Y vivieron felices por siempre. El fin.

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Un año después.

Mis manos ataron el nudo de la corbata.  Lo revisé dos veces en el reflejo del espejo. Trataba de verme bien. Al menos que algo se viera bien. Solté el aire en mis pulmones, cansado.

Un cosquilleo invadía mi cuerpo.

Me sentía un completo tonto.

Veía mi reflejo en el espejo. Lo hice hasta que me encontré con unos ojos azules, observándome.

 -No, ni yo puedo creerlo. –Hablé cortantemente ante su mirada con mezcla de asombro y… tristeza. O algo así.

Pasó saliva lentamente mientras yo volteaba a encararlo. Ni siquiera pudo pronunciar una palabra. Boqueó, creo que hasta incluso dejo de respirar.

 -To-todo, afuera luce bien. –Titubeó las palabras que creyó prudente decirme. No, no lo fueron.

 -Tú eres él que está nervioso. ¿No sé supone que deba de ser yo? –La sonrisa torcida, por el nerviosismo, que formó segundos atrás había desaparecido al escuchar mis palabras. Un tono frío y duro.

Tomé aire tratando de calmarme. El rubio no se lo merecía.

 -Lo siento. –Traté de disculpar mi comportamiento. Bajó la mirada.

 -Estaré afuera. Por si necesitas ayuda. –Se dio vuelta dejándome solo.

El peor día de mi vida.

Uno de tantos.

Todos lo sabían.

La razón de todo eso.

La futura Sra. Payne. Sí, ese fatídico día de verano Sophia Smith iba a trasformase en Sophia Payne.

Vaya...

Hasta yo me quedé sin palabras.

¿Pero no se supone que Sophia no estaba embarazada? No se supone que solo te ibas a casar con ella  para que los medios no dijeran nada y si ella no estaba embarazada ¿por qué lo haces?

La vida no es justa, damas y caballeros.

No hay finales felices.

No cuentos de hadas.

En la vida el: y vivieron felices por siempre. No es lo que uno espera.

La jodida vida que me toco, era esa. No había cambios ni devoluciones.

Luego que el Dr. Shore revisara a Sophia y yo viviera en el quinto cielo al saber que no fui un completo imbécil. Ella llamó a unas cuantas revistas, periódicos y medios para dar la gran noticia de nuestro compromiso. En menos de treinta minutos yo había pasado de un no-convertirme-en-padre a tener una bella prometida, eso dijeron.

Nunca le había dado el crédito o reconocido lo vivaz e inteligente que era.

Nuestra agencia simplemente pidió que yo me comprometiera con Sophia por lo menos durante tres años. Luego una infidelidad o quizás la dura realidad de vivir separados haría que trágicamente nuestro amor no fuera tan fuerte, terminando nuestro compromiso. Hasta me conmovió eso. Ellos buscaban acallarlos y vendernos, más de lo que hacían. Si Sophia hubiera estado embarazada ellos me hubieran obligado. Al parecer no era buena imagen para nuestras fans más jóvenes si uno de sus miembros daba malos ejemplos y conductas. Tan solo éramos unos adolescentes con algo de suerte y talento que lograron triunfar. Lamentablemente nos trasformaron en fuentes de dinero al vendernos a masas. Para la sociedad se supone que éramos quienes debían de formar a las nuevas generaciones. Solo éramos chicos, humanos como todos que cometían errores y aprendían cada día más. Pero no. Un error y querían apuñalarnos. Ni siquiera por la espalda, tenían el suficiente poder para hacerlo directamente a nuestro pecho mirándonos fijamente a los ojos. Un error y deseaban cortarnos la cabeza. ¿Parece injusto? Lo es.

La Embarraste Payne, está embarazadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora