Llegó la hora

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Estaré ocupada, pero prometo que lo intentaré ver.

Suerte

X

Repasé de nuevo el mensaje que me había enviado esta mañana.

-¿Por qué pone una X al final? –preguntó en mi oído. Me alejé de él al tiempo que metía mi teléfono en mi bolsillo.  Para que no lo viera.

 -Es un beso y no te interesa –él rodó los ojos.

 -Ah, beso. Pero no se supone que es beso y abrazo. Ya sabes XO –limité a ver a mi alrededor. Escuché que bufó-. ¿Sigues enojado? –indagó y yo volteaba a ver dónde se metieron los demás-. Liam –llamó.

 -No entiendo porque lo hiciste –le dije.

 -Es su amiga, pensé que sería bonito que ella la viera ¿no? –sentía que había algo más en ello.

 -Me hubieras dicho de tú idea de gran corazón.

 -Lo lamento, pensé que estabas ocupado ya sabes... con la chica de la X –volteé a verlo.

 -¿Qué insinúas? –levantó una ceja. Su expresión era de: ¿En serio quieres qué te lo diga?

 -Deberías de preocuparte más de ella.

Aclaré mi garganta.

 -¿Dónde están los demás? –cambié de tema rápidamente. Algo me decía que en ello tenía todas las de perder. Harry rodó nuevamente los ojos y soltó un suspiro. Despeinó su cabello y tomó una botella de agua en aquel camerino.

 -Por allí, los conoces –habló mientras tomaba un sorbo.

Conociéndolos, haciendo cualquier tontería. Jocosa de hecho. Creo que en parte era la manera de quitarse el estrés y preocupación ante una entrevista en vivo en la televisión. Solo esperaba que no rompieran nada como la otra vez.

A pesar del poco tiempo que llevamos en esto, aún no nos acostumbrábamos. Y siendo honesto, a más de uno nos sudaba las manos al estar en la caja cuadrada siendo observados por miles de personas, sino eran millones.

 -Debí de haber ido ¿verdad? –volteé a ver a Harry. Estaba observando la mesa de bocaditos que estaba allí. Vi como bajó la mirada-. No debí dejarla en tú casa sin que no estuvieran.

Tomé aire. Luego de que Juliet y Christina estuvieran hablando en su habitación durante el lapso de una hora. Salieron de su habitación ante el llamado de Amber para la cena. Fue incómodo, siendo el único individuo masculino. Las tres en una esquina platicando como amigas de toda la vida, mientras yo mordía la ensalada que ocupaba las tres cuartas partes de mi palto junto con el pequeño trozo de carne medio quemada en mi plato. Algo me decía que Amber lo hizo especialmente para mí.

Harry nunca llegó. Luego de la cena Juliet tomó un taxi, o eso me explicó Christina. Me hubiera ofrecido a ir a dejarla pero Sophia me había llamado y...

 -No, no te preocupes. Solo... debiste avisarme –era algo egoísta de mi parte esperar que ella estuviera sola en casa. ¿Verdad?

 -¿Le gustó ver a Juliet? –me sorprendí que esa pregunta de su parte.

 -Sí –musité y vi como sonrío.

 -Me dijo que la extrañaba. Me hubiera gustado verla cuando Juliet apareció –en serio no me esperé eso. Ni mucho menos que su mirada estuviera perdida en un punto en la nada.

 -¿Cómo? –Harry eliminó esa sonrisa de su rostro. Y cerró la boca en una expresión seria. Volteó mientras esperaba una respuesta. Abrió la boca y la cerró tratando de buscar que decir. En el instante que la volvió a abrir la puerta se abrió.

La Embarraste Payne, está embarazadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora