Me congelé al ver la imagen de la rubia tratando de ser calmada por Samantha. Cuando sus ojos azules se encontraron con los míos.
La reconocí.
La chica de hace unas semanas en aquel bar. Un escalofrío recorrió mi espalda. Al verme se congeló.
-Yo... –intentó decir. Me acerqué. Se encontraba sentada en una silla de plástico en el pasillo. A su lado Samantha con un vaso de agua y aun tipo desconocido que parecía de seguridad.
-Te cuidaremos y... si necesitas algo lo tendrás –aseguré. Ella me miró y pasó saliva.
-Tú... –dijo antes de callar. Noté que sus cabellos rubios estaban levantados y su ropa desaliñada. Claro después de forcejear con unos tipos de casi dos metros no estaría así. Ella me miraba atentamente-. Tú... –volvió a repetir.
-Soy Liam, aunque ya nos conocemos ¿no? –ella asintió-. ¿Y tú? –me miró, parpadeó, respondió.
-Juliet –susurró. Remojé mis labios.
-Está bien Juliet, solo... trata de estar calmada. En tú estado no es bueno que te alteres –le dije y una mirada de extrañeza en ella llegó. Pero sus ojos azules pasaron detrás de mí. Volteé notando que Harry nos observaba con los ojos abiertos. Al igual que los demás. Me alejé de ella haciendo una invitación para que Harry le hablara.
Este no sé movió. De hecho desvió su mirada. Los demás estaban detrás de él.
-Tenemos que hablar –le dijo Paul. La chica lo miró extrañada.
-Pero... –susurraba. Parecía desubicada.
-Necesitan saber unas cuantas cosas –le dijo Samantha que estaba a su lado. Ella la miró sin entender a qué se refería.
-¿Qué cosas? –habló confundida.
-Sobre tú estado –prosiguió Samantha.
-¿Mi estado? –repitió. Todos nos miramos. Capaz que era por... el estado. Samantha intentó explicar algo más pero la acallaron al hablar.
-Si quieres dinero lo tendrás –dijo Paul. La chica volteó a verlo y frunció el ceño.
-¿Di...? –se quedó callada y como si algo hubiera sido descubierto abrió los ojos. Saltó de su asiento haciendo caer algo que no pude ver al escucharla-. ¡Yo no estoy embarazada! –gritó y escuche un suspiro de alivio a los cinco segundos que esa frase salió. Procedente de Harry.
-¿Qué? –fue coreado por todos.
-Yo no... no...
-¿No estás embarazada? –insistió. Ella miró a Louis y negó efusivamente.
-¿De quién? –preguntó ella.
-De mi –dijo Harry que estaba en shock. La chica lo miró y negó haciendo una mueca-. Pero pensé que...
-Te quedaste dormido al intentar besarme. Ni a eso llegamos, tarado –musitó enojada.
-¿Pero dijiste: vas a ser papá? –habló Niall. La chica se tensó.
-No hablaba por Harry.
-¿Enton...? –la pregunta de Zayn quedó en el aire con el sonido de un teléfono. La chica lo sacó de su bolsillo miró la pantalla y levantó su vista a mí. Mi corazón se aceleró.
-Entonces no tenemos más de que hablar –saltó Paul. Noté cierta alegría en su tono-. Señorita, la escoltarán hacía...
-Tú –volvió a repetir mirándome. La miré extrañado. Ella regresó su vista a dónde estaba sentada y recogió lo que se le había caído-. Tú –volvió a repetir al voltear. Me lo extendió.
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La Embarraste Payne, está embarazada
FanfictionÉl, una estrella. Un adolescente que comenzaba a ser hombre. En la cima de su carrera. Con el mundo a sus pies. A veces la vida te tiene sorpresas. Sorpresas que nunca esperas. Para bien, para mal todas son sorpresas. Nadie nace preparado. Ni siqu...
