Escuchaba el pitido del teléfono en mi oreja mientras esperaba que contestaran al otro lado. Sentía un cosquilleo en la boca del estómago. Creo que nervios.
Otro pitido.
Mi respiración era rápida al igual que el latir de mi corazón.
Otro pitido.
Solté el aire en mis pulmones.
-¿Sí? -Preguntaron al otro lado de la línea. Sentí que el centro de mi pecho se encogió. Solté aire- ¿Hola?
-Ho-Hola. -Titubeé.
-Sí, hola -repitieron ante mi silencio.
-Yo... -Nervios, nervios-. Soy Liam Payne.
-¿Payne? -preguntó extrañado.
-Es... Es un placer poder hablar con usted. Sé que puede ser un poco raro, pero... -aclaré mi garganta tratando de buscar las palabras adecuadas-. Logré contactarlo. Es... Debo de hablar con usted.
-¿Disculpe? Es... No le entiendo lo que quiere decir. ¿Seguro que no está equivocado? -Remojé mis labios y negué con la cabeza a pesar de que no me estuviera viendo.
-¿Es el Sr. Peterson?
-Sí, Edward Peterson -escuché que separó el teléfono de su oreja para ver el número-. Sr. Payne -mi voz era un tanto gruesa que usualmente pensaban que era mayor-, disculpe pero no recuerdo... Nada de usted. Disculpe pero yo no lo conozco. Debe de haberse confundido -hubo estática-.Y no sé si sepa pero yo no me encuentro en la ciudad o siquiera en el país. En menos de media hora tengo una junta por lo que...
-Christina. -Sentí una corriente, ambos la sentimos a pesar de no estar cerca.
-¿Qué?
-Christina. -Volví a repetir. Hubo un corto silencio antes que escuchara cómo perdió todo el aire en sus pulmones. Su voz tembló al preguntarlo.
-¿Q-Qué sabes de mi hija?
...
Mis manos estaban metidas en los bolsillos de los vaqueros. Estaba apoyado en el auto. Sentía una corriente despeinar mi cabello. Una brisa de primavera. Giré mi cabeza al escuchar unas voces. Mi vista escaneaba el viejo edificio en el centro de la ciudad. Un grupo de chicas, quizás de mis edad, soltaban carcajadas al salir por el gran portón de madera con una inscripción en latín escrita en el marco superior. Tras de ellas un muchacho de cabello pelirrojo con la mochila colgada en el hombro izquierdo colocado auriculares y con la mirada en el piso. En dirección contraria una pareja, digo ya que era una chica de mayor que yo y su, él cual supongo, su compañero; un muchacho, entraban al edificio.
La esquina derecha de mi boca se curvó en una pequeña sonrisa de medio lado al notar una cabellera castaña pasar bajo el dintel de la puerta. Su vista estaba clavada en el bolso que llevaba a un costado, buscando algo en su interior. Sonreí al ver su cabello cubrir su rostro por el viento.
Reí un tanto divertido de la escena. Frunció su nariz mientras apartaba su cabello del rostro mientras bufaba un tanto molesta y divertida de su suerte. Se detuvo antes de bajar unos escalones que habían allí. Colocando un mechón tras de su oreja movía sus dedos en su teléfono, lo cuál había estado buscando en su bolso. Sentí que algo vibraba en el bolsillo de mi pantalón.
Acomodando los lentes de sol, que llevaba, tomé mi teléfono. Sonreí al ver su nombre en la pantalla y sin despegar la vista del piso contesté. Contesté pero no escuché nada. Me quité los los lentes de sol y levanté la mirada con el ceño fruncido. Me tomó unos segundos entender la razón de que no contestará y que un muchacho de cabello rubio le sonreía muy amablemente con su mano tocando su brazo.
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La Embarraste Payne, está embarazada
FanfictionÉl, una estrella. Un adolescente que comenzaba a ser hombre. En la cima de su carrera. Con el mundo a sus pies. A veces la vida te tiene sorpresas. Sorpresas que nunca esperas. Para bien, para mal todas son sorpresas. Nadie nace preparado. Ni siqu...
