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Leo y María llegaron al puente de Villaverde, el mismo donde fueron para encontrar a la bruja que le quitó el hechizo a María. 

María permanecía seria, sin hablar y preocupada. 

Leo tampoco decía nada, se notaba concentrado y en alerta. 

Aparcaron. 

María miró las calles y el puente con el ceño fruncido. 

- ¿lo recuerdas? - preguntó Leo a la vez que apagaba el coche. 

Ella ladeó la cabeza. 

- ¿es aquí? - preguntó algo asustada por el ambiente, habían vagabundos, drogadictos, adictos, enfermos... 

- tú te quedarás aquí hasta que yo encuentre a la bruja - dijo quitándose el cinturón. 

- y una mierda - dijo ella nerviosa. - no me voy a quedar aquí sola, voy contigo - dijo quitándose el cinturón torpemente. 

Leo la miró paciente. 

- puede ser peligroso María, tampoco sé si ella estará 

- me da igual Leo, voy contigo, no pienso quedarme sola - siguió intentando quitarse el cinturón pero no lo lograba, estaba muy nerviosa. 

Leo suspiró paciente y se acercó a ella, tanto que invadió su espacio vital haciendo que ella se extrañara, se quedó quieta mirándole. 

Él la miró a los ojos, a escasos centímetros de su cara. 

Ella le aguantó la mirada. 

Se oyó un clic que rompió el momento. Él le quitó el cinturón. 

Ella regresó a la realidad.

Leo se alejó y salió por la puerta. 

Ella suspiró profundamente todavía nerviosa y colorada. 


- es por ahí - dijo Leo señalando por dónde tenían que ir. 

- ¡¿por ahí?! ¿tú estás loco? - dijo ella sorprendida mirando el bajo del puente lleno de gente con mala pinta. 

- ¿vienes o te quedas? 

- joder Leo 

Él empezó a andar. 

Ella se acercó más a él y caminó nerviosa y muy asustada. 

Se adentraron por el tenebroso lugar. Ella permanecía inquieta y temerosa, espantada por todo lo que veía. 

La gente se los quedaba mirando, lo que hacía que ella temiera aún más. Parecía que estuviera a punto de salir corriendo. 

En eso, un señor con muy mala pinta pero en principio inofensivo la sorprendió balbuceando algo. María saltó del susto y dio un grito corto pero intenso de pánico, se pegó y agarró del brazo de Leo aterrorizada. 

María le miró y se dio cuenta de lo que hizo, quiso corregirse al momento, pero él le impidió que se soltara. 

- tranquila, qué más da parecer una pareja un día más - bromeó. 

Los nervios de María le impidieron pillar la broma, simplemente permaneció agarrada al brazo de él. 

Leo se detuvo en una carpa de mal aspecto. 

- es aquí 

Ella miró espantada el lugar. 

- ¿estás seguro? 

Seres caídos del cielo.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora