Capítulo XXIX
Huyamos
Moon se sentía en piloto automático.
Sus pies se movían por inercia, uno detrás del otro mientras intentaba guiarse por su muy dormido sentido del olfato. Intentaba rastrear el aroma de la lluvia y los limones, y creyó haber encontrado el camino correcto cuándo estuvo cerca de la carpa que describió Quincy.
Taehyung debía estar adentro, pero en dónde, esa era la cuestión.
Se ocultó rápidamente detrás de unos arbustos y comenzó a explorar su entorno desde allí.
Habían muchos Alfas en los alrededores, demasiados como para contarlos. Y ni hablar de Alfas femeninas, a esas Moon sí pudo contarlas, solo había visto cuatro. Y lucían muy diferentes al aspecto actual de ella. Todas vestían pantalones, el cabello recogido en coletas altas y camisetas cortas que dejaban ver sus fuertes y trabajados abdómenes. Su complexión era muy masculina, su porte y andar también era muy típica de los hombres, y Moon se sintió muy fuera de lugar viéndolas.
Era como ver un reflejo de lo que ella debía ser sí o aparentar frente a otras manadas.
Tuvo que recordarse a sí misma que no todas las manadas eran como las del señor Kim donde todos podían, vestir, lucir y actuar como ellos quisieran. Las cosas eran muy diferentes fuera de las montañas.
Afuera, el mundo se regía por otras reglas. Y una de ellas era que las Alfas femeninas debían, prácticamente, abandonar su feminidad y más lucir como los hombres, ser tan fuertes como ellos y muchos casos, ser igual de crueles.
Por un minuto, sintió temor de ir allí y pasar frente a ellos en busca de Taehyung.
Era obvio que por más que ella dijera que también era una Alfa, todos verían en ella la apariencia delicada y hermosa de una Omega. Y vistiendo esa falda negra que traía, más rápido la detendrían antes de llegar a la entrada.
—¡Moon, espera!
La Alfa mencionada abrió los ojos espantada y se giró para ver a Quincy que llegaba corriendo hasta ella.
La Omega venía con las mejillas sonrojadas por el esfuerzo y su respiración era irregular cuando llegó hasta ella.
Moon solo quería cubrirla para que nadie la viera. Este era el peor lugar en el que se podía encontrar un Omega Pura Sangre.
Su aroma irresistible atraería indiscutiblemente a los Alfas de los alrededores y eso complicaría más las cosas.
—Quincy, ¿Qué hacés aquí? —preguntó entre dientes y tomando por los hombros a la menor— ¿Qué no ves que es peligroso para ti?
—¡Y para ti también! —replicó enseguida—. Tú también eres una Omega.
—¡Pero a mí no me van a sentir! —Se bajó el cuello de la camisa, enseñándole el collar Omega en su cuello—. Mi collar está diseñado para que mi aroma pase desapercibido, ¡El tuyo no! Y sí los Alfas olfatean tú dulce aroma a vainilla estaremos en muchos...
—Problemas, señoritas... —completo por ella una voz masculina a sus espaldas.
Ambas se voltearon y Moon se colocó delante de Quincy, protegiéndola.
Los ojos de Moon se encendieron ante la amenaza y eso pareció sorprender un poco a los Alfas, pero aún así continuaron avanzando.
—Tú hueles delicioso niña... —Se dirigió a Quincy y luego miró a Moon frunciendo el ceño—. Pero en ti no logro identificar ningún aroma.
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𝑷𝒔𝒆𝒖𝒅𝒐-𝑨𝒍𝒑𝒉𝒂 | ᴷᵀᴴ
Fanfiction•[Falso-Alfa]• Las cosas hubieran sido más sencillas para Taehyung sí su pareja destinada fuera una Omega, pero lastimosamente las cosas no fueron así. Al igual que para Moon todo hubiera sido más fácil sí tan solo su pareja destinada la amara y ace...
