🌕 | 41 | No me Muerdas

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Capítulo XLI
No me Muerdas

  

Taehyung estaba sufriendo muchas emociones fuertes esa noche, comenzaba a creer que no sobreviviría a la mañana siguiente.

Moon, a su lado, no lo estaba ayudando mucho. Ella solo sonreía y se mordía los labios maliciosamente mientras su mano reposaba sobre su muslo derecho y de vez en cuando repartía unas cuantas caricias de arriba a bajo.

Ella estaba jugando con fuego, lo sabía, y ahora él se encontraba luchando con Vante en su interior para no detenerse a mitad de camino y tomarla allí mismo. Para Taehyung, Moon era como una sobredosis de adrenalina pura en su torrente sanguíneo.

Esa misma adrenalina en su sistema fue la que permitió que un viaje de tres horas desde el pueblo vecino hasta la manada Jeon se convirtiera en un viaje de tan solo una hora. El pelinegro ni siquiera recordaba bien como fue que llegaron a la zona residencial de los Alfas, el camino hacia su propia casa había sido como un borrón, y ni se diga de cuando estacionó afuera en el garaje, Taehyung nunca había dejado su camioneta tan mal parada como esa noche.

Tampoco supo cómo habían logrado a entrar en la casa, porque tan pronto se bajaron del vehículo ya estaban uno encima del otro, y entre beso y beso llegaron a la puerta. El Alfa luchó un poco con el panel numérico, pero al final consiguió ingresar el código correcto y arrastró a Moon adentro con él. Sin embargo, nunca espero ser acorralado contra la puerta tan pronto la cerró con el pié.

Los labios de Moon se estamparon sobre los suyos, nublado todos sus sentidos y anulando toda inhibición dentro de él. El sabor a caramelo de su boca era como una droga, nunca tenía suficiente y siempre quería más. Sorbió su labio inferior y lo mordisqueó entre sus dientes, ganándose un gemido por parte de Moon que hizo que todos sus sentidos despertaran. Sus manos recorrían su cuerpo entero y acariciaron con delicadeza la curva de sus caderas, apretándola y apegándola más a él, de forma que sintiera como lo tenía con apenas unos roces.

Moon sonrió a mitad del beso y llevó manos detrás de su nuca para comenzar a caminar con él sin dejar de besarlo. Gracias a sus tacones la diferencia de estaturas no era tanta, y era fácil para ellos desplazarse sin tener que quitar sus manos del otro.

Taehyung los condujo hasta el sofá de cuero de su casa, pero calculó mal las distancias y terminaron cayendo entre risas sobre él. Moon jadeó al sentir la dureza de su Alfa justo en su estómago, y se irguió un poco riendo mientras retiraba el cabello de su rostro.

Ella sabía cómo debía verse en este momento. Debía parecer un completo desastre con el cabello desordenado, los labios hinchados y sonrojada hasta más no poder.

Sus ojos ardiendo en deseo de la misma forma en que lo hacían los ojos de Taehyung.

—Estamos siendo un poco torpes. —comentó ella entre risas.

—Ya lo creo... —dijo el Alfa mientras se sentaba derecho en el sofá. Cerró los ojos un momento, intentando recobrar el aliento y luego paso un brazo por la cintura de Moon, atrayéndola nuevamente hacia él.

La chica sonrió y se acomodó mejor sobre él, sentándose sobre sus piernas y dejándose caer sobre el prominente bulto de sus pantalones. Taehyung gimió cuando la sintió encima de su erección, y luego se le cortó la respiración cuando la vió tomar los costados de su top y sacárselo por encima de su cabeza.

—Maldición, ¿Todo este tiempo no traías nada debajo?

Moon se encogió de hombros y sonrió de lado, disfrutando de la reacción sorprendida del Alfa.

𝑷𝒔𝒆𝒖𝒅𝒐-𝑨𝒍𝒑𝒉𝒂 | ᴷᵀᴴHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora