🌙 | 51 | Perdón, mi amor

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Capítulo LI
Perdón, mi amor
  
 

Después de haber recuperado el control total sobre su lobo, Jungsuk se acercó con pasos firmes al centro de la sala y levantó del suelo el pequeño aro dorado.

Contuvo una risa casi histérica al tenerlo entre sus dedos. El collar de oro era ligeramente pesado en sus manos, elegante a la vista y un artefacto ingenioso que podía estirarse tanto como su portador lo requiera. Era prácticamente indestructible, así eran los collares de los Cambiaformas.

Jungsuk sabía, y le generaba malestar y enojo aceptar, que la única razón por la que su hija pudiera tener uno de esos collares era porque ella también era un Lobo Blanco, una bestia sanguinaria que había logrado colarse dentro de su manada y dentro de su propio hogar.

—¿Pero que fue eso? —preguntó aún confuso uno de los lobos del Gran Consejo al recuperar el habla.

La gran mayoría aún seguían afectados por el aroma de la chica. Los tenía mareados y un poco excitados, algunos tuvieron que sentarse para recobrar la compostura, pero eran lobos sabios, sabían como controlar sus impulsos y sus instintos. Sin embargo, debían admitir que esa niña había logrado activar el lado salvaje de todos los presentes.

—Nunca había sentido un aroma tan potente en un Omega. —habló otro sujetándose de la pared, sus ojos seguían encendidos y se notaba que aún luchaba con su lobo interno—. ¿Siquiera es posible? Su Alfa tiene difícil.

—Esperemos que hagan lo que les dijimos... —El líder del Gran Consejo levantó una de las sillas y se sentó—. Es peligroso para esa Omega andar sola por allí. Ciertamente los Alfas se vuelven locos a su alrededor.

—La mordida de su Alfa tal vez la ayude a controlar su aroma.

Todos asintieron estando de acuerdo con esa idea. Ellos le había gritado a la pareja antes de que salieran que se enlazaran de una vez para evitar problemas.

—Una vez que la marque, probablemente su aroma de adapte solo a él y dejará de ser tan fuerte.

—Y en cuanto lo haga —retomó la palabra Jungsuk, jugando con el collar en sus manos—, iré a cazarlos personalmente por romper las sagradas leyes naturales.

—¿Qué quiere decir, Líder Jeon?

Jungsuk los miró a todos y bufó por lo tontos que habían sido. Se dejaron engañar fácilmente y aún no captaban el grave error que cometieron al dejarlos ir.

—Digo, que dos Alfas acaban de cometer perjurio y ustedes fueron unos incompetentes al unirlos como pareja. —Jungsuk pudo deleitarse por sus caras confusas y sonrió con malicia.

—Eso no es posible...

—Nos hubiéramos dado cuenta de ser ambos unos Alfas.

—Todos vimos el hilo rojo que los unía... —dijó el Líder del consejo frunciendo el ceño—. No puede tratarse de un error.

—Oh, claro que lo es. —Asintió y se caminó en dirección a la salida—. No solo unieron a dos Alfas, sino que también tuvieron justo frente a ustedes a una Cambiaformas y no hicieron nada para capturarla. Creo que voy a tener que hacer una limpieza de personal en este lugar. —Jungsuk se giró un momento solo para ver los rostros pálidos de los lobos. No podían creer que habían sido engañados, el Alfa sonrió con arrogancia—. Comenzaré a prepararme para ir a arrestarlos, pero antes... Debo ir a hablar con mi querida esposa.
  

  

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𝑷𝒔𝒆𝒖𝒅𝒐-𝑨𝒍𝒑𝒉𝒂 | ᴷᵀᴴHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora