Capítulo LII
Niño Dorado
—¡MIYOUNG!
La Omega levantó la mirada alarmada de su libro cuando escuchó como su marido azotaba furioso la puerta principal. Estaba sentada en la sala, y poco después Jungsuk entró con el ceño fruncido y casi echando espuma por la boca.
—¡TU LO SABÍAS! —La acusó señalándola—. ¡Sabías que Moon se encontraba de vuelta en la manada!
Jungkook tiró al suelo la mesa a su lado, derribando el florero y partiéndose al caer al suelo.
Miyoung se estremeció y se levantó.
—¿De qué hablas? Yo sé nada. ¿Moon está aquí?
Jungsuk se rió de su descaro.
—No te hagas la desentendida, que bien que lo sabías. —Caminó hacia ella, y Miyoung se ocultó detrás del sillón, colocándolo como escudo—. Tú hija se acaba de presentar frente al Gran Consejo junto a Kim Taehyung, alegando ser destinados y pidiendo la aprobación para estar juntos. ¿En serio me dirás qué no sabías nada de esto? Tú, qué todo los sabes en esta manada, incluso antes que yo.
La Omega guardo silencio y mantuvo su rostro inexpresivo. No sé dejaría intimidar por Jungsuk, ya llevaba muchos años aguantando sus arrebatos de ira, que ya sabía cómo debía actuar frente a él.
Replicarle solo haría que se enojara más y podría arremeter contra ella. Lo mejor era callar... Y tener a la mano un arma para poder defenderse de ser necesario.
Escaneó rápidamente la habitación, pero descubrió que en su modesta sala no habían muchas cosas que ella pudiera utilizar. Prácticamente ese lugar parecía una biblioteca, cada pared tenía largos estantes llenos de libros que llegaban hasta el techo y solo al costado, casi al lado de la puerta había una pequeña chimenea que daba calor en los días de invierno.
Sus ojos cayeron sobre el atizador, y discretamente se movió más cerca.
—Sabes, creí que nunca la volvería a ver por mis tierras. —Jungsuk siguió acercándose de forma amenazadora—. ¿No se suponía que estaba con tu hermana? El trato era que se iría lejos, que la dejaría vivir si nunca más pisaba mi manada.
—Mi manada, querrás decir... —Miyoung no pudo morderse la lengua para evitar soltar aquello.
Jungsuk levantó la cejas sorprendido y la tomó del brazo, apretando fuerte.
—¿Tú manada? Esta dejó de serlo cuando me la concedistes al casarnos. —Le recordó riéndose con burla—. Soy el Alfa Líder, los Omegas no pueden liderar. Eso lo sabés bien.
—¡Yo nunca te di nada! —espetó entre dientes tratando de safarse de su agarre—. Lo nuestro fue un matrimonio arreglado, ni siquiera eras uno de los pretendientes de la lista. Pero mi padre me obligó a esto. Esta sigue siendo mi manada, digas lo que digas, es mía y luego será de Jungkook. Solo faltan unos meses para su ascensión, —Miyoung se atrevió al sonreír con burla—. Y créeme que las cosas serán mucho mejores cuando él esté al mando.
Luego, el fuerte sonido de una cachetada inundó la sala. La cara de Miyoung se volteó hacia la izquierda y abrió la boca, jadeando del dolor. Jungsuk tomó su mentón y lo apretó para hacer lo mirara.
Los ojos del Alfa estaban encendidos, despidiendo llamaradas brillantes de color esmeralda. Miyoung sentía pavor cada vez que la veía, comenzaba a temblar sin poder evitarlo.
—Hoy estás siendo demasiado valiente como para respóndeme. —siseó con furia, y luego la aventó al suelo con todas sus fuerzas—. Dime, ¿Desde cuando tienes estos arranques de osadía? ¿Por qué no me ignoras como siempre, eh?
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𝑷𝒔𝒆𝒖𝒅𝒐-𝑨𝒍𝒑𝒉𝒂 | ᴷᵀᴴ
Fanfiction•[Falso-Alfa]• Las cosas hubieran sido más sencillas para Taehyung sí su pareja destinada fuera una Omega, pero lastimosamente las cosas no fueron así. Al igual que para Moon todo hubiera sido más fácil sí tan solo su pareja destinada la amara y ace...
