•[Falso-Alfa]•
Las cosas hubieran sido más sencillas para Taehyung sí su pareja destinada fuera una Omega, pero lastimosamente las cosas no fueron así.
Al igual que para Moon todo hubiera sido más fácil sí tan solo su pareja destinada la amara y ace...
—Mamá... —Taehyung llamó a su madre una vez estuvo devuelta en su casa, se apoyó en el marco de la puerta y apretó con más fuerza el agarre en su abdomen—. Creo que algo no anda bien.
La madre de Taehyung al ver el deplorable estado en el que se encontraba su hijo, soltó de inmediato en la cama el libro que estaba leyendo y fue con su hijo. Al tocar su frente se dio cuenta que estaba ardiendo en fiebre. Enseguida se alarmó.
—¿Pero qué te paso, mi amor? —Su madre rápidamente lo cargo en brazos y lo llevo a su habitación, recostándolo en la cama y quitándole la camisa y los pantalones para que se sintiera más fresco, sin embargo la señora Kim amplio los ojos, escandalizada, al ver el aporreado cuerpecito de su único cachorro—. Taehyung, ¿Pero cómo paso esto?
—Lo siento, mamá.
Taehyung se abrazó nuevamente a su madre y se echó a llorar en su hombro mientras el dolor se hacía más fuerte. Todo había ocurrido tan rápido que ni el mismo podía explicárselo. Tan pronto abandonó la casa de Jungkook, un tremendo dolor de cabeza lo invadió de repente y para cuando entró a su casa sentía una gran debilidad que casi lo hace desfallecer.
—¿Desde cuando te sientes así, mi vida? —Volvió a preguntar su madre, limpiando sus lágrimas y repartiendo pequeños besos por su rosto para intentar calmarlo. También hizo uso de su aroma a maple y café para que se sintiera seguro y su dolor disminuyera aunque sea un poco.
—C-Creo que desde el cumpleaños de papá. —murmuró entre sollozos.
—Pero Tae... —Kim Gina negó y se culpó del actual sufrimiento de su hijo—. El cumpleaños de tu papá fue hace dos semanas. ¿Has estado aguantando este este malestar sin decirme nada?
—Perdón, no quise decirte para que no se preocuparan. —Tae lloró aferrándose más fuerte a la camisa de su madre y esta solo se sintió peor consigo misma. Ella debió notarlo mucho antes, estar más pendiente de él y de los síntomas de su presentación.
Porque era obvio que eso era lo que le estaba ocurriendo a su adorado hijo.
—Ya ya, amor. —Besó su frente y lo arrimo más cerca de su pecho para que sintiera los latidos de su corazón—. Ya pasará, solo debes resistir un poco más. Eres un niño muy valiente. Dime algo, ¿Has visto a tú lobo ya?
—¿M-Mi lobo?
—Sí, es tu instinto interior y por lo general despierta en el momento de tu presentación. —Le explicó y volvió a mirar el gran hematoma en su bracito—. Supongo que ya lo has visto y te resististe a él, he ahí el porqué de tus moretones.
—En ese caso, sí. —Admitió recordando a la bestia de pelaje negro—. Sueño con él cada noche y siempre termina mordiéndome o haciéndome algo malo.
—No debes resistirte a él, Taehyung. Tienes que aceptarlo, él será parte de ti de ahora en adelante y definirá tu posición dentro de la manada.
—¿Y sí mi lobo es Omega? —Preguntó lleno de preocupación, elevando sus ojos llorosos hacia su madre.—. No quiero ser Omega, mamá. Todo menos eso.
—Shhh... -Gina lo arrulló y lo meció como cuando era bebe, haciendo que inconscientemente el cachorro cerrara los ojos—. No serás omega, tranquilo. Trata de dormirte, cariño. Te prometo que para cuando despiertes ya todo el dolor se habrá ido. —Peinó su cabello hacia atrás—. Y cuando veas a tú lobo, háblale, no luches contra él y acéptalo. Hazte uno con tu lobo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.