🌙 | 50 | Quítate el Collar

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Capítulo L
Quítate el Collar

  
  
Taehyung y Moon se presentaron frente al Gran Consejo con el peor de los ánimos.

Lo que fue un momento de felicidad se convirtió en una pesadilla desde que Jungsuk apareció para hacer sus sueños trizas. Moon no sabía porque aún se sorprendía. Se trataba de su padre, el hombre que de una u otra manera se las arreglaba para arruinar su vida. Ahora estaba alterada, la poca serenidad Omega que había logrado reunir en la última semana se evaporó como espuma en el momento en que lo vió, y ahora fantaseaba en su mente sobre las múltiples cosas que haría para desahogar su ira.

La chica se repetía mil veces en su mente que debía calmarse. La ira era una de las emociones que más se marcaba alrededor de los Alfas cuando se enojaban, las feromonas alrededor de este se volvían agresivas y con una sola olfateada podrían descubrirla.

No dudaba que esa fuera la intensión de su padre al aparecer repentinamente en su cita, por lo que Moon mantuvo todo el tiempo los ojos cerrados y tratando de controlar su respiración para bajarse los humos. Taehyung también hacía su parte para ayudarla, en ningún momento soltó su mano y cuando estuvieron en frente de la mesa del Gran Consejo, se posó a su espalda y colocó sus manos sobre sus hombros, dejando salir un poco su aroma para ella se relajara.

La lluvia y los limones trabajaban muy bien en su sistema y sentía que poco a poco volvía ser ella misma sin rastros de enojo. Se atrevió a abrir los ojos, y se encontró con la mirada de ocho lobos sobre ella. Todos hombres adultos, vestían las túnicas oscuras del consejo y cada uno llevaba pintada la marca de la luna encima de sus frentes. A Moon le causo escalofríos el verlos, pero Taehyung besó su hombro y le aseguró que estarían bien.

Ella le creyó.

Cuando Jungsuk tomó su asiento, justo en medio de la mesa semicircular, fue cuando el Gran Consejo comenzó con su evaluación.

Taehyung hablaba por ella, él se encargó de responder todas y cada uno de las preguntas de los lobos. Efectivamente cuestionaron el cómo se conocieron, y la manera en la Moon se había estado quedando en la manada Jeon sin que el propio Líder lo supiera.

Cuando los lobos se giraron a Jungsuk esperando su respuesta, la pareja contuvo el aliento.

El Alfa Jeon lo notó y retuvo su sonrisa. Ellos eran buenos, nadie en el consejo había notado los pequeños temblores en los hombros de la chica, mucho menos reparaban en las pausas que hacia el chico al momento de contestar. Los estaban engañando justo frete a sus narices y Jungsuk se aguantaba con los brazos cruzados para no delatarlos.

Estaba gozando del show y no quería que acabara tan pronto.

—Pues, ha habido muchos Clanes rondando la manada en estos meses —respondió vagamente mirando a la pareja—. Siempre alguien se nos escapa, no podemos estar al pendiente de todos.

Los del consejo no dijeron más nada, solo asintieron y continuaron sus preguntas.

Luego, le pidieron a Moon que se acercara. Ella entró en pánico internamente y se reusó al principio, pero Taehyung le sonrió y caminó junto a ella. Se pararon frente a la mesa del gran consejo y luego de un largo escaneo a su cuerpo, en donde Moon solo pensaba en el pequeño juego infantil que Jimin y ella realizaban en sus libretas para hallar las diferencias en las imágenes paralelas.

Ella creía que en cualquier momento encontrarían algún hueco en su fachada de Omega y que la encarcelarían inmediatamente, pero afortunadamente eso no ocurrió. Más bien, los lobos parecían aburridos con ella. Tal vez su miedo a ser descubierta había sido suficiente para asegurar su fachada sumisa y temerosa de Omega. Después de un momento les pidieron volver a su sitio, y luego escucharon las palabras que tanto anhelaban escuchar.

𝑷𝒔𝒆𝒖𝒅𝒐-𝑨𝒍𝒑𝒉𝒂 | ᴷᵀᴴHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora