La clase de hoy había sido una mezcla entre tocar el cielo y querer enterrar mi cabeza en el suelo.
Habían momentos en que me la pasaba tan bien con Zack que me olvidaba del hecho que mañana bailaríamos frente a toda la universidad y jurados para decidir si éramos dignos de ser parte del gran concurso de baile en Nueva York. Los nervios últimamente no me habían dejado ni concentrarme en clases de matemáticas.
Por otro lado, la mirada de Harry desde que empezó la clase no se había apartado de nosotros. Por nosotros me refiero a Zack y yo. A mí, con deseo. A Zack, con ganas quemarle las manos.
—¡Y derecha, patada, vuelta! —Styles nos indicaba sin parar de bailar. Su voz resonaba por todo el salón—. ¡Vuelta, vuelta, palma!... ¡vueeelta!
Nos miraba en el gran espejo y me impresionaba lo coordinados e increíbles que nos veíamos bailando en grupo. El profesor Styles había hecho un gran trabajo con la clase. Sinceramente, no sabía cómo elegirían a la pareja ganadora. A este punto, todos bailaban jodidamente bien.
Al acabar la canción, todos nos mantuvimos en pose final por unos segundos hasta que Harry empezó a aplaudir, finalizando la clase. Miré a Zack, sudado y agitado con una sonrisa cansada. Él me abrió sus brazos y yo lo abracé, de alguna manera satisfecha y rendida.
—Muchachos, estamos listos. Mañana es su gran día —recitó Styles—. Estoy orgulloso de ustedes. No importa el resultado de mañana, cada uno aquí presente es extremadamente talentoso; no se les olvide.
Aww.
Mamá me había contado que la operación de su papá hace dos días había salido de maravilla. El señor Styles se encontraba mucho mejor. Aún seguía en el hospital recuperándose, pero estaba fuera de peligro. Me dijo que Harry fue a llevarle flores anoche y tenía una sonrisa de oreja a oreja. Definitivamente haberme arriesgado y pagar su operación en secreto fue la mejor decisión que había tomado.
—Descansen hoy, tomen agua, relájense y mañana los quiero aquí a las cuatro de la tarde para prepararnos para el show —Styles continuó indicando—. Buen trabajo a todos.
Así, despidió a la clase y cada uno se abrió camino hacia los casilleros. Como de costumbre, Harry me lanzó una mirada antes de darse media vuelta hacia su oficina. Yo, sin embargo, seguí a Zack hacia su casillero y lo acompañé mientras sacaba su bolso del compartimento metálico.
—¿Nerviosa? —me dijo con una media sonrisa.
—Sería necia si no estuviese nerviosa —resoplé—. ¿Tú?
—Definitivamente no quiero ser necio —replicó a la vez que cerraba su casillero.
Reí bajito cruzándome de brazos.
—¿Qué harás más tarde? —consultó.
—Debo irme corriendo a bañar porque en media hora me voy de excursión con mi clase de Humanidades —admití—. ¿Por?
—Oh, nada, pensé en que salgamos, pero podemos salir mañana después de show, ¿no? Así celebramos. —Se encogió de hombros.
¿Por qué sentía que estaba jugando con Zack?
—No sabremos los resultados hasta el lunes —agregué dudosa.
—Ah, por favor, Sky. —Me hizo cosquillas enterrando sus dedos en mi cintura. Yo solté una carcajada antes de pegarle en el brazo y hacer que se detenga—. ¿Te has visto? Ardes bailando. Van a elegirte. Lo juro.
—¿Lo juras? —repetí divertida.
—Porque me llamo Zacarías.
—Qué conveniente.
ESTÁS LEYENDO
Dirty Dancing
FanfictionElla me torturaba tres días a la semana con esos ojazos color miel, con sus provocadores labios carmesí, con sus preciosas piernas largas y perfectas, con la voz más sensual, y la sonrisa más coqueta que había visto en mi vida. Skylar Ford era la te...
