Skylar's POV:
Habíamos decidido ir en el auto de Harry.
Manejamos en silencio hasta Londres, menos de una hora de camino. Harry de vez en cuando tarareaba las canciones de la radio o yo soltaba un par de palabras a las que él asentía con la cabeza. No lucía molesto, pero el ambiente sí era incómodo. Era como si se hubiera forzado la situación, pero de alguna manera también ambos queríamos salir juntos.
Las luces rojas y amarillas de afuera del club alumbraban media calle desde una cuadra a la distancia. Creo que Harry no estaba en ánimos de estacionar su vehículo por él mismo, ya que lo detuvo al frente del club, un muchacho de vallet parking se acercó a la ventana y Harry le tendió las llaves para que lo haga por él.
—Espera —me dijo el ojiverde.
Me crucé de brazos por el frío de la calle. Esta blusa delgada y sin mangas no era buen abrigo para la noche, más aún si debíamos hacer una fila de quizá veinte minutos para entrar al club.
Styles sacó de su maletera un maletín negro y se colgó en el cuello un llavero con un carnet. Identifiqué ambos artículos al instante: su carnet de identificación de cuando solía trabajar en el club... y ese maletín era de sus juguetes especiales.
Oh, bueno.
Es decir, sabía que esta noche probablemente terminaría en sexo, pero ver ahora que Harry llevaría el maletín dentro del club significaba que definitivamente habría sexo y eso hacía las cosas raras.
Estaba por formarme en la línea para entrar al local, cuando Harry rodeó mi cintura con su brazo, le mostró su identificación a los caballeros de seguridad en la puerta, y nos dejaron entrar sin problema ni contratiempos.
Eso era oportuno.
—Me siento una especie de cliente V.I.P —bromeé en su oído.
Solo logré ver su sonrisa cuando nos adentramos al club. Con cada paso, la marea de gente se volvía más densa y con menos espacio para movernos entre la oscuridad y luces rojas. Harry me colocó delante de él y sentí su dedo pulgar engancharse en el borde de mi jeans como si fuera una correa para no perderme mientras caminábamos por instinto hacia el bar.
Habían varias sillas libres, así que elegimos las que se encontraban más lejos de la zona de baile. Harry no preguntó ni pidió permiso, él simplemente alzó su maletín negro, lo cruzó por el mostrador y lo dejó al otro lado de la barra, "escondido".
—¿Qué quieres tomar? —me preguntó.
—Yo invito —refuté—. Y creo que no tomaré mucho. Voy a manejar de regreso.
—¿Quién dice?
—Yo digo. Es tu cumpleaños y apuesto que quieres hacerte mierda. No te preocupes, cuidaré de ti.
Harry enarcó una ceja.
—¿Vas a cuidar de mí?
Sonreí sin mostrar mis dientes y pasé mis manos por sus piernas, acariciando desde sus rodillas hacia sus muslos. Sus ojos bajaron a mi tacto y se tensó, mas no dijo nada.
—¿Qué trago vas a comprarme?
—¿Te gustaría un Sex On the Beach? —propuse.
—Me gusta el sexo en la playa, sí... —Sonrió.
—Harry... —reí quedito.
—Claro. Lo que quieras.
Así le pedí al bartender dos tragos, uno con bajo de alcohol para mí. Quería que Harry sea el que disfrute esta noche. Pocos minutos más tarde, el mismo joven nos ofreció los primeros tragos pagados por la casa.
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Dirty Dancing
FanficElla me torturaba tres días a la semana con esos ojazos color miel, con sus provocadores labios carmesí, con sus preciosas piernas largas y perfectas, con la voz más sensual, y la sonrisa más coqueta que había visto en mi vida. Skylar Ford era la te...
