Harry's POV:
No sabía qué carajo había hecho mal con Skylar, pero me arrepentía terriblemente de lo que sea que haya pasado.
Hoy llegó a clases tarde. Otra vez. Iba de la mano con Zack y Naomi riendo detrás de ellos. El delincuente se disculpó por los tres adentrándose al círculo de calentamiento y Skylar me saludó con un "buenas tardes" antes de irse a dejar sus cosas a mi oficina.
No me habló ni me miró más por la siguiente hora y media de clase.
El lunes cuando Skylar se fue de mi casa la vi por la ventana esperar a que un taxi viniese por ella. Me quedé pensando en lo que me había dicho: "admitir que me gusta", "que la quiero", "que debo ser más vulnerable". Y yo...
Bueno, primero vomité.
Tantas sensaciones juntas me jugaron una mala pasada. Me sentía muy aturdido. ¿Gustarme alguien además de por el sexo? ¿Quererla sin ser mi familia o una amiga cercana? ¿Cuándo en mis últimos dieciséis años de vida se ha visto eso en mí? Oh, no, no...
Luego me recosté en mi cama a mirar el techo. ¿Mamá tenía razón? ¿Hablaba de ella seguido? ¿Los ojos me brillaban al verla? ¿Por qué siquiera estaba debatiendo la propuesta?
Una hora más tarde, me encontré jodido:
Skylar me gustaba.
Mucho.
No podía creerlo... pero después de haber estado en negación por unos diez minutos, valoré de nuevo la posibilidad. El resultado fue el mismo. Y como si el universo me hubiese gritado y abofeteado en la cara con un: "Karma, perra", me llegó un mensaje de Skylar:
"He llegado a casa. Sé que querrías saberlo. Nos vemos el miércoles"
El corazón se me aceleró como a un imbécil.
Y, curiosamente, me hallé triste. ¿Eso era todo? ¿No un "cuídate"? ¿No un "buena tarde"? ¿No una "X" o una carita feliz al final? ¿Entonces sí la había hecho sentir mal? ¿Sí se ofendió? ¿La había perdido? ¿Pero perdido cómo?
¿Acaso la tuve alguna vez?
Ayer martes que no la vi la extrañé. Oh, y lo cagado era que no extrañaba su cuerpo o un contacto sexual... oh, no, estaré condenado... extrañaba su sonrisa y su cabello suave. O su risa a carcajadas. O la manera en que decía mi nombre antes de soltar algún comentario que probablemente me haría enojar.
Se me había ido el hambre.
Y supe que estaba grave cuando ayer no pude dormir pensando en que la vería hoy.
Era patético. Esto era patético. Skylar era una niña... a veces.
Y era una niña ingenua en el sentido más benévolo de la palabra. Skylar era muy dulce; no ha vivido la maldad del mundo o de la gente aún. No ha experimentado lo que yo. Su inocencia (socialmente) seguía ahí... y ella no notaba mis intenciones ni a qué infierno podía arrastrarla si la mantenía a mi lado.
Sin embargo, cuanto más había intentado alejarla esta última semana, más me enfocaba en ella y en protegerla. Porque eso hacía: la estaba cuidando de mi propia mierda. Porque tenía razón: me importaba. La quería tener bajo mi cuidado siempre y en todos los sentidos.
Por eso cuando reconocí que la había hecho sentir mal, no evité sentirme culpable y como un idiota. ¿Mis palabras fueron muy bruscas? ¿Quizá debí quedarme callado? ¿Y si le hubiese mentido? Esa era la peor parte.
No sabía qué ofrecerle.
No sabía qué quería de ella, de mí. Estaba más perdido que Nemo.
Y me frustraba porque, en el fondo, no quería hacerle daño.
ESTÁS LEYENDO
Dirty Dancing
Fiksi PenggemarElla me torturaba tres días a la semana con esos ojazos color miel, con sus provocadores labios carmesí, con sus preciosas piernas largas y perfectas, con la voz más sensual, y la sonrisa más coqueta que había visto en mi vida. Skylar Ford era la te...
