Skylar's POV:
El fin de semana se había pasado más rápido de lo que hubiese querido. El universo no me dio el tiempo para pensar mi situación con Harry y Zack; y mi cabeza se burlaba de mí haciéndome soñar un día con uno y la siguiente noche con otro.
Me sentía muy culpable al no poder "elegir" a uno para mí. Mientras que Zack me trataba como a una reina, Harry era un cretino que alteraba mis hormonas. Una preocupación justificable para una joven de veintiún años que aún no sabe qué diablos hace con su vida.
Hace unos minutos había acabado el receso de clases. Mis dos amigas, Zack y yo almorzamos juntos como siempre. Esta vez, fui sorprendida por la mano de Zack, que tomó la mía mientras caminábamos de la cafetería hacia nuestra siguiente y única clase juntos: Danza.
—Ustedes dos son adorables —Naomi decía con una sonrisa—. Tienen suerte de ser pareja de baile, el mío casi ni me habla.
Zack me miró.
—No puedo refutártelo. Debo agradecérselo a Styles por ponerme con esta belleza.
Le sonreí sin mostrale los dientes. Mientras entrábamos al amplio salón, el eco y bullicio de las demás voces llegaron a nuestros oídos y rompieron nuestra burbuja de paz. La mano de Zack me dio un apretón antes de soltarme y dirigirse a su casillero. Ahí recordé que yo también debía dejar mi bolso y aquel lugar era en la oficina del profesor Styles.
No sé si eres una horrible persona o una perra muy afortunada, Skylar, pensé para mis adentros.
Andé hacia la oficina del profesor Styles alejándome del salón y la bulla, toqué la puerta tres veces y su voz raposa y que me hacía temblar se oyó desde el otro lado:
—Pase, señorita Ford.
Abrí la puerta con una exhalación. Harry se encontraba de pie, dándome la espalda y con las manos sobre su escritorio. Tuve que estirar la cabeza para darme cuenta de que estaba acabando de corregir y firmar unos papeles, los ensayos que asignó la semana pasada.
—Buenas tardes, profesor —saludé.
Harry me miró sobre su hombro. Un calambre me atravesó el vientre ante su mirada asesina y ceja alzada, como interrogándome y a la vez juzgando hasta la manera en cómo caminaba por su oficina en búsqueda de mi casillero.
—Señorita Ford, ¿me va a explicar usted por qué recibí hoy en mi correo electrónico una invitación de membresía gratuita para ingresar al Club Luxury UK?
Me congelé con la mano apuntó de girar la perilla del casillero. Había extrañado su voz estos días.
—El viernes en mi casa hablamos sobre ir al club para practicar en la piscina la alzada del baile, ¿lo recuerda? —dije con la mirada puesta en el casillero.
—Me ha dado usted toda una membresía —refutó.
—Considérelo un regalo, profesor.
No oí respuesta verbal de su parte. Sus pasos resonaron lentamente, acercándose con suspenso hasta que su mano me acarició la cintura, recorrió mi vientre, y pronto sentí su aliento en mi nuca y su pecho rozando mi espalda.
—¿Tiene usted algo que hacer después de clases, señorita Ford? —consultó.
—Tenemos ensayo, profesor.
—Después de eso, me refiero.
Analicé mi horario mental rápidamente intentando recordar si tenía algún compromiso con la empresa de papá esta tarde. Si mi memoria no me fallaba, hoy estaba libre.
ESTÁS LEYENDO
Dirty Dancing
Fiksyen PeminatElla me torturaba tres días a la semana con esos ojazos color miel, con sus provocadores labios carmesí, con sus preciosas piernas largas y perfectas, con la voz más sensual, y la sonrisa más coqueta que había visto en mi vida. Skylar Ford era la te...
