Emily
Despierto con un dolor de cabeza terrible, Andrea no está a mi lado, me levanto para irme a dar un baño, me miro al espejo y me veo fatal, tengo unas ojeras, al observarme de costado, me alcanzo a ver unos aruñones en la espalda, recuerdo lo que sucedió anoche, me apresuro a bañarme, no tardo mucho, quiero seguir acostada, pero necesitaba el baño. Me visto colocándome una playera y un short, voy a la cama.
-Buenos días, mi bella princesa - entra Andrea con una bandeja.
-Buenos días, bebé - le digo colocando una almohada en mi cabeza.
-Te traje una pastilla para el dolor de cabeza - me levanto y me extiende la pastilla.
Inmediatamente me la tomo con un vaso de jugo de naranja que me trajo, observo lo que me preparo, son unos panqueques, huevos revueltos, café, y el jugo.
-Anda desayuna para que se te pase rápido la resaca - me dice dándome un beso casto.
-No quiero comer - le digo haciendo pucheros.
-Tienes que desayunar - se sienta en la cama y acaricia mi pierna.
-Dame de comer - solo sonríe y asiente.
Agarra el plato de los huevos con un tenedor, agarrando un poco y lo lleva a mi boca, abro y comienzo a comer, Andrea tiene una paciencia conmigo, que a veces me sorprende todo lo que llega a hacer por mí. Prácticamente ella me dio de comer en la boca y yo solo agarraba el café o el jugo.
Cuando terminé se llevó todo a la cocina, fui a lavarme los dientes, regresó con Chanel detrás de ella, observo a Andrea acomodándole una camita que está en nuestra habitación.
-Ahí te quedas tranquila, mami necesita descansar - le dice a Chanel.
-Eres la persona más tierna y dulce, que conozco - le digo acostándome de lado.
-Esa eres tú mi cielo hermoso - suspiro por esta y todas las palabras tiernas para llamarme.
-Me tienes tanta paciencia, siempre me hablas con tanto amor - se acuesta quedando frente a mí.
-Anoche estabas triste - me caricia la barbilla.
-Si que me tienes paciencia - le digo recordando todo lo que pasó -. Perdón por todo lo que te hice - me siento apenada por todo.
-Me encanto todo lo que me hiciste - me dijo con picardía, siento mis mejillas arder.
-Fue tu recompensa por todo el bochorno que te hice pasar - intento sonar muy segura.
-Si así me recompensarás, estoy dispuesta a pasar por todo nuevamente - me abrazó por la cintura.
-Si al amanecer me preparas el desayuno y me das de comer como niña pequeña, acepto - le doy un beso casto.
-Siempre que quieras, mi bella princesa.
-Mañana seré Emily Carrasco - le digo pegándome a su cuerpo.
-Desde que nos comprometimos, mi princesa - entrelazo nuestras piernas.
-Andrea García - le digo agarrándola de la nuca -. Te amo hoy, mañana y para siempre - acorto nuestra distancia y la beso.
-En esta y en las siguientes vidas - me dice susurrando en mis labios.
-Mi destino, el hilo rojo de mi vida - le contesto de la misma manera.
Aunque queramos seguir acostadas, tenemos que apresurarnos, debemos irnos a Barcelona, por la noche nos harán una despedida de soltera, mi familia ya está allá, solo faltamos las tres, bueno cuatro, contando a Chanel. Ya tenemos todo listo, solo nos tenemos que arreglar y cerciorarnos que no falta nada. Al dar un último chequeo, nos vamos al aeropuerto.
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Tu mirada
Roman d'amourExiste una leyenda, en la que estamos destinados con un hilo rojo a la persona que será el amor se nuestras vidas, este se podrá estirar, enredar y pasar por muchas incertidumbres, pero nunca se romperá. No importa el tiempo, ni la distancia, el des...
