Capitulo 10.

1.4K 117 82
                                        


La fiesta parte 2.

Akira.

No he soltado mi labio inferior en toda la noche. Las palmas de mis manos duelen de tanto clavar mis uñas en ellas. Killian salió de la habitación dejándome sola en el balcón. Yo me obligue a salir para estar presente cuando Abel me requiera para presentarme a su gente. En especial personas que no estaban en la boda.

Ofrezco mi mejor sonrisa. Ya me duelen los labios de tanto estirarlos, las personas siguen acercándose, buscando la aprobación de Abel.

— Akira Baker— odio que me cambie el apellido— mi esposa.

La mujer a la cual me está presentado sonríe, una sonrisa grande que abarca todo su rostro.

— Un placer. ¿Puedo saber tu apellido de soltera?

Intento hablar, pero el agarre de Abel se hace más fuerte. Dejo escapar un jadeo de dolor.

— Uchima— digo cómo puedo, aunque siento la mirada de Abel fulminarme— Es un placer querida...— extiendo la palabra esperando a que ella me diga el de ella.

— Hellen, solo Hellen— Sus son ojos marrones, más oscuros que los míos. Tiene el rostro lleno de pecas— Te presento a mi acompañante, cuando vea donde se metió.

Asiento y me fijo en otra mujer que también se acerca a saludar. Todo mi tiempo se agota en esto, hasta que Abel me arrastra a un pequeño escenario montado con el propósito de lucirme.

— No soy un hombre de muchas palabras— comienza con su discurso, su voz imponente, alta— Pero me gustaría dar las gracias a todos los que están aquí. Esta noche, he organizado esta reunión para presentarles a mi esposa.

Todas las miradas se enfocan en mí. Sé que tengo que sonreír, pero me incomodan tantas miradas, y dudo que mi sonrisa se vea genuina.

«— Akira Baker— acerca sus labios a los míos, invitándome a besarle. Lo hago, toco sus labios levemente— Sonríe— me dice antes de alejarse.

Las personas le aplauden, me siento en un circo donde yo soy la atracción principal y no me gusta. Mis ojos se encuentran con las piedras verdes que me tienen fuera de mis cabales. Lo veo, a lo lejos. No aplaude, es el único que no lo hace, sus brazos están cruzados por encima de su pecho, y su corbata blanca está mal puesta.

Vuelvo mi mirada al frente cuando siento el toque de Abel. Me baja del escenario.

•••

Vuelvo a tomar una copa de champán. Me encuentro sentada, viendo el espectáculo desde la mesa principal. Varias personas bailan, otras beben. Abel, la verdad es Que no sé donde se metió, y poco me interesa.
Fijo mi vista al frente, bebiendo un poco más de champán al tiempo que la misma mujer de hace rato se acerca.

¿Hellen?
Creo que así se llamaba. Se acerca a mí con una gran sonrisa.

— Lo siento— la miro extrañada, sin saber la razón de su lo siento— Prometí presentarte a mi acompañante y me he olvidado.

— No importa— le restó importante con un movimiento de manos.

— Pero mira, está allí — su dedo señala un lugar alejado, donde se encuentra el hombre al que se refiere expulsando humo por su boca. Su mirada me encuentra por escasos segundos— Killian es su nombre.

Le sonrió, fingiendo como en toda la noche.

— Es un buen nombre— me limito a decir. Su sonrisa se ensancha.

— Y atractivo— agrega ella, y no sé cuál sea su intención con certeza, pero la estoy imaginando y no pienso caer.

«Tal vez los vio juntos» agradezco a la voz en mi cabeza por alertarme.

Contra las Reglas. (+21) Editando.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora