Maratón 1/4
Voten y comenten❤️.
El capítulo es súper largo, tómense su tiempo.
Killian.
—¡Oye! ¿No hay nada grasiento en este avión? —Ruedo los ojos ante la voz chillona de Akira.
Esa mujer cuando se lo propone se vuelve una mujer insoportable. Desde que subimos a este avión no ha dejado de hablarme mierda. Siempre sale con una cosa diferente, no termina un tema cuando ya está empezando otro.
No sé porque demonios acepté venir con ella al país natal de mi madre. Seguro estaba tan embobado por la anestesia, que ni siquiera la pensé para responderle el "no" que me gustaría haber dicho. Pero ella siempre tiene ese as bajo sus mangas. Siempre sabe cómo hacer que sucumba a sus deseos. Siempre encuentra la manera de llevarme al borde de la locura por ella.
Suelto un leve suspiro y dejo que mis ojos se cierren esperando poder encontrar el sueño. No he pegado los ojos desde que salimos a Rusia por Haida Saad. Mi cuerpo ya aclama el que me duerma, pero no puedo y no sé el porqué. Cada vez que cierro los ojos lo veo a él, siempre está ahí, en mis pensamientos. Lo veo con esa sonrisa macabra y en una de sus manos un látigo de espinas con el que me castigaba a mi madre y a mí. Agradezco que nunca llegó a golpear a Lara en la manera en la que lo hacía con mi madre y mi persona.
Siempre tratamos de protegerla para que nunca le sucediera lo mismo que a nosotros. Siempre me ponía en su lugar. No quería que sufriera a tan corta edad. Quería que viviera un poco de la vida sin el maltrato infantil. Sin el maltrato de ese maldito hombre que se hacía llamar nuestro padre ante el público, pero al privado era el peor de los monstruos.
Trato con todas mis fuerzas de caer en esa oscuridad llamada sueño, y lo logró.
—¡Eres una maldita malcriada! ¡Nunca haces nada bien! ¡Siempre andas tras las faldas de tu madre! —Estrella su mano en su rostro ocasionando el llanto de Lara. Siento la rabia expandirse por mi interior. Mis manos pican por hacer lo mismo que hace con nosotros.
No quiero ver a Lara sufrir lo mismo que yo y mi madre. No quiero que viva con recuerdos que no le ayudarán más adelante. Se que ella no será capaz de aguantar psicológicamente todo eso. Por ello me interpongo entre ambos y reto a los ojos a mi padre. Odio tener el mismo color de sus ojos. Odio que tengamos los mismos rasgos. Odio parecerme a él, odio el hecho que obtuve cada partícula de él.
—Si vas a pegarle a Lara. Hazlo mejor conmigo— Una sonrisa se extiende por su rostro, sus labios se curvan.
Su primer golpe no se hace esperar. Lo hace con tanta fuerza que siento mis labios partirse. Pruebo mi propia sangre, mis manos están contra el piso en estos momentos, mientras él me golpea con ese látigo una, dos, tres, cuatro y cinco veces más...
Pero lo aguanto. No me defiendo porque eso significa ver sufrir a las mujeres que amo. Tampoco quiero irme. No quiero morir. No quiero dejarlas solas, no sin antes deshacerme de la escoria que representa este hombre. Y es tan contradictorio porque algunas veces estar cerca de la muerte me sabe a gloria. Ya no quiero seguir sufriendo este infierno.
¿Que estoy pagando para que él abuse de mí de todas las maneras posibles?
El sudor recorre mi cuerpo mientras tiembla sin parar. En mi cabeza solo se repiten los golpes y sus palabras.
Te lo mereces.
No eres nadie.
Solo eres un estorbo para mi vida.
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Contra las Reglas. (+21) Editando.
RomanceFuerza, valentía, audacia. Tres cosas que no te pueden faltar en mi mundo. Lastima que algunas veces reemplazamos una de ellas por debilidad, el sinónimo del amor. No estábamos hechos para estar juntos. Mafiosos y justicieros estaban destinados a es...
