Maratón 1/4.
Akira.
¿Qué hacer cuando tú mente está dividida en dos partes? Peor aún, ¿Cuando cada parte tiene el mismo poder?
Así me encontraba la noche de ayer. Le di una mirada a Joel quien me la devolvió, entendedora. Él más que nadie sabía que aunque creas no necesitarlo, siempre será de ayuda un hombre en el que apoyarte cuando todo esté mal.
Al final, terminé aceptando quedarme, estar a su lado, pero no con la connotación romántica, sino, todo lo contrario. Decidí quedarme a su lado por el simple hecho de apoyarlo en este momento tan difícil para él. Me quede para que Killian tuviera un hombro dónde desahogarse y apoyarse. Me quede porque sé lo que es perder a una madre y un padre de la manera más rápida y dolorosa.
Me quedé porque sentí que él me necesitaba.
Observó todo. Lo veo de espaldas a mí, viendo como se despide su madre por última vez.
No puedo evitar recordar a mis padres, el día de su muerte. A diferencia de mí, él sí pudo tener a su madre en brazos mientras moría, mientras yo no obtuve ni el mínimo adiós de despedida por parte de los míos.
No minimizó su dolor. Son tan diferentes, pero tan iguales. Verlo ahí, mientras su madre moría en sus brazos, la forma de mirarla y sonreírle me hizo darme cuenta de lo cuan cercanos eran, a pesar de vivir en diferentes países de Europa.
Pero fue más el verlo vivos, ambos demostrándose lo importante que era el otro.
La mamá de Killian supo agradarme rápidamente. Era una mujer super dulce y comprensible. Puedo inferir que siempre trato de que Killian hiciera lo mejor para Lara y ella.
Ahora pensando en Lara, no me quiero imaginar todo lo que sufrirá una vez se entere de lo que pasó con la mujer que le dió la vida. Este mundo es tan cruel y oscuro, que nos toca aprender a vivir en ello para poder sobrevivir, tenemos que crecer siendo valientes para poder permanecer. Killian y Lara tuvieron una infancia difícil a diferente de la mía, ellos necesitaban afecto, amor, paz y armonía en una familia que diera todo por ellos. Pero todo fue al contrario, obtuvieron a un hombre cruel, machista, egoísta y codicioso, que sólo pensaba en sí mismo y no en la mujer que era madre de sus hijos.
Pensar en ese hombre, acrecienta mis ganas de matar, hace que mi sangre hierva y corra por mi cuerpo en su máxima temperatura. La infancia de Killian fue dolorosa, lo sé con lo poco que sé de su pasado, se que nada fue color de rosa para él y Lara. Y la admiro, los admiro a ambos. Lara, quien siempre se mantiene con una sonrisa risueña, logra disfrazar su lado quebrantado. Logra aparentar que todo está bien, que tiene una vida buena y que no ha pasado por nada doloroso, muestra que su niña interior está en paz.
Y Killian, puedes notar lo diferente que es de su hermana. Siempre tiene una mirada dura, parece ser un hombre recto, un hombre poderoso que no deja ver nada de su pasado, pero cuando lo conoces, te das cuentas de todos los quiebres, puedes observar las cicatrices que él siempre se esmera en ocultar.
Y los entiendo a ambos:
Duele, se que duele mostrarse vulnerable ante las personas, sé que da miedo que puedan usar esa vulnerabilidad a su favor, que te lastimen donde más te duele para vencerte.
Por ello creo que Lara y yo congeniamos tan bien, tenemos algo en común, por la simple razón de que las dos estamos destrozadas en lo más profundo de nuestro ser, pero sabemos cómo levantarnos y seguir, sabemos cómo mostrar que estamos bien aunque nuestro mundo está derrumbándose.
Es tan difícil dejar caer esa barrera de acero una vez que la levantas, y eso es lo que me ha demostrado Killian. Sobra la pregunta de si algún día me dejara ver sus demonios y sus miedos, tal vez ya me mostró algunos, pero sé con certeza de que no son los que más lo atormentan.
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Contra las Reglas. (+21) Editando.
Roman d'amourFuerza, valentía, audacia. Tres cosas que no te pueden faltar en mi mundo. Lastima que algunas veces reemplazamos una de ellas por debilidad, el sinónimo del amor. No estábamos hechos para estar juntos. Mafiosos y justicieros estaban destinados a es...
