Capítulo 39 «Parte 2»

860 56 127
                                        

14K :).

Akira.

— Me tienes. Aquí estoy.

— Te estoy viendo— Se ríe. Y como siempre, su sonrisa no me causa gracia.

— Cancela la orden que diste...

— Como ordene mi reina— Le hace una seña a un tipo que se encarga de marcar un número. Los nervios son los primeros en esta ecuación, abarcando todo.

Ni siquiera sé cómo logré escapar de Jasper. Lo envíe a comprar algo de comer, pero él insistía en llegar a casa y comer algo saludable. Me negué, hasta que lo convencí de comprar algo rápido, entonces me fui.

No pensé en cómo se sentiría, solo pensé en la vida de Lara, solo pensé en protegerla a ella, sin importar ponerme en peligro yo. En estos momentos, Lara es prioridad, porque sigo negándome a perderla, sigo negándome a que más gente muera por mi culpa, y por mi sola culpa.

Me niego a todo, y solo quiero devolver el tiempo y cambiar las cosas que hice mal, así el karma me deja vivir tranquila. Quiero devolver el tiempo, donde mis padres estaban vivos y solíamos ser una familia, quiero devolver el tiempo a donde era la chiquita de papá, y nadie podía tocarme, pero no puedo.

Ahora no hay nada que me proteja, decidí cambiar mi vida por la de Lara, y ni siquiera pensé en la criatura que llevo dentro. Tome decisiones precipitadas, justo lo que me negaba a hacer, pero resulta que la vida hará lo que sea para cumplir el destino que tiene escrito para ti, y de alguna u otra manera, te inclinará hacia las decisiones que te llevarán a tu destino.

Sigo pensando que fue una decisión precipitada porque ahora ni siquiera sé si Lara esta bien. O tal vez si nunca hubo una bomba en el avión.

«El amor hacia las personas te vuelve estúpida algunas veces»

Y no quiero cambiarlo. Me consuelo con pensar que esta bien.

Masashi busca mis ojos, pero no se lo permito. Conectar mi mirada con la suya me produce asco, ganas de vomitar e incluso de morirme. Soy poco consciente de lo qué pasa a mi alrededor, me siento débil, apenas puedo mantenerme de pie, pero no se lo demuestro.

Él no deja de mirarme, como si yo me tratara de un animal exótico al que todos quieren ver.

Ahogó un jadeo cuando se acerca más a mi, acortando toda la distancia y tomando mi rostro con sus manos. Cierro los ojos con fuerza y vuelvo a abrirlos, solo yo sé cuanto quiero que esto sea una pesadilla, que esto no esté pasando en realidad, pero si está pasando, estoy frente a Masashi, estoy frente al hombre que inició toda mi desgracia, y que aún se empeña en mantenerla.

Estoy frente al hombre que arruino mi vida, el hombre que se cree con derecho a decidir sobre mi. Pero si lo pienso de otro modo, estoy frente al hombre que me inclino a huir, que me inclino a conocer a Killian, y aunque me arrepienta de muchas cosas, no me arrepiento de conocerlo, no me arrepiento de pasar mi tiempo con él, así como no me arrepiento de nada de lo que me trajo hasta aquí, hasta el momento de cargar vida en mi vientre.

Nunca tuve expectativas sobre ser madre, pero no me cierro ante la posibilidad de tener esto, aunque todo parezca ir mal. Guardo mis esperanzas y alejo todos los malos pensamientos.

Recuerdo a mi madre. Sus regaños cuando estaba preocupada, cosa que solo duraba minutos porque luego olvidaba todo y me daba su amor.

¿Así seré de madre?

¿Yo sería una buena madre?

Las interrogantes me hacen sonreír, pero dejo de hacerlo rápido.

— Lara está viajando a salvo a su destino— Trago con dificultad, las ganas de golpearlo florecen pero no puedo hacerlo, el maldito envío a que me aten las manos cuando llegue, básicamente soy su prisionera, pero espero que valga la pena.

Contra las Reglas. (+21) Editando.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora