¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
━━━━━━━━╰☆╮━━━━━━━━
Henry Bowers, ese chico rubio agresivo que parecía no tener piedad ni corazón por nadie, nadie excepto esa hermosa chica de cabello negro como la noche, la primera vez que sus miradas se cruzaron, sintió algo diferente en su interior, algo que nunca había vivido antes, pero que no le desagradaba, le encantaba.
-Eres tan linda- había una tierna sonrisa en su rostro.
-Basta Henry- negó avergonzada haciendo que él riera.
-Es la verdad- tomó asiento frente a ella para mirarla fijamente. -Sé que soy un idiota y agresivo, pero cuando estoy contigo realmente quiero hacer las cosas bien, mereces a un chico que te haga feliz y yo haría todo lo posible para lograrlo... Te amo ____-
-Yo también te amo Henry- unió sus labios con los del chico en un momento de gran emoción.
[...]
-Henry...- el nudo en la garganta se hizo presente.
-No ____, quiero que te alejes de mi, ¿por qué no lo entiendes de una vez?- alzó la voz haciendo que ella retrocediera asustada.
-Pero... Dijiste que me amabas- sollozó.
-No puedo creer que fueras tan ingenua para creerlo, yo no me enamoro, no caigo por gente como tú, ahora... ¡Déjame en paz, no quiero saber nada de ti!- realmente le había gritado, estaba aterrada y humillada.
Henry se quedó de pie, observó como la chica se alejaba rápidamente mientras lloraba y una vez que estaba solo pudo llorar de igual manera, no podía creer que había tenido que alejar a lo mejor que había en su vida, pero temía por la vida de la pelinegra, aquel raro payaso había sido claro con sus instrucciones y por nada del mundo se arriesgaría a perder al amor de su vida.
-Tal vez en un futuro... Un futuro en donde podamos ser felices- sollozó.
Ese fue el inicio de la decadencia de Henry Bowers y todos en Derry lo notaron, habían días en los que no podía levantarse de la cama, pero otros días sentía la necesidad de asesinar a la primera persona que tuviera en frente, extrañaba a la pelinegra, pero debía ser fuerte y no arriesgarse a perderla.
-¿No vas a bajar?- Eddie miró a la chica mientras sujetaba la cuerda.
-No, me quedaré a ayudar a Mike- él asintió antes de descender.
Sin duda alguna la pelinegra no entendía como era posible que acompañara a sus amigos mientras vivía su peor y trágica ruptura amorosa, había estado tan pérdida mirando a la nada que lo único que la hizo reaccionar fueron los gritos de Mike.
-¿Henry?- frunció el ceño y después reaccionó. -¡Henry!- corrió hacia ellos en un intento de defender a Mike.
-____...- su mirada estaba pérdida, como en un raro estado de shock. -No tienes idea de cuanto te extraño, pero no puedo permitir que te haga daño-
-¿Quién?- intentó hacer que la mirara. -¿De quien hablas, Hen?-
-Él ya viene- le dio un corto beso a la pelinegra antes de volver a golpear a Mike.
Repetía una y otra vez cosas sin mucho sentido, tal parecía que escuchaba raras voces que le indicaban que hacer, Mike había estado luchando contra él hasta que en cierto punto lo empujó haciendo que cayera por aquel pozo.
-Lo perdí para siempre...-
|||
A su escritora le rompieron el corazón así que quise plasmar un poquito y adaptarlo a este capítulo, pero quedó bien feo la verdad y disculpen la hora jajsjs