¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-------------------------------
-Hola- Bill se sentó a mi lado.
-Hola- respondí sin mirarlo.
-¿Estas b bien?- trató de buscar mi mirada.
-Si- respondí aún sin mirarlo.
-N No creo que sea v verdad- negó.
-Estoy bien... Creo, solamente me siento desanimada- lo miré por fin.
-No e es normal que e estés así, quiero v volver a v ver tu linda sonrisa- puso su mano sobre la mía.
-Creo que no se podrá por ahora- me levanté de la banca.
-¿A d dónde vas?- se levantó también.
-Iré a mi casa, adiós Bill- me despedí con la mano.
-
-
-
Había pasado toda la tarde tirada en la cama, estaba sintiéndome realmente mal, desde el día que conocí a ese idiota comencé a sentirme mal.
-¿Estás b bien?- era Bill.
-¿Qué haces aquí?- limpie una lagrima que caía por mi mejilla.
-M Me quedé p preocupado p por ti y q quería saber si estabas b bien- se acercó lentamente.
-Estoy bien- miré el suelo.
-N No lo e estás, d deja de m mentir... Quiero a ayudarte- insistió.
-Como vas a ayudarme, no puedes reparar un corazón roto- en ese momento comencé a llorar.
-Lo s siento ___- me abrazó.
-Lo odio- seguía llorando mientras lo abrazaba.
-¿Q Quien te hizo d daño?- acarició mi cabello.
-Un chico de poca importancia, me siento muy mal-
-Tranquila... Te a ayudare-
...
Desde ese día Bill comenzó a ser el chico más atento que puedan conocer, me llevaba flores, me escribía cartas o poemas con ayuda de Ben, aprendió como hacerme reír con ayuda de Richie y me hizo lindos dibujos.
-¿Como t te sientes hoy?- me miró con una sonrisa.
-Mejor, gracias- sonreí.
Caminábamos a la cantera, quedamos de vernos ahí con los chicos, Bill me contaba algo que le había pasado ayer y que era realmente divertido, creo que era momento de enamorarme de nuevo y creo que Bill era la persona correcta.
-
-
-
Ya habíamos salido del agua, comenzaba a hacer frío, estábamos sentados en el suelo y en algunas rocas ya con la ropa puesta, hablábamos de las raras situaciones que le habían pasado a Richie y eran realmente torpes. Una voz nos distrajo y de los arbustos salieron Henry y sus amigos, en ese momento me sentí triste y molesta.
-Están todos los raros reunidos, que lindos así nos facilitarán el trabajo- Henry comenzó a reír.
No me importaba que era lo que Henry tenía planeado hacer, simplemente veía a Victor molesta y el parecía nervioso.
-¡Rápido!- Henry le gritó a Victor y eso me hizo reaccionar, pude ver como los demás idiotas estaban molestando a mis amigos, por una maldita coincidencia Victor estaba encargado de molestarme.
Cuando vi que se estaba acercando no sentí miedo, no debía de sentirlo.
-Ni se te ocurra acercarte, después de todo lo que haz hecho tienes el "valor" para estar frente a mi... Eres un cobarde- lo empujé para poder irme del lugar.
Sin darme cuenta todos se quedaron el silencio, era una escena divertida, parecía que se habían quedado "congelados" y de todos los presentes Bill fue el único que me siguió.
...
-D Dime que te p pasa, no e es normal q que llores de la n nada- parecía preocupado.
-El motivo por el que lloro es... Porque Victor me rompió el corazón, es todo y espero que al saberlo dejes de preguntar- me levanté para entrar a mi casa.
No hubo respuesta por parte de Bill, simplemente sentí como alguien tomo mi mano, me di la vuelta y pude verlo con una expresión de tristeza y no entendía porque.
-¿Qué te pasa?- lo miré confundida.
-No p puedo creer que a alguien te hiciera a algo así- me abrazó.
-Bill tranquilo- correspondí su abrazo.
-Yo quiero a ayudarte a sentirte m mejor- se separó de mi.
-¿Cómo?- fruncí el ceño.
-Quiero hacerte f feliz y tratarte como m mereces- tomó mi mano.
-Yo soy feliz con el simple hecho de que estés conmigo... Tengo que irme, pero gracias por ayudarme y estar conmigo- con un poco de pena me acerqué a el y le di un beso corto en los labios.
-A Adiós- sonrió con sus mejillas rojas.
Muchas veces pensamos que estaremos mal por el rechazo de una persona o una mala experiencia con el amor, pero la persona correcta llega en el momento que menos lo piensas y llega para mejorar las cosas.