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-Hola- ___ llegó a mi lado con una sonrisa.
-Hola- sonreí también mientras sentía que mis mejillas ardían.
-¿Sigues poniéndote nervioso?- reía levemente.
-No puedo evitarlo, nunca había tenido una novia- levanté los hombros.
-Te entiendo, yo tampoco había tenido novio antes y me alegra que seas el primero- sonrió.
-Cuando no me molestas llegas a ser muy cursi- reí.
...
Stanley me invitó al cine y con gusto acepté, teníamos un tiempo desde la ultima vez que salimos solo nosotros, ya que otras veces los chicos se unen a nuestros planes.
-Te ves muy linda- me miraba atentamente.
-Eres muy tierno... Gracias- tomé su mano.
Ya habíamos llegado al cine, compramos lo que íbamos a comer y entramos, Stanley me dejó elegir la película y elegí una de terror.
-Estas loca- Stanley se tapaba los ojos.
-Si te asustas puedes tomar mi mano- dije con burla.
-Esta es la última vez que te dejo elegir- respiró profundo.
La película terminó, estábamos saliendo del cine tomados de la mano tranquilamente hasta que escuchamos la voz de Henry, no ha dejado de molestarnos ahora que tenemos 16 años así que ya me acostumbre.
-Aquí tenemos al judío y a su novia- dijo Patrick.
-Un gusto conocerte- dije con sarcasmo.
-¿Dónde están los demás perdedores?- preguntó Victor.
-No ves que están en una cita... Sería una lastima que alguien les arruinara su cita- Henry hizo una cara triste.
-Creo que es mejor irnos- me dijo Stan en voz baja.
-Buena suerte tratando de arruinarlo- sonreí.
-A ellos- ordenó Henry y sus amigos comenzaron a acercarse.
Stanley y yo comenzamos a correr, era muy divertido porque íbamos corriendo por la calle tomados de la mano, llegó el punto en el que ya no podía seguir corriendo así que entramos a un callejón y nos escondimos detrás de un contenedor gigante de basura.
-Casi morimos- suspiró.
-Eso fue muy divertido- reí.
-¿Bromeas? Mi novia es muy extraña- frunció el ceño.
-Aún así me amas- sonreí.
-Tienes razón- dijo y después le di un beso.
Cuando ya no vimos rastro de Henry y sus idiotas caminamos a mi casa.
-¿Quieres seguir viendo otra pelicula?- dije después de abrir la puerta.
-¿Como la del cine?- levantó una ceja.
-Si- sonreí.
-Te diría que no, pero te amo mucho- dijo rendido.