☆ ESPECIAL 17

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Todo parecía ser tan cálido, tan cómodo allí: acostado en su cama y con Jisung a su lado. Todo era de maravilla.

El sol parecía brillar afuera, anunciando un día sábado brillante. Toda la semana tuvo que levantarse temprano para ir a la oficina y esperar hasta la hora de salida, yendo y viniendo entre reuniones, mientras que Jisung iba a la universidad. También tuvo una semana pesada, mucho mas el menor, ya que el estudio era agotamiento doble, así que solo quería que dormir.

Dormir hasta las doce del mediodía, no hacia mal de vez en cuando. Al principio le daba un poco de culpa el no querer romper la rutina de su novio, pero conforme fue él mismo quien rompía escasamente sus horarios, ya no se sentía tan culpable por querer dormir hasta tarde, o el hecho de saltarse la siesta para ir a pasear.

El silencio rondaba por toda la habitación, solo se escuchaba la respiración tranquila y profunda de Jisung, hasta que comenzó a sonar la alarma. Rápidamente buscó el celular y la apagó. Miró al menor quien estaba sobre su pecho, pero parecía no haber escuchado nada, largó el aire que estuvo conteniendo por el susto del ruido, así que se tranquilizó al ver que Jisung aun seguía durmiendo.

—¡Buenos días, hyungcito. Prepararé el desayuno! —exclamó de la nada, asustando al mayor.

Jisung se alejó de inmediato y salió de la habitación corriendo. Lee llevó sus manos hasta su cara, apenas eran las nueve, largó un grito ahogado y se dispuso de levantarse.

Fue hasta donde estaba su novio y lo abrazó por la cintura, apoyó su mentón en el hombro ajeno y observó lo que estaba preparando.

—¿Podemos tener el desayuno en la cama? Hace frio para estar fuera de ella hasta la siesta.

—Hoy es el cumpleaños de Lixie, habíamos quedado en ir al shopping a comprarle un regalo. Así que podemos desayunar en la cama y después irnos —esbozó una sonrisa, ya tenia un regalo planeado, uno que le emocionaba mucho. Levantó las dos tazas, dispuesto a ir a calentarlas, pero había algo que no lo dejaba avanzar, o mas bien, alguien—. No puedo ir al microondas, tienes que soltarme.

Obligado a hacerlo, lo hizo y lo esperó atentamente.

—Pareces un gatito desesperado por atención —dijo el menor, con una enorme sonrisa en su rostro en cuanto terminó de colocar las tazas para calentar la leche.

Minho meneó su cabeza de un lado al otro, afirmando entre dientes aquello, sin embargo, sonrió de nuevo en cuanto sintió que Jisung lo abrazó.

—Ve a la cama que llevo el desayuno —avisó el mayor.

—Pondré la novela turca que estábamos viendo con la abuela de Felix y Jeongin.

—Está bien, me parece perfecto —exclamó con felicidad.

Jisung lo miró con sus ojos entrecerrados.

—Porque recién esta noche se estrena otro episodio de la serie de Song Kang.

Minho rodo los ojos. El menor supo que dio en el blanco.

—¿Cuando dejará de actuar? —Jisung se alejó por inercia.

Lo miró de arriba abajo, haciendo el gesto que a él no le gustaba mucho, pero no le importaba y se fue de allí, totalmente ofendido.

—¿Cuando dejará de actuar en esa serie para actuar en otra? ¡Esa era la pregunta! —gritó cuando ya no estaba, solo para que no se ofendiera tanto.

Largó una leve risa, seguro por los nervios, porque estaba acabado.

Fue a la habitación con la bandeja y lo dejo sobre la mesa de noche del menor, y le robó un pequeño beso.

━ 𝑰𝒏𝒇𝒂𝒏𝒕𝒊𝒍 ✧ 𝑴𝒊𝒏𝑺𝒖𝒏𝒈Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora