Después de la charla con Kanae, Tomioka no había podido concentrarse en sus clases. El silencio que normalmente lo rodeaba parecía más pesado, cargado de emociones que había reprimido durante mucho tiempo. La decisión de Shinobu de estar con Tanjiro lo atormentaba, y la sugerencia de Kanae resonaba en su mente. Aunque no quería ser parte de ningún conflicto, algo en su interior le decía que no podía simplemente ignorar sus sentimientos.
Kanae, por otro lado, comenzaba a mover las piezas de su plan con más determinación. Su obsesión por Tanjiro la empujaba a tomar medidas más drásticas. No podía soportar la idea de que su hermana menor lo tuviera todo, mientras ella misma se consumía en el deseo no correspondido.
Shinobu, ajena a los pensamientos oscuros de su hermana, vivía momentos felices al lado de Tanjiro. Cada día que pasaban juntos, sus sentimientos se profundizaban más. Ella no podía imaginarse su vida sin él ahora, y aunque era alguien fuerte y valiente, junto a Tanjiro se sentía más en paz que nunca.
Pero esa paz pronto sería sacudida.
Una tarde, Tomioka decidió enfrentar a Tanjiro. Lo encontró en la azotea de la escuela, donde el joven se había tomado un momento para admirar el atardecer.
—Tanjiro —dijo Tomioka con su tono habitual, pero su mirada estaba cargada de seriedad.
Tanjiro lo saludó con una sonrisa amable, sin percibir la tormenta emocional que se gestaba en el corazón de Tomioka.
—¿Qué tal, Tomioka-san? —preguntó Tanjiro, relajado.
—Necesito hablar contigo sobre Shinobu —fue directo al grano, su voz baja y pesada.
Tanjiro frunció el ceño, sin entender bien el propósito de la conversación. La tensión en el aire se hizo palpable de inmediato.
—Sé que ustedes dos están juntos —continuó Tomioka, mirando al horizonte—. Y aunque no tengo derecho a interferir, quiero que sepas que... no puedo simplemente ignorar lo que siento por ella.
Las palabras golpearon a Tanjiro como una ráfaga de viento inesperado. La mirada en el rostro de Tomioka mostraba una mezcla de dolor y resignación. Era claro que estos sentimientos no eran nuevos.
—Tomioka-san... —comenzó Tanjiro, tratando de encontrar las palabras adecuadas—. Shinobu es muy importante para mí. No sé qué decirte, pero entiendo lo difícil que debe ser para ti...
El silencio se extendió entre ellos por unos momentos. Finalmente, Tomioka se dio la vuelta, sus hombros tensos por la lucha interna que libraba.
—Solo quería que lo supieras. No estoy aquí para cambiar nada... solo necesitaba que lo supieras.
Con esas palabras, Tomioka dejó la azotea, dejando a Tanjiro sumido en pensamientos confusos. Era evidente que las cosas estaban tomando un giro más complicado.
Mientras tanto, Kanae, desde las sombras, observaba cómo el conflicto iba tomando forma. Sabía que esto no era suficiente para separar a Tanjiro y Shinobu, pero cada paso que daba la acercaba más a su objetivo. Si lograba aprovechar los sentimientos de Tomioka, quizás podría provocar una grieta en la relación entre su hermana y Tanjiro.
El ambiente en la escuela empezaba a cambiar, cargado de tensiones y emociones no resueltas. Con cada nuevo día, los lazos entre los personajes se volvían más frágiles, y el futuro de sus relaciones pendía de un hilo.
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Corazones entrelazados: Amores y conflictos en la Escuela Kimetsu
RomanceEn un mundo donde los demonios nunca existieron, los estudiantes de la Escuela Kimetsu enfrentan algo aún más complicado que las lecciones diarias: los altibajos del amor. Tanjiro, Shinobu, Nezuko y sus amigos navegarán entre relaciones secretas, tr...