Capítulo 10: El Regreso de Kanae

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Después de varias semanas de tensión en la escuela, Tanjiro creía que las cosas comenzaban a calmarse. Los conflictos amorosos y las dudas parecían estar bajo control, al menos hasta que una figura inesperada volvió a aparecer en su vida.

Kanae Kochou entró al salón con una sonrisa que ocultaba algo más. No había pasado mucho tiempo desde su última conversación con Tanjiro, pero él había sentido su ausencia. El ambiente cambió tan pronto como ella llegó, y Shinobu, que siempre había sido tranquila, de repente mostró una leve incomodidad.

—¡Hola, Tanjiro! —saludó Kanae, su voz dulce y amistosa. Pero había algo en su tono que hizo que Shinobu tensara los hombros. Tanjiro también lo sintió, pero trató de mantener la calma.

—¡Kanae! Qué bueno verte de nuevo —respondió Tanjiro, tratando de no mostrar nerviosismo.

Kanae se acercó a él con pasos suaves y elegantes, con una mirada fija que lo hizo sentir algo raro. Shinobu, a su lado, miraba de reojo la situación, notando cómo la presencia de su hermana mayor afectaba a Tanjiro.

—He estado ocupada, pero no podía dejar de pensar en cómo te ha ido, Tanjiro —dijo Kanae, sus palabras llenas de una ternura que bordeaba lo romántico.

Shinobu finalmente intervino, su tono algo más frío de lo habitual. —Hermana, Tanjiro ha estado muy bien... conmigo —puntualizó, destacando su relación con él.

La tensión entre las dos hermanas era palpable. Aunque Shinobu intentaba mantener las cosas en calma, la presencia de Kanae hacía que Tanjiro se sintiera atrapado entre dos fuegos. Era evidente que algo más profundo estaba ocurriendo, algo que pronto estallaría.

Inosuke y Zenitsu, que observaban desde el otro lado del salón, intercambiaron miradas confusas. Tengen, quien pasaba casualmente, notó la situación de inmediato y se acercó con su estilo relajado.

—¿Qué tenemos aquí? —preguntó Tengen, con una sonrisa mientras se colocaba entre las hermanas Kochou—. Parece que la atmósfera está un poco tensa, ¿no creen?

Shinobu suspiró y miró a Tengen, agradecida por la interrupción. —Solo una charla familiar —respondió, pero sus ojos seguían fijos en Kanae.

Kanae soltó una risa suave. —Claro, solo una charla. Nada más que eso... por ahora —dijo, con un toque de misterio en su voz.

Tanjiro intentaba procesar lo que estaba sucediendo. ¿Qué significaba "por ahora"? La idea de que Kanae pudiera estar interesada en él más allá de una simple amistad lo hizo sentir incómodo. Quería aclarar las cosas, pero no encontraba las palabras correctas.

—¿Estás bien, Tanjiro? —preguntó Tengen, dándole una palmada en la espalda—. Si necesitas hablar, ya sabes dónde encontrarme.

Tanjiro asintió, pero sabía que lo que necesitaba no eran consejos en ese momento. Necesitaba respuestas. Las miradas entre Kanae y Shinobu se cruzaron una vez más, llenas de emociones reprimidas.

El día apenas comenzaba, pero Tanjiro sabía que algo grande estaba por suceder. Y lo peor de todo, era que no sabía cómo detenerlo.


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Corazones entrelazados: Amores y conflictos en la Escuela KimetsuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora