—No lo es. Y lo sabes. Mi niña ruda, yo sé que puedes lograrlo, solo debes ser fuerte como siempre lo has sido, aunque parezca que el mundo esta contra ti.
No dejo de llorar porque verlo sin pestañear me hacia ver que era muy real aunque posiblemente esté alucinando.
—¿Qué puedo hacer?
Extiende su mano y acaricia mi mejilla de forma paternal haciendo que quiera irme con él.
—Todos tenemos un proposito en el mundo mi niña ruda y tú, tienes el tuyo, solo debes ser fuerte, solo un poco más hija y todo estará bien.
—Quiero irme contigo.
—No puedes. —su sonrisa en tan calida como un rayo de sol que me reconforta haciendo que me siento segura teniendolo cerca. —Aun no.
—Tarde... o temprano, me va matar junto a mi familia.
—Nosotros forjamos nuestros destinos y tambien podemos cambiarlo.
Un rechinar de puerta me hace ver hacia el frente. Alguien viene. Cuando busco a mi padre, el ya no estaba. El tipo de antes entró viendome de la misma forma que antes cuando me vio desnuda.
—Aquí estas preciosa. —la luz de afuera me molesta la vista. —Siempre me han encantado las chicas con cara de niña angel. —al poder verlo con claridad veo que se quita el cinturon —Dicen que el jefe ya ta folló y que quedó fascinado con la cogida que le diste. —me toma de las piernas y me hace gritar cuando me arrastra de espaldas contra el suelo quemando las heridas de mi espalda con la fricción. —Y yo quiero saber que tan buena estas y por los rumores es que seguramente tu vagina debe ser muy apretada.
Mi cuerpo es debil ahora asi que no tengo fuerzas para quitarmelo de encima.
—Papá...
—Oh... mira estas tetas. Son preciosas. —sus asquerosas manos estan sobre mis pechos. Observo su cara y es horrible, uno de sus ojos es blanco posiblemente por cataratas. —Mierda, eres tan suave... ahora entiendo la fascinacion del jefe contigo. —siento su pene sobre mi vientre —No te preocupes cariño, si eres buena. Dejaré que tu madre se vaya de aquí sana y salva.
"¿Mamá?. ¿Qué? ¿esta aquí?. ¡No!."
Al saber que mi madre esta aquí,me fuerzo a mi misma para hacer algo, lo que sea. Levanto mis brazos que suben por su pecho logrando llegar arriba y tocar su rostro. lo escucho suspirar pensando que disfruto tocarlo y al encontrar sus ojos entierro mis pulgares con todas mis fuerzas en sus cuencas haciendolo gritar.
Se quita en cima al caer de espaldas contra el suelo. Obligo a mis piernas a ponerme de pie. Saqué fuerzas, las ultimas que tenia, le quité la gran arma que tenia posiblemente una ak 47.
—¡¡Maldita perra... te voy a matar!!..
Nadie vendra a salvarme pero tampoco dejaré que lastimen a mi madre, ella no. Jamas. Nunca seré como mi hermana, no me voy a rendir.
—Si claro. —respondo respirando con dificultad
Con la cacha del arma golpeo su cabeza, una y otra vez mientras grito rabiosa al recordar que puso su asquerosidad sobre mi vagina y me detengo hasta que no quedó nada mas que sangre y trozos esapcidos en el frio suelo.
Salgo afuera, subo las escaleras, me encuentro al otro que me arrancó la ropa y antes que tome su arma jalo del gatillo y el la fuerza del arma al disparar me hace tambalear y no solo dandole a él si no a las paredes pero logré lo que queria, matandolo al instante, el rebote del arma al disparar es potente para mi debil cuerpo pero logro dominarla a duras penas.
ESTÁS LEYENDO
Perversión
DragosteTraicionada por su propia familia por amar a quien no debía, huye con el corazón roto... solo para caer en una trampa mortal. Secuestrada por error y encerrada en un lugar desconocido, su única salida parece ser una puerta de hierro que oculta un se...
