Perdición

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Mi madre y yo siempre nos quedabamos en casa cuando ellos se iban de vaciones, mi hermana Cristal era la unica que iba. Ahora, me encuentro a bordo de un jet privado. El de Alessandro rumbo a la casa familiar de los Phoenix que tienen en noruega.

Alessandro no me quita los ojos de encima desde que nos subimos y me preocupa. Su mirada indica que planea algo y que me va usar sin que me de cuenta de ello.

—¿No vas a decirme que me porte bien?

—No. Eso ya lo sabes. No necesito recordate algo que ya tienes muy presente, porque tenemos un acuerdo, tu vida y la de tus hermanas, por los Phoenix.

—¿No planeas matarlos en estas vacaciones o si?.

Su mirada me perturba.

—¿Quién sabe?

El jet aterriza en el aeropuerto Bergen Flesland. Viajamos al rededor de 15 a 20 minutos en auto hasta que llegamos la residencia de los Phoenix; aquella mansion parecia mas bien un castillo. Alessandro baja primero y luego me ofrece su mano y la acepto al ver que nos estan observando desde la entrada de la casa.

No entiendo porque aceptó esto. ¿tan pronto quiere acabar con ellos? Sé que si eso pasa, me libera a mi y mis hermanas. No lo volveré a ver. Pero es arriesgado porque obviamente Damián va a estar alerta y mas ahora que estamos en su dominio.

Mis hermanas se acercaron. Cristal me observa intentando encontrar una falla en nosotros. Mi hermana Beatriz me sonrie calidamente pero yo no puedo hacer lo mismo porque al verla sus palabras aparecen en mi cabeza.

—Crei que no vendrias.

—¿Por qué no lo haria? Nadie me tiene secuestrada.

Un hombre se nos une y lo observo para averiguar si lo conozco.

—Mila, él... es Mario. Su padre es socio de Damián.

Ladeo una sonrisa al recordarlo, es el mismo idiota que piensa igual que los demas; que soy una mujer fea, me llamó la fiona lesbiana. Cuando lo conocí fue cuando tenia 17 años. Al final esa fue la elección de mi hermana, encontrar a alguien heredero al mismo poder que Damián posee pero ese no esta tan cerca porque el padre de este idiota solo es su titere.

—Un placer volver a verla señorita Mila.

—Quisiera decir lo mismo. —suspiro cansada. —Supongo que no necesito presentarle a Alessandro D'Angelo.

—Entonces... es verdad que ustedes...

—¿Le soprende que la fiona lesbiana este con alguien mejor que un lamebotas como usted?

Al ver su cara de poema fue muy satisfactorio en verdad. Fue una delicia verlo con esa cara y que no pueda decir nada porque es la verdad lo que dije.

—¡¡Mila!!...

Miro a mi hermana furiosa por el rabillo de mis ojos. La ignoro al ver a mi madre asi que paso a un lado de ellos y voy hacia a ella para abrazarla. Mi madre me recibe con alegria diciendome que estaba impaciente por verme.

Observo la pintura de la habitación que nos fue asignada a ambos. La odio por esto.
Pienso en otra cosa como la cara de mi hermana esperando ver una reacción de mi cuando me dijo que nos darian una habitación para los dos; creyó que me pondria nerviosa por quedarme a solas con Alessandro, pero por suerte para nosotros el sexo ha hecho que eso no sea un problema para nosotros aunque, quisiera que no hubiese sido asi porque es peligroso estar cerca de Alessandro porque es la lujuria en persona.

—Dices que yo te uso pero tu tambien lo haces. —expresa bostezando.

—Fue por venganza. Hubiera sido otro, no habria pasado.

Alessandro se encuentra detrás de mi y siento como acomoda mi cabello a un lado y lo deja caer sobre mi pecho.

—¿Y crees que podras resistirte a dormir a mi lado sin que nada pase?

Su susurro me altera poniendome nerviosa.

—Ya no debemos... hacerlo. —el libido se me empieza a subir —No puedes y yo tampoco. —mi garganta se seca cuando su mano se cuela por debajo de mi bluesa.

—¿Y si no quiero? —me hace girar lento hasta estar frente a él. —¿Vas a detenerme?

Mi respiracion es erratica cuando empieza a desabotonar la blusa. Quiero impedirselo pero aquella sonrisa socarrona me mantiene hechizada como si esperara con ansias lo que haria despues.

—¿Interrumpo algo?

Miro enseguida hacia la entrada encontrandome con la mirada de Liam. Frunce el ceño del discuto cuando mira torso semi desnudo. Giro rapidamente dandole la espalda para acomodar mi blusa nuevamente. Mi cara arde demasiado por el fuego infernal que Alessandro habia encendido dentro de mi en cuestión de segundos.

—Más inoportuno no podrías ser niño—dijo Alessandro tajante y molesto por la interrupción.  —¿Qué quieres?

—La abuela quiere hablar contigo. Esta en el jardin.

Al ver a Alessandro noto que tiene esa mirada vacía y oscura como la de un demonio de esas peliculas de terror. Es escalofriante verlo asi. Sale de la habitacion no sin antes lanzarle una extraña mirada a Liam.

Me llevo la mano al frente sintiendo mi temperatura aun muy caliente. Cuando la puerta es cerrada volteo pensando que estoy sola pero me llevo un susto al ver Liam aun dentro observandome.

—Demonios Liam. —digo sobresaltada. —¿Qué haces aquí? Pensé que te habias ido.

—¿Cómo pudiste hacerme esto Mila? —su pregunta me descoloca. —¿Cómo pudiste hacerme esto y más con él?.

No entiendo ni la J de lo que esta diciendo asi que le pido que se vaya pero hace lo contrario y a grandes zancadas se acerca a mi molesto, muy pero muy molesto como si yo hubiera sido la traidora.

—Me acusas como si yo soy la que se casó con otra.

—Porque solo queria distraer a mis padres para encontrarte y huir antes de la boda.

—¿No me digas? Asi yo quedaria como la robanovios.

—Todos sabian de lo nuestro asi que no hubiese sido asi.

—Liam, por favor, vete. El que estes aquí es un erro y tu esposa puede malinterpretarlo.

—¿Lo amas? —mi rostro se desencaja por su pregunta. Me toma de mis brazos comenzando a lastimarme. —Responde. ¿Lo amas?

—Eso no te importa —frunzo el ceño porque duele mas —¡Auch!, Liam, me duele... Liam, sueltame.

—Yo no te creo el teatro que te tienes con él. Sé que tu me amas de la misma forma que yo lo hago. Estoy casado, si. Pero mi corazon solo late por ti, no me importa otra mas que tú Mila, por eso me enferma que estes con ese bastardo que te está usando para llegar a mi padre.

—Tu padre lo invito asi que no creo que sea Alessandro quien ande buscando asesinar a alguien.

—No puedo creer que dejes que él te toque... de la forma en que lo hacía cuando entré.

Así que nos vio.

—¿Estabas espiándonos?

—Quería asegurarme de que toda la basura que dijo sobre ti y él en la boda era mentira pero... al verte deseando que te desnudara hace unos segundos, me di cuenta que es verdad todo lo que dijo.

—¿Enserio creíste que mentía?

—Quería que así fuera.

—Liam....

—Mila, estamos a tiempo. Podemos huir. Dejar a todos atrás y ser felices.

—¡Qué! ¡Estas loco!. No voy a pasar de ser prometida a la amante.

—Mila, —su mirada se llena de odio —Te va destruir. Alessandro destruye todo lo que toca, él no siente amor por nadie. Todo el que lo conoce sabe perfectamente la escoria que es.

Ya me cansé de esto.

—Liam, lo que menos quiero son problemas con...

Mi cuerpo se patrificó por completo al sentir el beso de Liam que me tomó por sorpresa. Sus manos se adueñan de mi cintura apegandome más a él.

PerversiónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora