Mi mente es un caos, por años entrené hasta la muerte para cuando este día llegara, enfrentarlo con todas mis fuerzas, pero... al tenerlo frente a mi... cuando sus manos tomaron las mías, cuando su voz decía mi ángel, mi mujer, mi nombre... fallé, cedí como una tonta demostrando que... a pesar de todo, mi mente, mi cuerpo, mi alma siguen perteneciéndole.
Ni siquiera yo misma recordaba que hoy era mi cumpleaños, pero él, lo tenía presente. Lo recordaba cuando en el pasado no le importaba, o eso creía.
«Eres libre, no volverás a verlo»
—Mila —la voz del coronel hace que deje admirar el anillo en mi dedo. Sus ojos me ven como si esperara algo de mi. —¿Podemos hablar?.
Al tenerlo frente a mí me hace recordar lo que le dijo Magnus. Había fallado en mis cálculos, algo que no hizo él, no solo me utilizó a mi sino también a su hermana como plan de contingencia y lo consiguió, lo que no esperaba es que solo estaba haciendo lo que Magnus quería.
Unos tacones resuenan con fuerza, su hermana aparece en la sala y cuando el coronel la mira ella le volteó la cara de una cachetada, una tan potente que le dejó los dedos marcados en su rostro, ella se ve furiosa en verdad.
—Nunca. Nunca en mi vida esperé que mi propio hermano me usara como cebo para los lobos sin pensar en el peligro que significara para mi.
—Evelyn...
—Esto, jamás te lo voy a perdonar Esteban. —esta vez no lo llamó hermano —Siempre te admiré porque eras justo, bueno. El hermano que yo admiraba jamás habría usado a su pequeña hermana para esto, incluso Liam pudo hacerlo en cuanto supo que era tu hermana, ¿sabes cuanto piden por tu cabeza entre los suyos? ¿o lo que conseguiría si se aprovechaba de mi amor por él y me entregara?. Él, que solo era un desconocido me pidió que me alejara por mi propio bien. Aun así me quedé, él, prefiere convertirse en un maldito asesino, en algo que odia solo para mantenerme a salvo. Pero... ¿y tú?... —sus lágrimas se desbordan con rabia, mis ojos ubican a Liam en la entrada. —Mi propia sangre me entregó a sus enemigos en bandeja de oro a sus enemigos. ¡te odio esteban!.
—¡Evelyn!...
Ella salió destruida, ella... en verdad amaba demasiado a su hermano y lo que Magnus reveló destruyó la imagen perfecta del buen hermano que la protegería siempre. Mis ojos ubican a Liam cuestionando lo que ella dijo de si en verdad era capaz de entrar en este mundo por ella.
—¿Sabes lo que eso significa verdad?
—Lo sé. —responde Liam. —Sé que dije que jamás lo haría, que no quería ser como mi padre, pero, debo protegerla y para hacerlo, necesito poder. Solo así estará a salvo. Después de la boda, todo cambiará. —entiendo a lo que se refiere —Nos iremos juntos en dos semanas.
El coronel se ve realmente furioso. Mi curiosidad me lleva solo a observalo detenidamente. Él, piensa como si fuera uno de ellos, cada movimiento suyo es sumamente calculado.
«Nadie, esta sobre mi»
Recuerdo muy bien las palabras que él me dijo cuando apenas nos estábamos conociendo. Magnus siempre me pareció que amaba alardear, pero... después de lo que le hizo al coronel es que me doy cuenta de que no lo hacia.
—Ese maldito... —empuña sus manos furioso —Nadie se burla de mi.
—Fue su culpa —hablé, tomo asiento aun procesando todo. —No debió involucrarse en estos asuntos.
—¿Ahora lo defiendes? —lo observo de reojo.
—Jamás defenderé ninguna de sus acciones. —apoyo mis codos sobre mis rodillas y mi mentón sobre mis manos entrelazadas. —No se equivoque conmigo, coronel. —frunce el ceño. —Puede que sea el padre de mi hijo, pero le advierto esto. Jamás en su vida, vuelva a amenazar a mi hijo —advierto tajante —O le juro por mi vida que mi rostro, será el ultimo que verá.
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Perversión
RomanceTraicionada por su propia familia por amar a quien no debía, huye con el corazón roto... solo para caer en una trampa mortal. Secuestrada por error y encerrada en un lugar desconocido, su única salida parece ser una puerta de hierro que oculta un se...
