Elevo una ceja ante su desafiante mirada, mis manos aun se encuentran colandose por debajo de su blusa, una pequeña gota de sudor se desliza por su mejilla notando el esfuerzo que hace al encontrarse aun herida de sus piernas, levanto mis manos alejandolas de su piel. La cara de sorpresa en su rostro me indica que no se lo esperaba.
—Puede que Ezequiel esté diciendo la verdad sobre lo que sabe de Mila, pero... —inclino mi cabeza a mi costado izquierdo un poco observandola, doy unos pasos hacia a ella haciendola retroceder hasta que su espalda choca contra la pared nuevamente —De algo de lo que estoy seguro es que... no eres mi esposa —susurro con burla por su intento fallido. —Asi que ya no tienes que fingir, no conmigo.
Eleva la comisura derecha de sus labios.
—¿Sigues dudandolo?.
—No lo dudo, estoy seguro. —chasque mi lengua molesto. —Y eso es algo que no puedo perdonar asi de facil por lo que la unica forma de pagar ese error es con tu cabeza.
—Matame entonces si soy una impostora —sigue desafiandome —O es que eres tan poco hombre que no puedes hacerlo.
La tomo de su barbilla de forma ruda. Intenta liberarse pero se frustra al ver que no puede hacerlo. Ladeo una sonrisa extasiado porque no pienso matarla por me diga que es Mila, tengo otros planes para ella.
—Tengo otros planes para ti. Asi que no voy a matarte.
La libero y casi de va de culo contra el suelo pero es rapida porque se estabilizó enseguido.
—¿Planes?.
—He visto que mi hijo tiene mas afecto a su supuesta tia que a sus falsos padres asi que la rubia morena estara con vida pero nunca mas se ira de aquí. —tensa su mandibula mostrandome sus dientes —Pero tú,... seguirás fingiendo ser ella hasta que encuentre a tu esposo bastardo que acaba de escapar con una pequeña serpiente en estado de disección.
Sus cejas se elevan en grande por la sorpresa al saberlo.
—Es mentira... él...
—¿Qué pasa? —cuestiono su reaccion —¿Por qué la cara de sorpresa si se supone que eres mi esposa? —ella agita su cabeza en negativa ante mi risa que apenas se asoma —Ahora lo entiendes. Estas muy lejos de ser la bella mariposa que es mi adorable esposa. —me dejo caer sobre la cama. Entrelazo mis manos detrás de mi cabeza viendo hacia el techo. —Si Ezequiel escapó, es porque sabe donde esta Mila. Entonces, como el tiene algo que es valioso para mi, entonces yo tomaré lo que tanto adora, —la mira de reojo notando que sigue tensa. —Ya relajate que no voy a follarte.
—Contigo aquí, jamas voy a estar relajada.
—Por lo que vi enti, es notorio que no sabes nada de Mila, pero Ezequiel con su huida dice lo contrario, asi que este es el trato mujer.
—Soy Mara. —destila con rabia. —Mara. Grabatelo en la cabeza rubio idiota.
Me levanto de golpe de la cama, estiro mi cuello tronandolo al girarlo en circulos.
—Bien, Mara. Este es el trato que te ofrezco. No serás ella solo cuando la ocasión lo requiera. Mientras tanto, harás el trabajo que tu amado hacia en el pasado.
Suelta una risotada llena de diversion.
—¿Y porque haria eso? Es mas, yo podria matarte y aun asi ¿quieres hacerme tu guardaespaldas personal?
Su mascara se calló.
—Ezequiel cree que esta huyendo. —tomo un mechón de su cabello castaño y me lo quita furiosa —Pero solo esta haciendo lo que yo quiero. —frunce el ceño y me pregunta que quiero decir. —Lo que digo es... que, si haces bien tu trabajo, prometo, no matarlos y dejarlos que vivan su miserables vidas.
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Perversión
Roman d'amourTraicionada por su propia familia por amar a quien no debía, huye con el corazón roto... solo para caer en una trampa mortal. Secuestrada por error y encerrada en un lugar desconocido, su única salida parece ser una puerta de hierro que oculta un se...
