CRISTAL
Observar el paisaje desde mi ventana solo me hizo sentirme con el estomago revuelto. Estabamos mas cerca de la residencia de mi madre, lugar en donde se fue a vivir a petició de Alessandro donde tiene las comodidades necesarias y por supuesto las atenciones que requieren ahora que esta mas ancianas.
Al llegar, ella sale, seguramente porque escuhó el rumbido de los autos. Me recibe con un abrazo y pregunta por su nieto y señalo el auto detrás de nosotras. Las puertas se abren y ambas criadas salen con los niños. Su cara es de sorpresa y me pregunta por el niño de tres años.
Tomo a mi hijo con un beso en la mejia, lo veo y no puedo evitar sonreir porque es mi luz en toda esa oscuridad que me rodea al estar cerca de su padre que por mas que intento, nunca me muestra esa parte que solo mi hermana tuvo de él.
—Haber donde esta el precioso de la abuela. —mi madre le habla con sus gestos y mimos que lo hacen sonreir. Ezra al ver que lo observo se esconde de mi detrás de la mujer. Mi madre me entrega a mi hijo y se acerca a él. —Pero que niño tan lindo. —le sonrie —¿Y tu madre?.
—Mi mamá es Mila. —mi madre se puso tan blanca como una hoja de papel y le pide repetirlo —Mi mamá es Mila, eso me dijo el señor rubio. Dijo que soy su hijo.
Los labios de mi madre tiemblan y de pronto se desvanece desmayada haciendome gritar del susto. La llamo pero no responde, le grito a los escoltas que me ayuden a llevarla adentro.
Una hora, una hora desmayada y ella no despierta.
—Señora, hay que llevarla a un hospital. —sugiere la rubia.
—¿Acaso se murió? —dijo la criada al verla palida.
—No.
Ezra comenzo a llorar.
—Tia... —solloza aflijido —Maté a la señora tia.
—¡Que, no! Claro que no Ezra... —mi madre se queja haciendo que todos pongamos su atencion en ella. Se despierta y la ayudo a sentarse, cuando ubica al niño nuevamente se pone de pie con incredulidad. —Mira, ya esta bien la señora.
El niño la mira con sus ojos hinchados y rojos por haber llorado. Mi madre se le acerca y lo mira fijamente, al escucharla llorar para despues tomarlo en brazos me hizo un nudo horrible en el estomago.
—¿Y–Y porque dices... que tu mamá es Mila?
—El señor rubio lo dijo —mi madre se tapa la boca con sus manos sin creerlo, sonrie con ternura.
—Asi que el te lo dijo. —sonrie sin creerlo haciendo que me seinta peor —Tienes sus ojos —se rie al admirarlo. —Mila. —dice con la voz rota y entrecortada mi madre. —Ven aquí cariño.
Un silencio pesado y frio se adueñó de la habitación.
—Gracias mi Dios. —besa sus mejillas sonrojadas —Gracias porque mi niña sigue con vida. —acuna su rostro. —¿Quieres galletas?
—Si.
—De acuerdo. —se pone de pie y le da instrucciones a la rubia y a mi criada para que les den sus galletas. Al estar a solas mi madre me toma de los hombros. —¿Dónde esta? ¿Como esta? Seguramente debe verse mas hermosa ahora que volvió a casa.
—Será mejor que te lo explique él.
le doy mi celular para que lo llame y lo hace sin dudar, pensé que no le responderia al creer que era yo pero lo hizo y le respondió enseguida. Mi madre pregunta por ella pero algo le hizo borrar su felicidad momentaneamente.
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Perversión
Storie d'amoreTraicionada por su propia familia por amar a quien no debía, huye con el corazón roto... solo para caer en una trampa mortal. Secuestrada por error y encerrada en un lugar desconocido, su única salida parece ser una puerta de hierro que oculta un se...
