Un sonido me es muy familiar, las cadenas se arrastran por el suelo cuando ella se mueve entre la oscuridad, desde aquella noche en que arruinó todo mis planes con Mila, desde esa noche, moví cielo y tierra para encontrarla. Ahora, esta bajo mis pies como una vil cucaracha donde su vida depende de mi decision.
Ahora mismo, sujeto la prueba de paternidad en mis manos, hace tres dias que la he solicitado con alguien de mi entera confianza para que despues no quedara rastros ni registros de esto.
Sus manos casi esqueleticas se aferran de los barrotes de su prision pero sus piernas no le ayudan a sujetarse, aquella mujer hermosa, arrogante dispuesta a matar tambien a la pelirroja y toda a su familia, ahora no es mas que un cadaver andante.
—A–A...gua.... P–Por...favor. —su voz es algo audible, apenas si se puede entender.
—Hace años atrás, gozaste por haber matado una parte esencial de la pelirroja. El problema fue, que esa persona era mas importante para mi que para ella, Mila, era mi alma, pero querias jugar a la mafiosa asi que bueno, —ladeo una sonrisa perversa —Me uni a tu juego para mostrarte como son en realidad las cosas.
Sus ojos avellanas se encuentran hundidos, su aspecto es deplorable, desnuda completamente y llena de mugre y tierra. Su cabello es una maraña de nudos, es un desastre por los años encerradas aquí.
—¿Deberias... estar... feliz no?. Ahora,... tienes a su... otra hermana... para ti... —intenta sonreir pero se le dificulta —Incluso... oi... que tienes un hijo.
—Pero es un hijo que no pude tener con la mujer que deseaba.
Se burla como si fuera satisfactorio de oir.
—Es... bueno... saber que al menos... pude quitarte algo importante, Lucifer.
Me encojo de hombros.
—Eso tambien lo pensé. —muevo el sobre blanco en mis manos —Hasta que un viejo conocido me dijo que Mila no entró al edificio si no que... se salió al perder su anillo de matrimonio —su sonrisa se borra —Si!!... esa fue mi cara tambien cuando me dijeron que sigue con vida.
—Mientes... —murmura con rabia —Solo estas torturandome. —inclina su cabeza a un lado —Claro... como las torturas mentales me destruyeron, quieres dar el golpe final.
Mi sonrisa crece al ver que es ella quien ahora se ve desesperada.
—¿Sabes que es esto?. —sus ojos viajan del sobre hacia a mi —Según esa persona, cuando ocurrió la explosión, la llevarón de emergencias por las graves quemaduras que sufrió, por suerte para ella, el bebé que llevaba dentro aun seguia aferrandose a la vida. ahora mismo hay un niño esperandome y si esta prueba sale positiva, significará que ella, sigue con vida y que fallaste.
Mis manos tiemblan ligeramente mientras sostengo el sobre. El papel cruje apenas con la presión de mis dedos, pero para mí suena como un trueno en la sala silenciosa. Siento el pulso martilleando en mis sienes, tan fuerte que casi no escucho nada más. Mi garganta está seca. Trago saliva, pero la ansiedad sigue ahí, anclada en mi pecho como un puño helado.
Frente a mí, la mujer esquelética me observa con ojos inyectados en rabia. Su mirada es un veneno hirviente, un grito silencioso que suplica que el resultado sea negativo. Lo sé. Lo veo en la forma en que sus labios se tensan y sus puños se aprietan, como si la furia pudiera cambiar lo inevitable.
Con un leve temblor, deslizo los dedos por el borde del papel y lo abro. Mi corazón se detiene por un segundo. Y entonces lo veo. Positivo.
Un escalofrío helado recorre mi espalda, pero algo dentro de mí se enciende como un fuego oscuro. Cierro los ojos, beso el papel y lo elevo al cielo agradecido. La tensión que me había oprimido el pecho se disipa, y en su lugar, un frío control se apodera de mí.
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Perversión
RomanceTraicionada por su propia familia por amar a quien no debía, huye con el corazón roto... solo para caer en una trampa mortal. Secuestrada por error y encerrada en un lugar desconocido, su única salida parece ser una puerta de hierro que oculta un se...
