Espinas

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TRES AÑOS DESPUES

CRISTAL

—¿Vas a salir otra vez?

Ni siquiera se detiene cuando le hablo, solo me ignora como si yo no existiera. Lo sigo detrás como siempre lo he hecho creyendo que esta con otra mujer como siempre me lo han dicho, pero... al final lo encuentro en este laberinto de rosas y exactamente en la misma fecha en la Mila murio.

Se mantiene sentado en la banqueta por horas mientras observa esa lapida fijamente en silencio hasta que llegada a la media noche se levanta y llega a casa a las dos de la mañana.

Hace tres años que ella murió, desde entonces el carismatico Alessandro se volvio frio, de pocas palabras, y mucho mas cruel con todos incluyendome, con mi hermana ocultaba serlo pero ahora... lo hace como si fuera algo normal, matar, desmembrar, degollar a los enemigos y traidores frente a su gente, se mancha las manos con su sangre y sonrie extasiado cuando la ve.

Me di cuenta de este lugar meses despues de que la construyera y matara a los que lo hicieron.

Mila West

Amada hija y esposa.

Fuiste un angel que trajo paz y luz a nuestras vidas.

No tenia caso quedarme y verlo contemplar ese altar que le dedicó a ella hasta que lo escucho hablar cuando iba a irme

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No tenia caso quedarme y verlo contemplar ese altar que le dedicó a ella hasta que lo escucho hablar cuando iba a irme. Giro sobre mis talones y veo que no esta solo, es mi madre.

—Pensé que seria la primera en estar aquí.

Sus ojos azules la miran dejando esa gelida sensacion cuando la observa fijamente porque no hay vida en ellos al ver a mi madre, solo vacio.

—No me canso de estar aquí —expresa con calma suspirando —Es el unico lugar donde puedo encontrar la misma paz que me daba, aunque tambien siento que voy a enloquecer asi como cuando ella queria hacer las cosas a su modo.

—Nunca habia visto un jardin tan hermoso pero lleno de trsiteza. —observa las rosas a su alrededor. —¿Qué significan las rosas?.

Su silencio es inquietante, sombrio, como si mi madre estuviera hablando con la misma muerte.

—Durante su funeral me dijo que ella amaba las rosas del jardin de su hermana, por eso hice este lugar con las mejores rosas del mundo, rojas que representan lo que solo podia sentir ella, ese deseo inquebrantable que ahora... me acuchilla por dentro por haberla perdido por bajar la guardia, Mila me otorgó ese privilegio de amarla pero que ahora es mi tortura cada dia que abro los ojos y siento su ausencia.

—¿Y las blancas?

—Las blancas las planté aquí... —observa fijamente la lapida frente a ellos y me asombro al ver una sonrisa apagada —Porque fue la unica mujer que me enseñó que si existe la lealtad. Nunca lo quise creer pero ella me hizo ver que si existe pero que solo ella, podia darmela. —el silencio que rodeó el lugar era pesado como si el dia estuviese llorando por mi hermana ya que el sol, se olcultó y el cielo se cubrió de nubes grises como si se avecinase una tormenta electrica. —Quise hacer las cosas bien, pero una vez mas, la vida me demuestra que siempre estaré solo.

—Sabes que eso no es cierto. —mi madre se sienta a su lado. —Y lo sabes.

—Eso no cuenta señora West. —la mira de reojo —Ambos sabemos que alguna vez tuve corazón, pero murió el dia en que la perdí.

—Sé que mi hija no es tu favorita, pero ahora es la madre de tu hijo...

—No justifique sus acciones señora. Ella se metio en mi cama pensando solo en sus propias ambiciones. Ella no es Mila. Cristal es lo opuesto a ella. Jamas la tomaré como esposa. ese lugar solo le pertenece a mi difunta esposa, no me importa su hijo y mucho menos Cristal.

Mi madre no dice nada, pero siento que cada palabra es como si él mismo me estuviese apuñalando. No quiero mirarlo porque duele.

Un escalofrío me recorre la espalda, y de pronto todo a mi alrededor parece más frío, más lejano. Aprieto los labios y los puños, luchando contra la sensación de vacío en mi pecho, contra la rabia y el dolor que me retuercen el alma.

Nunca me considerará su esposa. Nunca dejará de amar a mi hermana.

Las palabras se clavan en mi piel como cuchillas invisibles, y por primera vez, comprendo que he estado viviendo una mentira. Mis lagrimas nublan mi vista y solo puedo ver su silueta moverse mientras escucho decir que el dia se arruinó porque no hay paz y se marcha.

Desde que lo conocí hace diez años, me enamoré perdidamente de él, jamas lo pude sacar de mi cabeza y cuando me dejó en aquel hotel sola me juré a mi misma encontrarlo y convertirme en su esposa... pero, el dia de la boda de Liam cuando lo vi junto a Mila me quedé desconcertada sin creerlo. ¿Cómo? ¿Cómo era posible que él estuviese con ella cuando yo era mejor en todos los sentidos que ella?

La miraba como su trofeo, como su mayor tesoro asi como Damián lo hacia con nuestra hermana mayor, siempre quise ese tipo de amor devoto, un amor obsesivo donde yo fuera su mundo entero. Pero mi propia hermana me quitó su amor, me quito al hombre de mis sueños, la misma a la que todos le tenian lastima por ser despreciada y que se aislaba de todos, nunca lo toleré, el dia de su boda... no lo voy a negar deseaba que algo impidiera esa boda pero al final... no pasó y conforme pasaban los dias y veia su desinteres por él sentí que ella misma me quitaba el peso y odio sentia por estar en el lugar que yo deseaba, se notaba que ella no sentia el mismo amor que el le tenia asi que pense que solo era algo pasajero e incluso investigué a fondo para que mi hermana mayor la sacara de su triste miseria que era estar junto a Alessandro, pero... jamas pensé que ella tomaria las riendas con firmeza y mucho menos que en verdad terminara amandolo.

—¿Enserio quieres seguir a la sombra de tu hermana? —mi madre se me acerca, descansa su mano derecha sobre mi hombro con pesar —Un hijo nunca sera un ancla para un hombre como él, no ama a ese niño, no te ama a ti, sabe que solo hiciste todo esto por ambicion.

—Pero mamá... —mis ojos se cristalizan por la rabia —Yo lo amo...

—Tu amor no es suficiente, para él... solo eres una mujer sin valores que se metio en su cama, una mujerzuela. —me duele incluso que ella lo diga —Las heridas de ese hombre nunca sanarán, y si continuas insistiendo... morirás sola hija.

—No me importa. —murmuro conteniendo mi enojo —Aunque no me quiera a su lado, no dejaré que mi hijo crezca sin su padre, algun dia lo reconocerá y es ahí que aceptará que la felicidad de su hijo esta por encima de todo. Solo necesita mas tiempo.

—¿Tiempo? —su tono ironico me molesta —Dos años te parecen poco para darte cuenta que nunca lo hará. Si quieres vivir de esa forma tan miserable es tu problema Cristal, pero no arrastres a mi nieto en tu miseria que no lo merece, él no merece que su madre lo use para llegar a un hombre que nunca lo va amar.

—Lo hará —aseguro —Yo le di un hijo y mi hermana no, gracias a mi su descendencia continuará...

Mi madré me volteó la cara de una cachetada.

—Me das vergüenza. Abandonar a tu prometido para tomar lo que tu hermana tuvo. —se acerca a mi, me mira con decepción. —Ahora lo entiendes. ¿entiendes porque la eligió a ella? Mila?, nunca rogó, ella jamas haria algo como lo que tu haces. Su corazón era puro, noble que siempre sonreia con sinceridad ante los logros de sus hermanas. Dale gracias a Dios que ella nunca se enteró de que fuiste tú quien la vendió por dinero. Eres la decepcion de esta familia.

Mis labios tiemblan al escucharlo de sus labios.

—¿Cómo es que?...

—Liam me lo dijo todo.

PerversiónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora