El silencio rodeandonos pesa, pesa tanto como si tuvieramos 200 libras sobre nosotros, es frio, lleno de muchas emociones que son retenidas para no salir y causar el torbellino que me consume por dentro.
Todo este tiempo, él, fue el responsable de aquella tarde donde por poco nos matan a todos, incluyendome. Me encontraba en mi habitacion con el observandome fijamente como si fuera un maldito buho, espera algo de mi, ¿Qué es?. No lo sé.
—Estas muy tranquila para saber lo que pasó aquella tarde.
Rompe el silencio con lo que menos queria escuchar. Mantengo mi sielncio, me obligo a no explotar y actuar como si fuera una loca desquiciada. No quiero darle ese gusto, fui debil solo una vez frente a él, debilidad que creyó que era fingida.
—¿Enserio no vas a decir nada, Mila?
—¿Por cuánto tiempo mas seguiremos con esta farsa? —mis labios se movieron antes de que mi mente pudiera pensar detenidamente en si era una buena pregunta para evadir el tema. —¿Cuánto tiempo más?
—¿No me digas que te has aburrido de mi?.
—Aunque no lo creas, quiero retomar lo que habia dejado pausado antes.
Escucho una pequeña risita de diversion escaparsele.
—Habria jurado que este juego te estaba encantando. —un punzante dolor se instala en mi pecho al escuchar las palabras que salen de su boca. —Queria mantenerlo por mas tiempo. —se acerca a mi y se posiciona detrás mio. Acaricia mi mejilla izquierda mientras su rostro es adornado por esa extraña e hipnotizante sonrisa —Siendo asi, tendré que actuar antes para liberarte, mi lindo gorrión. —¿acaso el no se da cuenta de esto me afectando? ¿Por qué me hace esto? ¿Por qué me tortura asi?. —Pero ahora ha surgido un problema, y por esa razón, habrá una boda.
Muevo mis ojos confundida sin entenderlo.
—¿Vas a casarte con la mujer que tiene para ti?
—Parece que no me conoces bien gorrión. —su pulgar delinea mis labios poniendome mas nerviosa —¿Podria casarme con alguien mas despues de que todos ya saben que mi prometida es la hermanita menor de la señora Phoenix?.
Una ilusion se adueña de mi mente hasta que su mirada me hace volver a la realidad al dictarme que será tan falso como nuestra relación. Sus ojos se mueven observando hacia cierto punto, vuelve a verme a mi y me planta un beso.
—No te demores en bajar a cenar.
Mi mente lo procesa, intenta descifrar lo que esta pasando, hacerme ver que es falso, pero, para los demas todo será real. Todo. ¿enserio le haré esto a mi familia?. ¿seré capaz de hacerselo?.
Iba bajando las escaleras, me ecnontré con una que otra empleada y todas me miraban con miedo como si estuviera enferma o como si estuviera loca. Le resto importancia hasta que detuve mis pasos ante una acalorada discusión en el comedor pero quien se escucha mas que furioso es el tio de Alessandro.
—No te vas a casar con ella. Lo juro por mi vida.
—¿Qué harás? —la burla al hablar es notoria en él —¿Matarla?.
—Si es necesario lo haré.
—Hacerlo seria mas estupido para ti que amas a tu adorada mujer e hija. —me asomo un poco y veo que no solo ellos estan en la mesa. Una mujer y una chica, ambas de cabello rubio se encuentran junto al hombre. —La linda fiera que conociste como la criada de Damián ahora es su esposa, barrera el piso contigo en tu posicion actual. —Alessandro se pone de pie. Acaricia el cabello de la chica llenandome de rabia —Y despues torturá a esta hermosa chica, lo hará de formas que nunca podria imaginar tu tonto cerebro.
ESTÁS LEYENDO
Perversión
DragosteTraicionada por su propia familia por amar a quien no debía, huye con el corazón roto... solo para caer en una trampa mortal. Secuestrada por error y encerrada en un lugar desconocido, su única salida parece ser una puerta de hierro que oculta un se...
