Pasé de ser la secuestrada y vendida por mi "cuñado", a ser la esposa de mi captor y para acabar de enterrarme a mi misma en vida, amarlo, dios eso me mata por dentro pero tambien a odiarlo por ser tan imbecil e insensible, es tan estupido que no se da cuenta que cada accion suya o cada palabra que sale de su boca es como si me cortara la piel lentamente de forma profunda.
"Enserio tengo severos problemas mentales"
—Señora, su comida esta lista para ser servida. —me traen mi comida y la puerta se cierra con seguro según mi pedido. La comida al saborearla en mi boca no sabe a nada. Es simple y horrible. —Señora, perdone mi intromision, pero ¿no le preocupa que el señor le engañe con otra?
—No puede engañarme. Según el lema de su familia no puede porque aparte de ser un lema es una regla.
—Señora, disculpeme por lo que voy a decirle, pero ambas sabemos que al señor no le importan las reglas de la familia, sus acciones por años lo han dejado claro.
"Y ni que alegar contra eso por que es cierto"
—Pues si quiere engañarme con otra que lo haga, —miento—Pero no pienso darle hijos a un hombre tan desalmado como él.
A él no le importaba si yo queria estar con el o no, si o si me obligaría y no lo iba a permitir como esa vez... fue humillante para mi. No voy a estar con quien yo no lo desee y mucho menos para que me use como fabrica de bebes.
Seguramente debe de estar odiandome por la patada en sus bolas de esa noche. Se sintió bien hasta que me amenzó con un arma para que tuviera sexo con él. Arriesgando mi vida, sali como alma que lleva el diablo de la habitación y ahora estoy de nuevo en mi cueva donde no he vuelto a salir porque me preocupa que esta vez me encadene de pies a cabeza para inmovilizarme y asi embarazarme.
"Te juro que cuando salgas de esa habitación, te voy a encadenar Mila. Lo vas a lamentar."
Al recordar su amenza se me pone los pelos de punta porque siempre cumple lo que promete, no he visto salir, pero si lo he visto a el volver con mujeres diferentes a la casa, he escuchado gritos de las mujeres pero no de él y es algo extraño porque ellas no parecen felices cuando se largan de esta casa.
Todo se vino abajo, incluyendo el trato que tenia con Alessandro porque ahora mi hermana me puesto la soga al cuello al hacerme verdaderamente la esposa de Alessandro.
Ahora el desgraciado la ha liado conmigo como si tengo culpa de que haya fallado en eso. No sale de la casa en sus dichosos viajes de dias donde se desaparece por arte de magia como lo hacia antes, no. Ahora se la pasa aquí todo el tiempo como si esperara el momento para atraparme.
—Dios, ahora mismo quisiera estar disfrutando de unas buenas vacaciones como las que disfrutaba cuando vivia con mamá.
—Señora, pero si habla con su esposo, el podria...
—No. —sentencio de inmediato —Ni demente le pido a ese loco algo para que despues me diga que debo pagarle con sexo. Jamas.
ALESSANDRO
—¡Maledizione!.
—¿Todo esta bien señor? —pregunta Ezequiel al verme tirar la silla rabioso.
No. Nada esta bien... No entiendo qué le pasa a esa mujer. Hace cuatro noches, intenté acercarme, pero apenas me miró con esos ojos llenos de panico, supe que no tenía ninguna oportunidad con ella, en cambio solo recibi una patada en mis testiculos cuando quise tomar lo que me pertenece y salió corriendo como si fuera el diablo en persona. Se encerró en la habitación, como si yo fuera un extraño, como si no fueramos marido y mujer evita salir de esa maldita habitación como si fuera un acosador.
¿Y qué se supone que haga? ¿Seguir esperando como un idiota? No es que tengamos la mejor relación del mundo, pero al menos antes fingía un poco y vaya que lo hacía muy bien. Ahora ni eso. Desde lo que pasó... tch, desde ese maldito problema, ya no es la misma. Pensé que lo disfrutó tanto como yo, fue magnifico en verdad, el problema ahora es que tampoco sé cómo arreglarlo porque me di cuenta que estaba conteniendo sus lagrimas para no llorar frente a mi porque asi es ella, no muestra debilidad a menos que ella lo desee.
No me deja entrar. No me deja hablarle. Apenas si come algo ahí encerrada. Si la veo de reojo al pasar por su habitacion cuando entra la criada para llevarle comida, noto ese rencor en su mirada cuando me ve, pero tambien hay algo más, como si todavía estuviera esperando algo de mí... ¿pero qué? ¿Qué demonios quiere que haga? ¿Qué quiere de mi?. No soy un santo, nunca lo fui y tampoco lo seré. Pero tampoco soy un maldito fantasma al que pueda ignorar.
Quizás debería dejarla tranquila... pero no puedo y no se porque diablos no puedo hacerlo. No puedo verla así y hacer como si nada. No puedo soportar esta maldita distancia. Si tan solo me hablara, aunque fuera para gritarme, para insultarme, al menos sabría qué está pensando. Pero este silencio... este maldito silencio me está volviendo loco.
—¿Ella ha salido? —pregunto a su escolta para que la vigilara mientras sostengo una pieza de ajedrez, la pieza de la reyna.
—No. Aun no ha salido. —informa. Una empleada entra con todo lo necesario para limpiar las heridas de mis manos. No me mira a los ojos, mantiene gacha su vista manteniendola fija en los vendajes que esta quitandome. —Pero escuché decirle a su criada que desearia ir a la playa como cuando lo hacia con su familia.
"Familia. Aun no olvido lo que su hermana me hizo y no lo olvidaré"
—¿Ha dicho algo de las mujeres que han estado aquí?
—No. Sabe como es ella señor. Jamas dirá lo que piensa o siente asi de facil. Al menos no con cualquiera.
La playa, hace mucho que no visito una, la ultima vez que lo hice, fue con mi madre, tenia cinco años pero la razón de su anhelo por llevarme a la playa era para estar con su amante. Todos usan a todos para su propio beneficio y mi madre no fue la excepcion y menos mi padre, ese viejo solo queria alguien que continuara su legado y como no era el hijo favorito hizo un bastardo con una criada.
—Si quiere llegar a ella, debe ser menos cruel e insensible.
Levanto mi vista para verlo. Ladeo una sonrisa que pareció intimidarle.
—¿Qué te hace creer que quiero acercarme a ella?
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Perversión
Roman d'amourTraicionada por su propia familia por amar a quien no debía, huye con el corazón roto... solo para caer en una trampa mortal. Secuestrada por error y encerrada en un lugar desconocido, su única salida parece ser una puerta de hierro que oculta un se...
