Eclipse

5.1K 237 9
                                        

Trago grueso e intento controlarme para no romperle la nariz, pero no parece funcionarme porque la expresión preocupante de su rostro indica que mi cara de quiero matarla se me nota por encima.

—Y quien diría que el pobre de Liam tendria que casarse con un lastre que ha comenzado a arruinar su vida.

Cuando la vi subir al altar pensé que era una chica buena pero ahora que veo su otra cara no siento mas que lastima por Liam por la clase de esposa que duerme a su lado, una vibora.

—¿No estarás hablando de ti o si? —eleva la comisura de sus labios en una sonrisa burlona—Porque pude oirlo perfectamente como mis suegros te considera un lastre que solo trae problemas.

"Damián!!..."

Miente. Mi hermana no se expresaria de esa forma de su propia hermana.

—Mientes.

Me provoca y le esta funcionando.

—Claro que no. —se ve feliz porque me ve furiosa —Mis suegros hablaron de ti y creeme, incluso están considerando enviarte muy, pero muy lejos donde tal vez... obtengan el milagro de domesticarte, aunque... en tu caso, dudo que lo logren.

—Maldita...

Justo cuando iba a romperle la boca de una bofetada alguien me detuvo. Mis ojos se oscurecen al ver a Damián. Me suelto de su agarre bruscamente. Mueve su cabeza indicandole a la arpía que se vaya y lo hace.

Nuestras miradas se desafian y puedo ver la molestia en sus ojos y eso deberia de preocuparme pero él no es alguien que considere de mi familia y que me preocupe que se enfade. Sé lo que es capaz de hacer y estaré satisfecha cuando muera, lastimó a mi familia y encima de eso intentó deshacerme de mi regalandome a otro como si fuera de su propiedad.

—Ahora quieres desquitarte con ella por estar con mi hijo.

Suelto una risa pequeña llena de burla.

—No seas ridiculo. —me alejo de él. —Ella solo estaba mostrandome su verdadera cara. suspiro —Ay cuñado, sabes, de ti no me sorprende que elijas arpias para mantenerlas cercas porque eres pesimo eligiendo mujeres, ves lo superficial pero no lo que esconden por dentro, pero me sorprende de mi hermana, no darse cuenta la arpia que tiene por nuera...

—Ya quisieras estar en su lugar ¿no?. —me interrumpe.

Cierto, antes me habria encantado la idea, pero ahora... esa idea no se me pasa por la cabeza.

—Te lo diré sin rodeos —habla —¿Cuál es tu precio?

Lo miro de reojo.

—¿Perdón?.

—Te doy lo que quieras, pero a cambio, quiero la cabeza de Alessandro.

Ladeo una sonrisa sin creer lo que me esta proponiendo.

—¿Aja, y ya crees que voy a aceptar tu propuesta?

—Solo por seguir follando con él planeas darle la espalda a tu familia.

Giro lentamente para verlo mejor.

—¿Familia? ¿Desde cuando tú me consideras de tu familia?. No. Mejor dicho, ¿desde cuando crees que yo te considero de mi familia?

—Si no fuera asi, no habria casado a mi hijo con alguien más. —Su argumento me parece estupido porque ni él se cree eso de que sacrificó a su hijo por mi. —Pude convencer a tu hermana de que te casaras con un socio para expandirnos, o enviarte lejos de aquí.

—¿Qué? ¿Es enserio que me estás diciendo que me elegiste a mí por encima de tu hijo?.

—Damián. —mi hermana nos interrumpe. Beatriz lucia desmpampanante con ese vestido dorado. Se veia como una reina. —Dejame a solas con Mila.

PerversiónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora