MILA
Una sonrisa de complicidad es mas que suficiente para que ambos sepamos que debemos buscar otro lugar para largarnos donde nadie nos pueda molestar.
—¡En donde el niño! —ambos giramos nuestras cabezas ante la voz de una mujer. Parecía ser una mujer de edad. —¡Tráiganlo ante mi ahora!. —arrugo la nariz al escuchar su tono altanero. Volteo para ver a Magnus pero me sorprendo al verlo tenso suelta un "no puede ser"
—¿Magnus?.
Se sube los pantalones rápidamente y lo abrocha. Se acomoda toda su ropa y me mira a la cara, limpia mis labios y me pide pintarme los labios antes de que ella llegue aquí. Etrañada lo hago. Me ofrece el brazo cuando termino y antes de que de un paso al frente me entrega una menta. Elevo una ceja y me susurra:
—No debe darse cuenta que acabas de darme una deliciosa mamada, es algo entre nosotros.
Me convence y la tomo. Pasa mi brazo por debajo del suyo entrelazándolo. Al salir de la cocina nos encontramos con una mujer de edad. Cabello corto, corte pixie creo. Su piel es trigueña pero se puede ver que esta libre de cualquier imperfeccion. Viste impecablemente con ropa de diseñador, se le nota a leguas, su peinado esta pulida y no digamos el maquillaje, en comparación al poco que uso el de ella se nota mas pero es perfecto. Tiene ese aire de sofisticación, refinada pero sobre todo, tiene esa sensación de que no es cualquier mujer, que tiene mucho poder.
Al darse cuenta de nuestra existencia nos examina hasta que sus ojos se clavan en mi pareja, abre sus brazos y Magnus va hacia a ella. Sonríe con elegancia y el rostro se me desencaja cuando la llama:
—Bienvenida mamá.
—Mi vida. —me tenso cuando me lanza una mirada fría llena de hostilidad. —Te eché de menos mi príncipe perfecto.
Cuando ve nuevamente a la cara a su hijo le sonríe con tanta dulzura que me hizo dudar de si fue mi imaginación lo que vi.
—Madre. Te presento...
—¿Y donde esta tu hijo? —lo interrumpe antes de que logre terminar —Quiero conocer a nuestro heredero.
Siento el nervio de mi ojo alterado en un tik al ver que mi "linda suegra" es toda una vibora.
—Lo siento. —me acerco a ellos para que note mi presencia que ha ignorado por cierto. —Mi hijo esta indispuesto por ahora así que tendrá que esperar que esté listo para salir.
Inclina su cabeza un poco hacia arriba reparándome de pies a cabeza con superioridad dándome a entender que me cree alguien inferior como si fuera un bicho asqueroso.
—Que amable de tu parte por responder, aunque nadie te lo haya preguntado. —dijo con una sonrisa helada y la cabeza ligeramente ladeada.
«Maldita bruja»
—Bueno.... Suegra. —suelto con una sonrisa forzada tomando del brazo a su hijo haciendo que sus ojos se conviertan en balas al verme fijamente notando que marco mi territorio —No siempre se necesita una invitación para señalar lo evidente, ¿no cree?.
Gozo de felicidad al ver que su mano derecha se hizo puño por unos segundos. Si cree que me voy a dejar humillar, ja, esta muy equivocada.
—Amor, ¿Por qué no vas a ver si nuestro hijo —lo digo remarcando lo ultimo para que lo escuche muy bien —esta listo para recibir a tu madre?. No queremos que le de un infarto a su edad.
Mueve su cabeza inclinándola ligeramente fulminándome con la mirada, me burlo por dentro porque con eso descubrí que odia que le digan abuela. Magnus me sonríe apoyando mi decisión.
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Perversión
RomanceTraicionada por su propia familia por amar a quien no debía, huye con el corazón roto... solo para caer en una trampa mortal. Secuestrada por error y encerrada en un lugar desconocido, su única salida parece ser una puerta de hierro que oculta un se...
