Final de la prueba

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Cuando llegaron las vacaciones, Koga suspiró aliviado cuando salieron de la escuela —Ah, creo que iré con Shaina a entrenar durante este verano ¿Qué harás tú, hermana?—.

Usa sonrió de lado —Pues... tengo mis exámenes parciales y además también planeo entrenar un poco más, y también está el asunto de mi boda... Iremos dentro de una semana ¿Está bien para ustedes?—.

Koga y Aria asintieron y sonrieron —¡Sí!—Dijeron al mismo tiempo.

La semana de parciales pasó bastante rápido, y cuando llegó el momento de partir, la Neo Reina Serenity los despidió en el jardín del Palacio de Cristal.

—¿No está papá?—Preguntó la menor de los hermanos.

La Neo Reina Serenity miró a su hija menor con una sonrisa tranquila —Aria querida, papá tuvo que ir a ayudar a Saori con algo... Pero igualmente les desea suerte en su entrenamiento—Les dijo, dejó un beso en la frente a cada uno de sus hijos y ellos se fueron.

Los jóvenes caballeros se fueron usando la teletransportación hacia la isla y al llegar, Shaina los recibió.

Usa sonrió, empujó a su hermano hacia la mujer y dijo —Shaina, te lo encargo, por favor, nosotras debemos ir al Santuario y entrenar—Shaina dio un asentimiento y se llevó a Koga mientras Aria y Usa se iban hacia el Santuario.

—Por cierto, Aria, ya no he sentido el Cosmos de Saori en ti—Comentó Usagi, en respuesta, Aria asintió y miró unas flores en el piso —Sí, lo que pasa es que cuando mi báculo fue destruido, mis poderes de Atenea se desvanecieron y regresaron a su legítima dueña, la señorita Saori, y le dieron chance a mis habilidades como princesa de la Luna, ahora mi Cosmos es completamente como el tuyo—Comentó Aria con una sonrisa.

Usa sonrió de lado ante esta explicación, acarició la cabeza de su pequeña hermana y luego se puso la máscara.

Caminaron desde la entrada del Santuario al Coliseo, donde llegaron con los Caballeros Dorados —Bien, espero que ésta vez puedan lograrlo—Dijo Usa con burla y cruzando sus brazos para demostrar su poca fé en ellos.

Los Caballeros Dorados se pusieron en posición de ataque y empezaron a atacar a Usa con sus mejores técnicas, que obviamente no funcionaron y uno a uno, los Caballeros Dorados cayeron al piso por un solo golpe de la Pequeña Dama.

—Ugh... Voy a mostrarles lo que es una técnica de verdad—Dijo Usagi, harta de ver lo mismo de siempre.

Se puso sobre sus manos y movió sus piernas en círculo —Esto me lo enseñó Marín... ¡Tornado divino!—Dijo ella, que empezó a girarse sobre sus manos y creó unas ventiscas de aire que expulsaron a los caballeros con fuerza contra los muros a su alrededor.

Los caballeros chocaron y cayeron de forma estrepitosa, y Usagi se levantó de un salto y se puso de pie.

—Maldición... ¿Cómo diablos se supone que la derrotemos? ¡Ni siquiera podemos tocarla!—Dijo Harbinger, ya frustrado porque había perdido, no una, ni dos, ni cinco, sino más de CIEN VECES ante la misma chica flacucha, y eso sólo le llevaba un golpe.

Usagi miró a Harbinger, aunque él no lo notó —Sería exactamente lo mismo que pedirle a un enemigo que se quede quieto para que te deje atacar, Harbinger...—Le dijo Usagi con molestia y sarcasmo.

—¿Cómo sabes usar las técnicas de la constelación de Águila?—Le preguntó Fudo.

Los anteriores caballeros pusieron una cara fúnebre, pero Usagi suspiró con pesadumbre y se quitó la máscara.

—Bueno, después de todo este tiempo entrenándolos, creo que no estaría mal contarles un poco sobre mí...—Dijo la pelirrosa.

Usa se sentó en el suelo y les pidió con señas a los caballeros que se sentaran igual —Yo empecé a entrenar desde que era una bebé... mamá y papá me enviaron aquí, al Santuario, para que aprendiera a manejar mi Cosmos—.

—A los cuatro años, después de aprender la teoría del Cosmos de los caballeros, me tocó ponerlo en práctica, mi maestra fue una caballero de Plata, la caballero de la constelación de Águila de la generación anterior: Marín de Águila—.

—Ella me enseñó mucho de lo que sé, por eso sé usar ataques de la constelación de Águila, porque mi maestra fue la caballero de Águila... lamentablemente ella murió en la caída del meteorito—Dijo agachando la mirada.

Los caballeros dorados se miraron entre sí, pero Usagi no parecía darle demasiada importancia al tema.

En cuanto recuperó la compostura unos segundos más tarde, Usa se levantó del suelo y se puso la máscara de nuevo para mirar a los caballeros dorados —Ahora levántense del suelo ¡Y empiecen a pelear!—Exigió, poniéndose en posición de ataque.

Los caballeros, nuevamente se levantaron para empezar a atacarla, llenos de motivación, algo que hizo que Usagi sonriera "Bien, lo están logrando" pensó.

Finalmente, en un ataque en conjunto de los caballeros dorados, lograron que Usa perdiera su postura que reunía defensiva y ofensiva a la vez, y Kiki logró quitarle la máscara de un golpe, mandando la máscara a volar.

Usa miró sorprendida a los caballeros, pero después apareció una sonrisa en sus labios y miró a todos —Bien hecho, muy bien hecho... han superado la primera prueba—Dijo Usa con una sonrisa.

Todos los caballeros dorados se miraron entre sí con sonrisas y empezaron a celebrar que ya eran caballeros dorados antes de que la joven Sailor Scout, con total convicción e intención de romper sus ilusiones, les dijera —No se adelanten tanto—.

Los caballeros dorados la miraron curiosos y detrás de Usa llegaron los anteriores caballeros dorados —Dije que superaron la primera prueba, no que ya eran caballeros, su verdadero entrenamiento comienza ahora—Dijo Usa mirando a los caballeros detrás de ella.

—Para ser verdaderos caballeros dorados ustedes deberán ser reconocidos por sus predecesores como tal, y para lograrlo deberán entrenar con ellos y vencerlos en combate justamente—Dijo Usa.

Kiki suspiró con pesadumbre igual que Genbu —No se preocupen, sus entrenamientos se harán aquí—Les dijo Usa y ambos la miraron sorprendidos —Pero debido a eso, serán más duros—Dijo finalmente con una sonrisa malévola en su cara.

Genbu y Kiki suspiraron apesadumbrados.

—¿Por qué...?—Murmuró Kiki mientras derramaba lágrimas dramáticas —En tú caso, por ser un enano—Respondió Usa y Kiki la miró molesto —¿Vas a seguir con eso? ¡Ya crecí demasiado!—Le reclamó y Usa se alzó de hombros —No es mi culpa que sólo crecieras un centímetro en cinco años, tapón de alberca—Dijo ella, burlándose, obviamente.

Kiki no sabía qué más hacer, ¿Cómo lidiaría con su mejor amiga? Considerando cómo la conoció hace años, y el hecho de que realmente sabe que sólo había crecido un centímetro en cinco años era algo que la Sailor Scout nunca dejaría de remarcar para burlarse de él.

Sus compañeros lo miraron sorprendidos, pues él claramente era bastante alto, y les era imposible creer que él hubiera crecido tan poco en tanto tiempo.

Kiki miró avergonzado a sus compañeros, pero Usa se rió de él —¿Tus compañeros no lo saben, Tapón de Alberca?—Dijo y Kiki se arrodilló frente a ella —Me rindo, Usa... me ganaste, búrlate cuanto quieras pero deja de llamarme así frente a ellos—Le dijo Kiki llorando como un niño pequeño.

Usa mostró una sonrisa maliciosa ante estas palabras, pero era algo que los caballeros dorados ya estaban acostumbrados a vivir —Bien, entonces... me llevarás a comprar dulces y a los videojuegos en el café ¿Trato?—Dijo Usa y Kiki, rendido a que su inexistente situación económica quedaría aún peor, tomó su mano y sellaron el trato.

Usa sonrió con malicia, recordando los viejos tiempos en los que Kiki tuvo que someterse a sus mandatos por su fuerza y habilidades superiores.

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