Aria estaba recorriendo Palaestra con total normalidad y tranquilidad, ya que debido a que su transformación era como la de su madre, ella no padecía las complicaciones que Koga debía sufrir con respecto a su marca de nacimiento.
Su pobre hermano tenía que concentrarse mucho si quería ocultar la marca de Luna cresciente en su frente.
Sin embargo, en su pacífico recorrido, Aria sintió el Cosmos de alguien acercarse, y ése alguien no era un aliado.
Se escondió de los estudiantes y, con decisión, alzó su mano derecha antes de pronunciar las palabras correctas.
—¡Por el poder del Cristal Lunar! ¡Transformación!—Gritó Aria antes de ser envuelta en listones de seda plateados que surgían de su broche de transformación, que pronto se transformaron en un traje de marinero de colores azul y plateado, una tiara dorada con una gema plateada en el centro, sus botas azules largas hasta las rodillas y sus guantes cortos y blancos, con los bordes de color azul.
Dio un salto sobre los edificios antes de presenciar una explisión en la distancia, y saltar sobre los edificios de Palaestra para llegar más rápido a donde la explosión empezó.
Gracias a que su hermana la había ayudado, Aria había aprendido varios trucos, y en las visitas al Santuario con Usagi, Shaina le había enseñado otras tantas...
La lluvia de pétalos de rosas que anunciaba su llegada se hizo presente, y al desviar de una patada la lanza que prometía destruir la estatua de Atenea en Palaestra, Aria se quedó de pie sobre un edificio detrás de su hermano.
—Maldición, ¿Quién fue capaz de desviar a mi lanza perforadora, Brionac?—Dijo el palaciano con evidente resentimiento.
—Esa sería yo—Dijo Aria con seriedad, mirando al Palaciano desde las alturas.
—¿Tú quién se supone que eres?—Preguntó el Palaciano con resentimiento, mirando a Aria en el techo.
Aria hizo aparecer su cetro lunar, antes de hacer una pose bastante elegante, como una princesa, y sabiendo quién era, sabúa que debía actuar como tal.
—Soy una bella guardiana que lucha por el amor y la justicia, guardiana de la Luna y sus milagros... ¡Sailor Silver! Y te castigaré en el nombre de la Luna—Dijo antes de señalar al Palaciano.
El palaciano miró sorprendido a Sailor Silver —¿Una Sailor Scout? Creí que Serenity no intervendría en esta batalla—Dijo el caballero.
Aria dio un gran salto, aterrizando al frente del Palaciano con una agilidad y gracia dignas de una princesa de la Luna —Palas le declaró la guerra a Tokio de Cristal en el momento en que cometió el error de atacar a su jóven príncipe: el caballero, Koga de Pegaso—Dijo Aria, sorprendiendo al Palaciano.
Aria señaló al palaciano con el cetro Lunar, mirándolo con decisión —Ahora yo, Sailor Silver, como segunda princesa de Tokio de Cristal, castigaré a aquellos que osaron atacar a mi hermano—Dijo Aria segura.
Koga se puso la armadura para empezar a atacar, mientras que Aria dio un salto hacia el Palaciano, con el puño en alto pronunció unas palabras increíbles.
—Polvo de Diamantes ¡Ataca!—Dijo Aria.
Los ojos de Geki se abrieron de la sorpresa, pero fue aún más sorprendente descubrir que Aria había dominado el Cero Absoluto, como Camus de Acuario y Hyoga de Cisne.
Soma y Koga podían librar la batalla solos, pero algo en el interior de Aria le pedía, le imploraba que luchara, que encendiera su Cosmos al máximo...
Las abejas del Palaciano estaban volviéndose una molestia, pero ella no debía perder tiempo... encendió su Cosmos al máximo y permitió que Koga fuera a ayudar a Soma para pelear.
—Moon Ribbon—Dijo ella, tendiendo un listón plateado sobre cientos de abejas —Ahora... devoren todo cuanto puedan ¡Rosas piraña!—Gritó y pétalos de rosas negras empezaron a destrozar a las abejas una por una.
Cuando su Cosmos se encendió tanto como pudo, un dulce aroma que no reconocía inundó sus sentidos de forma dulce...
Vio frente a ella una silueta desconocida, y muy pronto aquella silueta se vio envuelta en un resplandor rosado y fue entonces que una mariposa roja apareció frente a ella y desapareció a los pocos instantes para convertirse en polvo de estrellas.
A mucha, mucha distancia de la Escuela de Caballeros, en la ciudad de Tokio de Cristal, en el parque Juuban, una jovencita de cabello fucsia con dos odangos en forma de corazón peinando su cabello, caminaba mientras se cubría del Sol con un paraguas blanco lleno de dibujos en color dorado.
Una sonrisa apareció en su cara antes de girarse a ver a nadie en particular —Así que ella es la nueva guardiana... ansío conocerte, Sailor Silver—Dijo la joven sonriendo antes de seguir su camino como si nada hubiera pasado.
Aria suspiró de alivio cuando terminó la batalla, y usó su cetro Lunar para reparar el daño a la puerta de Palaestra antes de deshacerse de su transformación, sorprendiendo a Geki por lo rápido que se había acostumbrado a ser una Sailor Guardian.
—Aria...—Dijo Koga bastante sorprendido y ella sonrió —Yo también debía entrenar durante este tiempo, Koga... no podía permitir que me dejaras atrás—Dijo ella, girándose a verlo con una sonrisa alegre en su rostro.
Koga sonrió y acarició la cabeza de Aria —Bien hecho, Aria...—Dijo él y ella lo abrazó —Ahora ya no necesito que me protejan, Koga... puedo pelear lado a lado contigo y con nuestra hermana—Dijo Aria.
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Omega Moon
FanfictionChibi-Usa, quien ahora prefiere ser llamada Usa debido a que tiene veintiún años, ha recorrido el mundo entero de arriba a abajo y viceversa en su misión de buscar a su hermana menor, que fue raptada por Marte antes de que siquiera tuviera la capaci...
