No se queja mucho.
Es decir, realmente tanto a su esposa cómo a él les va muy bien, a ella en la marca y ahora empresa de leche de su madre, y a él cómo científico, siempre intentando hacer cosas nuevas y buenas para mostrarle al mundo.
De su vida cotidiana.. bueno, era lo más normal que se podía esperar, y más al vivir en un vecindario común de RW, los vecinos.. no todos eran buenos ni perfectos, había algunos que hasta no le agradaban mucho, pero al menos no se metían con él ni su familia, eso si que era bueno. Por supuesto también estando los vecinos que ya eran viejos, los cuales, no mentiría, ayudaba siempre que podía, no para quedar bien o algo parecido, simplemente sentía que eso era lo correcto por hacer, nunca aceptando nada que le intentan ofrecer por la ayuda que brinda, ya que.. no se trata de eso.
No comentaría si es una buena persona o no, ya que tampoco se trata de saber si realmente sé es bueno o no, era una cuestión que es un poco complicado de explicar, así que lo dejaría en términos simples, no está en él ignorar a quienes necesitan ayuda.
Es.. solo eso.
Casa Beckett, puerta, 9 am
Vistiendo una camiseta gris y unos shorts de color negro iba a atender la puerta, no bostezando ya que llevaba despierto un buen rato, al abrir se encontraba con uno de sus vecinos, la señora Renata, una mujer latina de ya avanzada edad, más vieja que su madre. La saludaba cordialmente, preguntándole si se le ofrecía algo, ya que no era raro verla pero le sorprendía un poco que hubiera venido a esta hora, no estando molesto ni nada, cómo dijo solo estaba ligeramente sorprendido, pero no era algo que le molestara, al menos no de momento, luego riendo levemente eso fue una broma, preguntándole otra vez que necesita.
Esta mujer de cabello castaño oscuro, bajita pero por lo mismo de su edad, y de un tono de piel moreno sonreía ante la broma, estando contenta de que no estuviera molesto, ya diciéndole a qué venía, y es a decirle que había criado a muy buenas niñas, todas son muy bien portadas.
La alta con las pecas, la de ojos grandes con anteojos, la pequeña castaña, y la otra pequeña pálida, qué también tenía el cabello negro, esa era la más linda de todas.
- ¿Pequeña pálida?, ¿Cabello negro?, ¿no se estará confundiendo con alguien más?, ya que solo tengo una hija con el cabello negro, que viene siendo Margaret, o Mags de cariño, no tengo ninguna otra hija con el cabello negro, solo está la que le mencioné y también mi esposa—Estaba confundido, ya que cómo le estaba explicando a la señora, solo tenía una hija de cabello negro, tenía también a Lloyd pero él es un chico, y vive con Lucy, así que no era probable de que se estuviera refiriendo a él, preguntándole si no lo confundió con otro vecino.
- No no cielo, estoy segura de que es tu hija, mi vista estará fallándome por la edad pero sé lo que veo, y esa chiquilla es muy dulce, no sé si tenga 15 o menos pero me ayudó el otro día a bajar unas cosas de mi auto, y fue muy amable mientras me estaba ayudando—Comentaba con una sonrisa, recordando que era una niña de cabello negro y largo, pero bueno, ya tenía que irse, solo pasaba por el vecindario para comentarle de la buena acción de su hija, no olvidando decirle de las otras veces que la ha ayudado.
Seguramente debía estar orgulloso de ser padre de 4 hijas preciosas y muy bien educadas, quizás ya se toparía más veces con las otras 3, pero de momento le aseguraba que la pequeña de cabello negro era muy linda, y le ha agradado bastante las veces que ha hablado con ella, aún si no han hablan mucho.
ESTÁS LEYENDO
Causas científicas.
FanfictionLisa Loud era una mujer muy conocida en el campo de la ciencia, no solo por ser una mujer que desde muy joven ha destacado mucho en esta área, si no porque ha demostrado que su potencial no tiene límites. Si bien muchas veces ella cuenta con el apoy...
