113. Color negro.

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Desde que recuerda.

Su madre siempre ha sido una persona.. interesante, por decirlo de una manera, no es una mala mujer, y ciertamente puede decir que cumple muy bien su rol cómo madre, aún recordando cuando era el tema de conversación en la familia, fue raro.

Pero a la vez no tanto, no había nacido un nieto varón en la familia Loud, así que en gran parte esa fue la razón del porqué sus tías y su abuela estaban siempre con ganas de consentirlo o comprarle cosas, ya que, cómo dijo, no suelen verse varones muy a menudo en esa familia, así que si, fue especial por un rato. Luego cuando nació su hermano los dos compartieron la atención por igual, y en específico, debido a un poco a lo obvio de que.. su hermano también es su tío, no queriendo pensar a detalle en eso, ya de por si tenía suficiente con tener primas que le doblaban la edad, aunque bueno, Lyra y Lacy eran muy agradables, también Liena.

De su hermana mayor no hablando mucho, siempre aprovechó su estatus de hermana mayor, aunque luego la veía molesta por la atención que su madre le daba, siendo en cierta medida algo.. inevitable.

En la familia Loud, así son las cosas.

Habitación de Lloyd










Se encontraba revisando un par de cosas en su computadora portátil, no diciendo el modelo ni la marca ya que.. vamos, no era cómo si alguien fuera a escuchar algo de lo que está pensando, ya continuando con sus asuntos, terminaba de escribir algo, lo guardaba, y después se ponía a ver un video en el viejo YouTube, más de 50 años pero aquí sigue. No estando sorprendido ni nada, solo un poco por lo que ha sabido del sitio, no parece que vaya a cerrar pronto, y tendrá un sinfín de normas, pero.. sigue siendo la plataforma más famosa para ver casi todo tipo de contenido, dándole un par de años más, pero no llegaría al siglo.

Escuchando cómo alguien tocaba la puerta de su habitación, al ir a atender, veía que se trataba de su madre, abriendo un poco más la puerta, preguntándole si algo pasaba, siendo recibido por un abrazo por parte de ella, no siendo raro en su madre hacer aquello así que lo correspondió.

Durando alrededor de 2 minutos, y luego se separaron, la pelinegra ya con algunas canas, sonreía al ver a su hijo.

- A veces olvido lo alto que te has vuelto, ya dejaste a tu vieja madre abajo, aunque bueno, nunca fui precisamente una mujer muy alta, dejé de crecer alrededor de los 16 años, no me quejo, me pudo haber ido igual de mal que a tu tía Lynn, ella si que se quedó enana.—Dijo con una suave sonrisa en su rostro, preguntándole si iría a alguna parte hoy, si no, le gustaría que tuvieran un buen rato entre madre hijo, ya sea conversando o viendo algo en la televisión, es su niño especial así que él elige.

Aprovechándose esos instantes para describirse los cambios qué había en Lucy, que a sus 54 años seguía viéndose increíble, siguiendo el mismo camino de su madre, teniendo unas posaderas muy grandes, por lo que si, sus caderas también se veían muy bien, cómo se dijo antes, tiene canas visibles en su cabello negro.

Observándose ya arrugas en su rostro, quedando muy claro que el tiempo no perdona a nadie, o bueno, a opinión de Lucy si perdonaba a unos cuantos, pero eso era un tema aparte, terminando al hablar de su ropa, que consistía de un suéter negro con unos jeans de color azul.

- Mamá, hace mucho que no soy un niño, además, tu sabes que siempre voy a tener tiempo para ti, eres mi madre y te quiero mucho, sin importar lo que otras personas digan, así que si, podríamos hablar un rato antes de que salga de nuevo.—No yendo a ningún lugar en específico en esta ocasión, solo quería pasear un poco por el pueblo, despejarse, ya luego pensando que haría por el resto del día, si es que hacía algo, bien podría solo dormir, lo que también estaría muy bien, no sería la primera vez, ni la última.

Causas científicas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora