109. Compañía.

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Ha pasado mucho.

En parte dándose cuenta de eso porque alguien había decidido compartirle parte de su vida, un genuino gesto de amabilidad que nunca olvidaría, más que nada ya que.. incluso en ese momento lo sentía y ese ofrecimiento fue sin ninguna intención oculta.

Siendo para ella muy curioso.. debido a que.. en su pasado muchas personas le tendieron la mano para que cambiara su forma de ser, pero.. por su terquedad, y su desagradable manera de relacionarse con los demás, terminó alejando a esas personas, puesto que pensaba que sabía lo que era mejor para sí misma. Ya viéndose cuál fue el resultado de esa forma de pensar, terminó completamente sola, y en sus últimos momentos no tuvo a nadie y de la misma forma, no había ni una sola alma que la acompañara en el que debería haber sido su final, pero.. tal parece que lo curioso en su vida apenas estaba comenzando.

Aquella propuesta de Lisa Loud la tomó desprevenida, puesto que conociendo a su familia, no podía esperar nada bueno.. pero.. acercándose a las puertas de la muerte, decidió aceptar aquel trato, uno del que pensó que se arrepentiría en algún momento.

Pero hasta ahora.. no ha sido el caso.

Habitación de Joseph y Gloom










Hoy no tenía mucho por hacer, eso más que nada ya que era fin de semana, estando sentada en su cama, estirándose un poco por lo que sus pechos terminaban moviéndose también, viendo en su mesita de noche el chip que contenía Morag, a veces cuando se distraía mucho se le olvidaba ponérselo al llegar del trabajo. Pareciéndole curioso que aún después de tantos años el chip siguiera viéndose impecable, en definitiva hacía ver que Lisa realmente se esforzaba en cada una de sus creaciones, poniendo su mano en su nuca para así ponerse el chip, al ya tenerlo puesto es que esperó un par de segundos hasta oír la voz de Morag, una gran amiga que ha tenido desde hace 20 años.

La mencionada la saludaba al instante, no estando molesta de qué en ocasiones se quitara el chip, más que nada ya que entendía eso que le mencionó una vez, que no quería molestarla solo con cosas que la misma Gloom tuviera que tratar, lo que respetaba.

Por supuesto agradeciendo que le dejara usar parte de su tiempo libre para hacer lo que quisiera, es un detalle que agradecía mucho.

- Tu muy bien sabes que no es problema para mi, hemos sido un equipo durante 20 años, he visto cómo te has sabido desenvolver mejor en ciertas situaciones, aunque para los demás solo sea una faceta de mi, no me molesta, me agrada mucho contar con tu compañía, enserio—Dijo con una sonrisa sincera, ya de una forma instintiva compartiéndole el control total del cuerpo, después de todo, han estado haciendo esto desde hace mucho, admitiendo que al principio de todo le parecía tierno y lindo cuando Morag iba a citas con Joseph, quién por supuesto, ya le tenía mucho cariño.

- Siempre has sido muy amable conmigo Gloom, y eso es algo que agradezco mucho—Aún notándose su acento escocés al hablar usando la voz de la pelinegra— aún recuerdo cuando tú y Joseph me aceptaron y me hicieron parte de su relación, aún estando el tema de mi edad y todo eso.—Y más por el hecho de que ambas compartían al mismo hombre, siendo el mencionado, aún sonrojándose de vez en vez al recordar cómo la trataba, igual a una verdadera dama de élite, aún sabiendo el tipo de cosas que hizo en el pasado, la trataba cómo a una reina.

( A palabras de Joseph, eran una reina de dos caras, en un buen sentido)

- Joseph siempre ha sido una persona atenta, y empecé a ver más de ese lado cuando comencé a salir con él, por eso no me sorprendió cuando dijo que le gustaba y agradaba tu presencia, a mi también me agradas, ¡me encanta tener a una amiga con quién hablar!—Por supuesto ya no siendo una jovencita, después de todo ya casi tenía 40 años, pero siendo el destino o no, apenas tenía arrugas en su rostro, que pese a los años aún seguía viéndose un poco aniñado, no molestándole, y parece que a Morag tampoco.

Causas científicas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora