Don Alfredo se levantó de la siesta y decidió dar un paseo por el jardín en lo que esperaba que Tino y Cato terminaran de hacer su trabajo para así jugar a las cartas, el hombre de edad caminaba tranquilamente, observando con una sonrisa el bello jardín de la casa, él continúo caminando hasta que vio algo que lo hizo detenerse de golpe. Él no podía creer lo que estaba viendo, era su hija, sí, pero no estaba sola, sino que Rey estaba con ella, pero eso no es lo que lo sorprendió, Sharon y Rey estaban abrazados besándose.
Alfredo quedo unos segundos con la boca abierta pero rápidamente embozo una sonrisa.
- ¡Lo sabía si están juntos! -dijo él en voz baja mientras se escondía detrás de unos de los arboles-. Sera mejor que los deje solos, ya voy hablar con los tortolitos más tarde-. Termino de decir el hombre de edad mirándolos un poco más para después salir de ahí lo más sigiloso que podía para no ser descubierto.
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Unas horas más tarde Sharon estaban en la sala posando sus orquídeas, ella estaba tranquila disfrutando del silencio que tenía hasta que su padre llego.
- ¡Hija!
- ¡Papá!
Él se quedó mirándola en silencio con una enorme sonrisa.
- ¿Qué pasa?
- ¿De qué hablas hija?
-Te veo muy sonriente-respondió Sharon sin dejar de mirarlo-. ¿Hablaste con Rosa de las Mareas que estas tan así?
-Si hable con Rosa hoy pero no es por eso que estoy así de contento, estoy feliz porque se siente el amor en el aire-comento Alfredo mientras caminaba hacia el sofá-. También estoy feliz de las hermosas parejas que hay en la mansión, Miguel y Mónica, Cato y Amanda y por supuesto Rey y tu-. Termino de decir él con una sonrisa en lo que se sentaba en el sofá.
- ¡Cuantas veces tengo que decirte lo mismo papá! Entre Rey y yo no pasa nada, él es solo un empleado y nada más-grito la mujer de cabello rubio con molestia.
- ¿En serio solo son eso? -inquirió su padre sin dejar de sonreír.
-Sí, así que podes sacarte de la cabeza esa idea tonta de que hay algo entre nosotros-contesto ella con seriedad.
-No pienso que es una idea tonta, además yo solo digo porque es lo que veo-dijo el hombre de edad muy divertido de ver como su hija mentía sobre su relación con Rey.
-Solo porque Rey pase tiempo conmigo no significa que tengamos una relación amorosa.
-En eso tienes razón, pasar tiempo hablando o trabajando es una cosa, pero estar abrazados y besándose escondidos en el jardín es otra.
Sharon al escuchar eso quedo con la boca abierta en shock provocando que su padre se riera por eso.
- ¡Los descubrí! Anda decime ahora que no hay nada entre Rey y tu-señalo Alfredo con diversión-. No lo podés hacer más, ya no podés mentir que entre ustedes no pasa nada.
- ¿Cómo te enteraste? -le pregunto ella toda sonrojada por la situación.
-Luego de que me levante de mi siesta salí a caminar al jardín en lo que esperaba que Tino y Cato terminaran de hacer lo que estaban haciendo para jugar a las cartas, y durante mi paseo ahí los vi abrazados besándose –conto él con una sonrisa triunfal, al fin su hija tenía que admitir que tenía un romance secreto con Rey-. Ahora ni uno de los dos puede fingir o mentirme que no están saliendo a escondidas.
-Sí, estamos saliendo-contesto Sharon con un suspiro, ya no había razón para mentirle a su padre.
- ¿Desde cuándo?
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One-Shots Sharey
FanfictionDiferentes historias sobre nuestra pareja favorita de adultos más shipiada de soy Luna
