---Estaba en mi habitación, con la mirada fija en la pared concho de vino decorada de mis fotografías, de todos los lugares que había recorrido siendo scout. Hace mucho que no sonrío. Con mis manos acariciaba a la bola de pelos de Handy mientras estaba apoyada en la cabecera de mi cama con sabanas floreadas verdes y turquesa.
---Elyse, pequeña ---dijo mamá a través de la puerta mientras daba pequemos golpecitos ---¿puedo pasar?
Me debatí en contestar o no, pero Handy ladró al escucharla, luego se dirigió a mí, mirándome con esos ojos que ocultaba su pelo, le aparte para verle bien los ojos a mi cachorro, que ya no estaba tan cachorro. Estaba muy grande. Pero ella siempre iba a ser mi cachorro y por una vez en mi vida entendí porque mis papás me llamaban pequeña.
---Adelante---mamá entró de manera cautelosa pero cariñosa
---Ignasi ha venido de nuevo, está en la sala ¿bajas, o lo recibís aquí?
---No tengo ganas de ver a nadie mamá, si solo era eso, por favor cierra la puerta y déjame sola
---¡Esto es demasiado Elisa! –--odiaba que me llamara así, y más cuando estaba enojada---No es justo que nos hagas esto
---¿Fue justo lo que me paso a mí?--- contraataqué y ella se quedó callada por unos minutos mientras su pecho bajaba y subía agitadamente por su contrariedad
---No lo es. Y tampoco es justo que te sigas atormentando---habló con ternura lo siguiente---lo haré subir
---Mamá, te dije que no quiero ver a nadie---ella no me hizo caso, cerró la puerta a su paso y en unos minutos volvieron a tocarla
---¿Puedo pasar?
---No---dije sin desgano, ni siquiera me había movido de donde estaba, la verdad ni siquiera había tenido la delicadeza de arreglarme al despertar. Pero Handy, bajó de mi lado y empezó a rasguñar la puerta mientras ladraba, queriendo que la abrieran
---Voy a entrar---dijo Ignasi mientras habría lentamente la puerta
---¡Vete! Le dije a mamá que no quiero ver a nadie ---le grité
Ignasi abrió la puerta rápidamente y entró que echaba humos, ni siquiera tomó en cuenta a Handy mientras se desesperaba para que lo cogiera en peso, entró decidido, usando el uniforme scout que le lucia muy bien
---¡¿Qué te sucede Elyse?! ¿No crees que ya es suficiente? Te estás haciendo daño ¿no lo ves? Nos estás haciendo daño. --–No le hablaba, más bien giré la mirada hacia otra dirección ---Han pasado dos meses. El primer mes entendí que necesitas tiempo, que no fue fácil por lo que pasaste. Pero hace dos semanas me di cuenta que esto no está bien. ¿Dónde está mi Elyse?
---Murió
---No me digas eso---se acercó a mí, mientras se arrodillaba, trató de tocarme las manos, pero instintivamente me alejé de golpe, él se dio cuenta y finalmente se le rodaron las lagrimas
---Lo siento. No es mi intención hacerte daño--- le dije
---No he dejado de amarte ni un solo segundo Elyse. ¿Es que acaso me has dejado de amar? ---podía ver el temor por la respuesta que yo le daría, lo miré fijamente a los ojos color miel que lo decoraban sus cejas frondosas
---No es eso. Simplemente no puedo ---respiré hondo --- Me da repulsión estar cerca de un hombre
---No puedes permitir que ese tipo, aun muerto siga atormentándote y arruinado tu vida. Elyse, ni siquiera has ido a los scouts. Eso es tu vida. Le dijiste a Martin que irías hoy. Y no es así. Pedí permiso a los scouters porque no llegabas. Me preocupé. Tienes que seguir adelante
Al pensar que había sido yo misma la que lo había matado, se me erizó la piel ---No es fácil, Ignasi. Ni siquiera quiero dormir, pero el sueño me vence y termino siempre acabando con pesadillas. No puedo estar cerca de ningún hombre. Porque me recuerda lo asqueroso que fue Thomas conmigo.
---Yo no soy Thomas, mi vida---definitivamente no lo era. Ignasi nunca me trataría como él. Nunca me golpearía. Nunca abusaría de mí.
---No lo eres.
---¿entonces me merezco tu indiferencia? ¿Te mereces seguir aquí encerrada? ¿Atormentándote? Dejaste la escuela, los scouts... me dejaste a mí.
Ya habían pasado dos meses desde que según acabó todo. Los policías no me enviaron a la cárcel, porque soy menor de edad y porque finalmente decidieron que lo había asesinado en defensa propia. Pero había asesinado a alguien aunque se lo merecía. Pero había permitido que su fantasma me siguiera atormentado. Había acabado con la Elyse Rinlelly audaz, intrépida, ruda, decidida y la había convertido en alguien insegura, temerosa, y dejándome en un estado de depresión total. Había dejado la escuela, porque tenía temor acercarme a los hombres. A los únicos que había dejado acercarse era a papá y a Danny. Con Martin solo tenía comunicación por celular. Había dejado lo que más amaba hacer: Campamentos, había dejado de activar con mi grupo scout, aunque todos los nemesis siempre me escribían dándome apoyo y rogándome que regresara. Pero no podía. Y la decisión más difícil. Tratar con indiferencia a Ignasi. Mamá decía que venía todos los días, pero yo no aceptaba verlo. Sacaba a pasear a Handy, ni siquiera me había tomado la molestia de preguntarle por su mamá. ¿Se habrá salvado?
---¿Cómo está tu mamá? –--se sorprendió por la pregunta, y me puse nerviosa, seguramente había metido la pata. Y su mamá no había podido sobrevivir. ¿Qué clase de novia era? Al pensar en la palabra novia, sentí un tirón en mi estómago. Mariposas. Pero al decir verdad ya no era digna de ser su novia.
---Pregunta todos los días por ti, igual que papá.
---¿Venció el cáncer?
---Aún lucha con ello. Pero tú nos inyectaste de fe, para seguir luchando ¡recuerdas?
---Luchar, tener ganas de seguir viviendo. Tener fe de que todo saldrá bien---recordé las palabras que le había dicho como hace 4 meses a la Sra. Rosalinda
---Tú lo has dicho ---sonrió
---No creo poder salir sola ---Handy volvió a subirse a la cama para que la siguiera acariciando. Mientras Ignasi seguía arrodillado al filo de mi cama
---Nunca has estado sola. ¿No te das cuenta? Tienes a tu familia. Tus amigos. Mi familia. Tienes a Handy ---la miramos y sonreímos --- Me tienes finalmente a mí.
ESTÁS LEYENDO
Bitácora de un Scout
Fiksi RemajaAcompáñame en este largo viaje, no tengo idea de cómo será; no puedo prometerte nada. Solo puedo prometerme algo a mí; haré que mi historia valga la pena. Que vivir valga la pena. Acompáñame hasta el final.
