Si no puedes con el enemigo, únete

501 30 0
                                        


—Ely ya levántate—Escuché la melodiosa-nótese el sarcasmo- voz de Emily llamarme

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—Ely ya levántate—Escuché la melodiosa-nótese el sarcasmo- voz de Emily llamarme.

—Ehm.... —mi vaga respuesta. La escuché bufar y no le presté atención.

—Mira una noticia de GD—eso hizo despertarme de inmediato lo cual fue una pésima idea porque me mareé de inmediato.

— ¿Dónde?—y su hermosa-inserte sarcasmo-carcajada resonó por nuestra habitación y no dude en lanzarle una almohada.

—Eso es lo único que te levanta de esa cama—le enseñé el dedo medio y ella se volvió a reír.

—Sacarte de tus casillas, es muy divertido querida amiga—quise lanzarla otra almohada pero ya no tenía. No me gustaba dormir con tantas almohadas.

—Idiota—le grité cuando la vi entrar al baño.

Ella seguía riendo en el baño. Negué con mi cabeza. No podía enojarme con ella, era imposible. Nos habíamos conocido el primer día de clases, por suerte o bueno más bien yo prácticamente me le había lanzado encima, literalmente. Cuando la escuché hablar español, lo primero que le dije o más bien grité fue "CHINGU", ella me miró unos segundos y se empezó a reír con su melodiosa risa, por cierto todo este tiempo fui sarcástica su risa es más escandalosa que la mía. Volviendo a aquel recuerdo, no sabía cómo reaccionar ante su risa así que me uní a ella y debo decir que eso nos ganó que muchos giraran a observarnos cosa que ignoramos. No era la primera vez que hacía espectáculos públicos, en mi país era algo común hacerlo con una amiga, era para reírnos un rato. Volviendo al recuerdo, ambas reímos y mucho he de decir; luego de unos minutos cuando ya no podíamos más nos miramos y nos dijimos ¿de qué nos reímos? Ambas respondimos con un encogimiento de hombros y nos volvimos a reír. He decir que es el primer encuentro con alguien tan fuera de lo común, bueno Emily lo era.

Desde aquel primer encuentro nos volvimos inseparables tanto que casi nos ponemos de rodillas para que nos asignaran en la misma habitación. Ambas nos pusimos de cacería para encontrar más gente que hablara nuestro idioma y nos sorprendió mucho que hubiera algunas personas. Obviamente nos volvimos amigos. Nuestro grupo estaba compuesto desde latinos hasta coreanos, algunos del segundo grupo hablaban español y eso hizo que casi me enamorara de algunos de mis amigos. Muchos de ellos estaban becados.

No puedo decir que todo ha sido color de rosas. La peor parte fue la adaptación. No era que no me gustara, al contrario estaba más que feliz donde estaba pero en el fondo extrañaba muchas cosas, no a muchas personas pero tener la compañía de Emily fue lo que me ayudó mucho en no dejarme caer en depresión y que me recordaba que estaba cumpliendo uno de mis sueños.

Otra de las cosas que fue algo complicado fue el aceptar que lo que se ve en los dramas no es nada parecido a la realidad. La vida estudiantil es muy dura y sumamente competitiva. La verdad yo siempre he sido estudiosa, no me gusta sacar bajas notas pero muy diferente a estudiar y otra "matarse estudiando" que era lo que literalmente hacían muchos estudiantes. No puedo negar que yo estuve en esos de "literal matarse" hasta que me dije NO. Soy estudiosa pero mi salud es primero y fue lo que les hice entender a mis amigos. Muchos de nosotros debíamos mantener buenas notas para proteger nuestras becas pero tampoco para matarnos.

Movimiento de caderasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora