La chica nueva

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Un camión de mudanzas llego y se estacionó al lado de la casa de Hyoga Swan

Un auto llego tras el camión, de el bajaron dos personas una de cabello azul otra de cabello verde.

- Hola mucho gusto soy Hyoga - dijo el rubio acercándose.

- Hola soy... -

-Shuny ven acá debemos subir las cosas -dijo el peliazul

- Ya voy -

Hyoga miro como intentaba  cargar la caja.

- Espera voy a ayudarte -dijo levantando la caja - una chica tan linda no tiene porque lastimarse.

El rostro del peliverde se tiño de rojo intenso -Gracias pero yo...-

-Shunny !!- El tipo peliazul salio por mas cajas.

- No parece muy contento de que este aquí, mejor me voy antes que tu novio se enfade - dijo el rubio

- No es mi novio, es mi hermano- contesto y entro a la casa sonriendo.

- Quien era aquel tipo? -

- Hyoga, es el vecino de al lado -

- Note como te miraba, por que no le dijiste que eras un chico  -

- No lo se, es lindo no crees? -

-Pues... si te gusta, pero opino que  debes ser honesto con el  Shun -

-Descuida buscare el momento y se lo diré -

Los días pasaron y la relación entre ellos fue mas estrecha, Shun comenzó a usar lencería y ropa femenina, atrayendo cada vez mas al rubio.

El peliverde era feliz con el rubio creía que era innecesario decirle   la verdad, ya que no habían tenido sexo.

Cuando estaban por cumplir un año Hyoga por fin se atrevió a dar el siguiente paso.

- Shunny quiero hacerte el amor -

Entonces Shun lo miro con cierta preocupación lo deseaba mucho pero no podía a menos que....

- Hyoga ven conmigo lo haremos en mi habitación -

Shun entro y lo llevo a la cama.

-Me gustaría intentar algo espera un poco -

El peliverde busco en un cajón y saco un antifaz se lo coloco al rubio y comenzó a besarlo.

Hyoga toco el sostén de Shun y recorrió la cintura y piernas del mismo.

-Se siente tan suave, me encanta -

- Y aún falta lo mejor - le dijo al oído

Shun se coloco en cuatro y guió a Hyoga para entrar en su cuerpo, el rubio sostuvo la cadera del peliverde y comenzó a entrar y salir con rapidez.

-mmm Hyoga no pares-comenzó  a gemir.

El rubio le besó la espalda, pasando su lengua a todo lo largo

Todo iba bien pero Shun estaba tan inmerso en el placer que le permitió tocarlo libremente, las manos de Hyoga llegaron al sexo de Shun que ante el contacto se estremeció.

El rubio dejo de moverse se quito el antifaz y vio el miembro que tenia en su mano.

- Shunny ?! -

Entonces Shun enrojeció cubriendo su cuerpo, el rubio tomo su ropa y salio de ahí conmocionado.

- Hyoga dejame explicarte - decía Shun desde la habitación.

El rubio lo ignoro y siguió su camino.

Un domingo cualquieraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora