Por un momento la luz dio de lleno en sus ojos haciendo que el rubio los cerrara de inmediato.
Después de un instante los abrió, mirando al frente notó como su compañero esperaba al otro lado mientras el lugar se llenaba con los murmullos, podía ver todas las miradas sobre el, eran una combinación entre asombro y miedo.
Seiya ya estaba listo, acomodado de cabeza y extendiéndole los brazos mientras se balanceaba.
—Hyoga es tu turno –la voz de Shiryu lo ayudo a enfocarse.
Tomo el trapecio y comenzó a balancearse, los músculos se marcaban en sus brazos cada vez que impulsaba su cuerpo hacia adelante, luego de impulsarse por tercera vez giro dos veces y extendió los brazos siendo sostenido por el moreno.
Una exclamación generalizada se hizo oír, Hyoga se soltó de Seiya unos segundos para girar al otro lado y el castaño lo impulso hasta la orilla donde fue sostenido por sus compañeros nuevamente.
Entonces los aplausos llenaron el ambiente, el rubio agitado sonreía junto con Shiryu y los otros, era el acto mas peligroso pues al ruso le gustaba aumentar el riesgo al no usar red de contención.
La luces se centraron en otra área desviando la vista de los asistentes hacia la pista y de ese modo los trapecistas bajaron.
— En un momento los alcanzo.
Hyoga quedo a un costado de la pista viendo como un joven entraba de pronto girando y subía a una mesa, mientras una musica suave sonaba el joven comenzó a bajar su cabeza formando un arco con su cuerpo para que sosteniendo sus tobillos pasara su cabeza entre sus piernas e incluso bajara aun mas quedando con la cabeza entre sus tobillos mientras sonreía.
Después comenzaba a levantarse con lentitud logrando llegar a la posición inicial, era un chico muy flexible.
El chico salio de escena y miro al ruso que le sonreía.
— Lo hiciste muy bien ruso, me sorprende tu fuerza.– la mirada que dio a sus brazos no paso desapercibida por Hyoga.
— Que curioso yo admiro tu flexibilidad, ¿me pregunto que tanto puedes hacer con ese talento tuyo?
El menor se soltó el cabello y cerca de su oído le dijo :
— Podría lamerte los testículos mientras me penetras.
El ruso sonrió, le agradó lo osado que había sido con aquel comentario.
Su convivencia era en su mayoría coqueteos, pero no iban mas allá aunque ambos lo desearan.
Los demás se referían a ellos como si fueran novios, aunque siempre en tono de broma.
En realidad las parejas entre compañeros se daba con el fin de que nacieran nuevos integrantes y las habilidades eran inculcadas en ellos desde muy pequeños, así se continuaba el trabajo en el circo como una tradición que iba de una generación a otra.
Ellos no podían seguir esa linea si decidían estar juntos, así que debían encontrar entre sus compañeras quien pudiera asegurarles su permanencia dentro del circo.
Entre las parejas que ya se habían formado estaban : Shiryu y Shunrei la malabarista, mientras Seiya tenia un amorío con Shaina la domadora de Leones.
Ikki realizaba actos de magia junto con su asistente y novia Pandora.
Tenían dos alternativas Athena y Eris, para su desgracia ambas eran sobrinas del dueño, el Señor Hades, el ser su pareja implicaba que serian mal vistos por sus compañeros que los verían como interesados, pues ellas serían algún día las dueñas de aquel circo.
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Un domingo cualquiera
General FictionUna recopilación de Shots que incluye a muchos personajes de Saint Seiya pero cuyos protagonistas principales son Hyoga y Shun en todos ellos.
