Iba en mi automóvil el semáforo cambio a rojo, cuando algo llamó de pronto mi atención, era un joven muy atractivo que iba a cruzar la calle, lo mire y un pensamiento me llegó como revelación
-Eres tu, tu cabello verde tus ojos como esmeraldas, tu cuerpo con las medidas exactas estabas hecho para mi, creo que tu pensaste lo mismo porque tus ojos se abrieron como platos cuando me miraste, un rubor cubrió tus mejillas, y mostraste la mas encantadora sonrisa que hubiera visto en mi vida, te mordiste los labios, un impulso nació y fue inevitable...
Corrimos el uno hacia el otro, te bese sintiendo en mi corazón la certeza, te amo te amo te amo, eran las únicas palabras que podían salir de mi boca, tu sonreías jugando con mi cabello y dando besos suaves por toda mi cara, lamiste mis labios y yo sucumbí pegándote a mi cuerpo e invadiendo con mi lengua tu pequeña boca, tu cediste de inmediato, comencé a jugar con mis manos debajo de tu ropa haciéndote soltar gemidos.
Era tan incitante escucharte que sin importarme estar en plena calle te apoye sobre mi auto separe tus piernas y baje tu pantalón y me acomode entre tus piernas para comenzar a empujarme en tu interior pude sentir como mi invasión te complacía pues tus manos en mi cadera me pedían llegar mas profundo, yo jadeaba en tanto tu parecías buscar que nos volviéramos uno.
Te amo me dijiste al oído justo en el momento que me derrame entre tus piernas, me separe un poco y note las pequeñas lágrimas, suspire contento y quise abrazarme a ti para no separarnos jamas pero ..........
Nada es para siempre.
Salí de mis ensoñaciones para volver a la realidad, el chico peliverde había terminado de cruzar la calle, me miro pero esta vez su mirada era triste y su sonrisa forzada parecía esconder una muy profunda frustración.
Frustración que yo también entendía porque la sentía en aquel momento por la ironía de conocerte justo ahora, volvi mis ojos hacia ti otra vez y te vi darme una mirada de despedida que seguía manteniendo un "yo también te amo" en el aire.
Lo segui hasta que lo vi desaparecer junto a la rubia embarazada que felizmente lo tomaba del brazo.
Suspire tristemente y mire abajo a mi mano enlazada con la de mi novia Fler con quien me había comprometido hace poco, le di una sonrisa para ocultar el vacío en mi corazón, ella lucia radiante cerré los ojos un instante para después acelerar pues en ese momento el semáforo había cambiado a verde.
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Un domingo cualquiera
Ficção GeralUna recopilación de Shots que incluye a muchos personajes de Saint Seiya pero cuyos protagonistas principales son Hyoga y Shun en todos ellos.
