19.- NICOLAE

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—Me habéis sorprendido gratamente esta noche —dijo Nicolae mientras bailaban

—¿Ah, sí?

—Sí. Pensaba que os iba a costar un poco más adaptaros, pero veo que os encontráis como pez en el agua.

Ella sonrió. No se había percatado de ello hasta ese momento. La verdad es que ella misma estaba sorprendida de su comportamiento. El protocolo, los modales y la educación salían de ella como algo natural, como si hubiese crecido en ese ambiente. Eso le empezó a preocupar y Nicolae se lo noto.

—¿Os ocurre algo?

—No, no es nada. Es que no me había dado cuenta de eso hasta ahora y, la verdad, me asusta un poco.

—¿Y por qué habría de asustaros? Creo que lo estáis haciendo realmente bien.

Ella le miró dudando. De los tres, Nicolae era el que menos caso le había hecho hasta ahora. Siempre estaba en silencio, observando. No sabía si era buena idea hablarle de su pasado. Ya había contado más de la cuenta a Drogo y Peter había descubierto demasiadas cosas de ella.

Él la miró con una ceja levantada.

—Entiendo que no confiéis en mí. Apenas hemos hablado durante el viaje y temo que os sintáis un poco intimidada con mi actitud. Pero tenéis que comprender que mi principal prioridad es el rey y su seguridad. 

Ella le miró sorprendida.

—Entonces, decidme, ¿creéis que el rey no está seguro conmigo?

—No he querido decir eso.

—Entonces, ¿qué habéis querido decir?

—Simplemente que sabemos muy poco de vos. No es que no confíe pero ese es mi trabajo.

—Pues para confiar en mí, se os nota muy poco.

—Escuchad, Morgana. No soy vuestro enemigo. Al contrario, he visto lo feliz que hacéis al rey y nada me gustaría más que veros juntos. Pero para que eso suceda es necesario que no haya ninguna duda. ¿Lo comprendéis?

—Sí, lo entiendo. Queréis decir que para permitirnos estar juntos debéis saberlo todo sobre mí. ¿No es así?

—Exacto.

—Bueno, pues siento decepcionaros. No puedo contaros todo sobre mí porque ni yo misma lo sé. 

Nicolae se quedó mudo ante semejante confesión. Era lo último que se esperaba oír.

—¿A qué os referís con eso?

—A que no recuerdo nada de mi infancia. Mis primeros recuerdos son de cuando cumplí once años, cuando mis padres murieron. De los años anteriores no recuerdo absolutamente nada. Por favor, Nicolae, no le comentéis nada de esto a nadie. Es un poco embarazoso para mí.

—No os preocupéis. No se lo contaré a nadie. Pero tengo que reconocer que es algo extraño lo que me contáis. Tal vez vuestro conocimiento del protocolo se debe a vuestra educación de niña, ya que es la única explicación que le encuentro a que sepáis comportaros así y no recordéis porqué.

Morgana le miró un poco angustiada. Era lo mismo que había pensado ella. Tal vez los extraños sueños que a veces tenía eran retazos de su infancia. Pero no podía estar segura de ello. ¿Quién era ella? ¿Por qué no recordaba nada? Por un momento sintió que su cabeza iba a estallar cuando, sin darse cuenta, la pieza terminó.

—Creo que deberíamos ir a un lugar más tranquilo a continuar nuestra charla. ¿No os parece?

Ella asintió con la cabeza. No le emocionaba el interrogatorio pero se había dado cuenta de que Nicolae poseía una gran inteligencia. Quizás él le pudiera ayudarle a recordar.

Ambos salieron del gran salón de baile dirigiéndose al jardín. Nicolae miró hacia los lados y, tomándola de la cintura, la llevó a un rincón apartado.

—Disculpadme si he sido un poco brusco, pero quería evitar que la gente nos viera y murmurara.

—No os preocupéis, lo entiendo.

—Ahora, decidme. ¿estáis segura de que no recordáis absolutamente nada?

—Sí. Totalmente segura.

Nicolae se cogió en mentón con la mano y empezó a pasear nervioso. Ella lo miraba sin decir nada. Paso un buen rato hasta que él se volvió hacia ella y le dijo:

—Quizás haya una manera de recuperar vuestros recuerdos.

—¿En serio? ¿Estáis seguro? 

Recuperar sus recuerdos... Por un lado lo estaba deseando pero, por otro, le daba miedo.

—Sí. Escuchad. ¿Habéis oído hablar de la hipnosis?

—No. ¿De qué se trata?

—Es una técnica que permite extraer de las personas aquello que tienen oculto en su cerebro. Todavía tiene que haber algún recuerdo en vuestra cabeza y estoy seguro de que, con ésta técnica, podremos conseguir que salgan.

—¿Estáis diciendo cómo si me leyerais la mente? 

Eso le asustaba. Ya lo había hecho Dorothy y no pensaba permitir que nadie más lo lograra.

—No. Eso sería como invadir vuestra intimidad. Además, leyéndoos la mente solo se pueden extraer recuerdos y pensamientos recientes.

Ella suspiró aliviada por la respuesta.

—Entonces, decidme, ¿cómo sería?

—Bueno. Vos os dormís profundamente y os vamos haciendo preguntas que vos respondéis inconscientemente.

—Espera. ¿Me estáis diciendo que me vais a interrogar mientras estoy dormida? —Los nervios se estaban empezando a apoderar de ella.

—Es la única manera de conocer la verdad.

Estaba entre la espada y la pared. Por un lado, tenía la posibilidad de conocer su pasado y saber quién era ella en realidad, por otro, tenía miedo de que indagaran más allá y descubrieran su secreto. Sí, se lo había confesado a Drogo, pero no quería que lo supiera nadie más. No quería inspirar lástima y que la trataran de manera diferente o, peor aún, inspirar miedo y que la torturaran como a una bruja. En ese momento, una voz conocida le sacó de sus pensamientos.

—Morgana, por fin te encuentro. Me tenías preocupado. 

Era Peter y, por la expresión de su cara, parecía que lo decía en serio.

—Disculpa Peter, ha sido culpa mía. Quería hablar con ella para conocerla un poco más —explicó Nicolae.

—Pues me podías haber avisado. No sabes el rato que llevo buscándola. No me lo podría perdonar si le llega a ocurrir algo. Eso sin contar con cómo se pondría Drogo.

Nicolae soltó una gran carcajada. Estaba claro que las preocupaciones de Peter le causaban bastante gracia.

—No te preocupes, Drogo la ha dejado conmigo y no creo que esté preocupado. Aunque tal vez sería mejor que volviéramos dentro. Si no la gente empezará a hablar de más.

Ambos asintieron con la cabeza y, como si de tres viejos amigos se tratara, volvieron a la fiesta charlando y riendo entre bromas.

EL REINO PERDIDO. PARTE I (TERMINADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora