—No es lo mejor del mundo pero después de todo es mi casa—escucho a Cameron excusarse con un nervioso y tímido tono de voz.
Me permito mirar atentamente la casa antes de poder saber si es seguro quedarme esta noche. Cameron deja a un lado la maleta de Tedd y la mía después de cerrar la puerta en cuanto entra, el castaño procede a respirar hondamente para proceder a pararse frente a mí deslizando sus manos dentro del pantalón beige.
Ahora que lo miro más a detalle, me doy cuenta de que Cameron sí ha cambiado —y para bien debo decir— su cabello rizado ahora es un poco más lacio, con reflejos rubios que quedan bien en su copete, la barba le da un toque más maduro y adulto, sus ojos pardos siguen atrapándome, y sus pecas ahora son apenas visibles con el bronceado.
Sí que le ha sentado la danza
—¿Y vas a decirme de qué discutieron tu hermano y tú?—me mantengo en silencio sin apartar la mirada del castaño en la espera de que alguna idea llegue para formular una mentira que sea convincente y que al menos no me vaya a hundir en estas instancias.
Mas cuando estoy por responder, la puerta se abre con la llegada de otra persona.
—¡Hey hermano!—me volteo a ver a la persona que ha irrumpido en la casa para encontrarme a alguien muy parecido a Cameron.
Y es aquí donde recuerdo que se trata de su gemelo.
—Ummm... Damon...—le llama su hermano, mas el chico permanece parloteando una y otra vez sobre un tema que desconozco.
—Sabes, esa chica realmente es una fie...—cuando se voltea estanca su mirada en mí, atraigo más a Tedd a mi lado con fines de cerciorarme de que el niño no se aparte de mí—Jamás pensé que te gustaran con hijos hermano, y más si ellos se encuentran en casa, de una vez te aviso que no me haré cargo de ningún niño en lo que tú te diviertes.
—Cameron, olvídalo. Agradezco tu hospitalidad, pero no pienso quedarme con alguien que por lo visto, considera que toda chica que cruza ese umbral es por diversión y ya—cuando estoy por tomar las maletas e irme con Tedd, Cameron me detiene.
—Mia, no es lo que piensas. Y también para ti Damon, Mia se quedará por un tiempo con nosotros, no tiene a nadie con quién ir, así que no tienes que comentar nada que no sea en forma o gesto de saludo ¿Lo entiendes?—el chico alza los brazos en alto antes de sacarse el abrigo.
—Lo siento. Hace mucho que no veo a mi hermanito siendo tan caritativo—Cameron a mi lado rueda los ojos, mientras que su hermano esboza una ladeada sonrisa antes de caminar hacia mí y extenderme su mano derecha—Soy Damon.
—Mia—estrechamos la mano—Y yo no acordé quedarme mucho tiempo. Dije una noche porque no quiero convertirme en un estorbo.
El castaño frente a mí niega caminando hacia la cocina.
—Descuida, no estorbas... estorban—corrige cuando mira a Tedd—De hecho hace falta un espíritu femenino dentro de la casa.
—Además de que no es molestia para nosotros—regreso mi vista a Cameron, quien le hace una señal a su hermano para que venga—Damon, ayúdame con las maletas.
—Cuando quieras hermano—responde el chico para tomar las maletas y subir las escaleras—Vengan, te enseñaré la habitación de huéspedes para que te acomodes.
—Gracias—murmuro antes de cargar a mi hijo en brazos —el cual bosteza en cuanto lo hago— y seguirle en dirección a las escaleras.
—Es lo suficiente amplia y acogedora para que te sientas a gusto—añade cuando abre con sus llaves.
ESTÁS LEYENDO
Broken
Ficción General[HISTORIA DESTACADA DEL MES DE JULIO EN EL PERFIL OFICIAL DE @FicciónGeneral_ES 1-1-7-19] Tras quedar embarazada y desamparada en una ciudad nueva, Mia afronta los fantasmas de su pasado mientras sale adelante por su hijo de cuatro años, con la ayud...
